Me duele horrible la cabeza, me doy cuenta que no estoy en mi habitación, está habitación es enorme, tiene una gran ventada con cortinas blancas, hay un tocador n***o en la esquina, la cama es enorme, es muy suave y las sobrecamas con negras, estoy realmente confundida, no sé en dónde estoy hasta que Veo a Aiden que se acerca a mi y todo lo recién descubierto regresa a mi mente.
—Gracias al cielo que despertaste- Aiden se sienta a un lado de mi y me mira con preocupación.
—¿En dónde estoy?
—En mi habitación.
—¿Qué me pasó?
—Te desmayaste- me acaricia mi mejilla- no debí de mostrarte ese video, lo siento.
—No fue tu culpa- le acaricio la mejilla- Tarde que temprano me iba a enterar.
—Sé que lo amas y descubrir esto es horrible- me acaricia la mejilla- pero espero que me entiendas, no quiero que esté cerca de ustedes.
—Lo sé, ahora soy yo la que no quiere que se acerqué a nosotros- bajo la cabeza- sé que será difícil pero por mi familia hago todo.
Todavía no podía creer lo que mis ojos vieron, Mario es un asesino, ¿En dónde está el niño que le tenía terror a las armas?, ¿En dónde está el niño que no podia matar ni a una mosca porque lloraba? Este hombre que estoy viendo no se parece nada a él, el hombre cruel que disfruta el dolor ajeno no es el hombre que yo conocía ó creía conocer, no es el hombre del cual me enamoré.
Miro la ventana y veo que ya está oscuro.
—¿Qué hora es?
—Son las 8-abro los ojos y pienso en Adriel.
—Adriel-susurro.
—No te preocupes por él, mi tía está en el hospital con él.
—Tu tía lo aprecia mucho- sonríe.
—Le robó el corazón desde la primera vez que lo vio, dice que le recuerda cuando yo era un niño.
—No sé que tiene, siempre se roba el corazón de todos lo que lo conocen- Como ella.
—Si me di cuenta- sonríe- Es un Niño maravilloso.
—Y muy inteligente, ¿Me podrías llevar al hospital?, lo extraño mucho.
—Claro-Sonríe- Pero primero vamos a cenar, no has comido en todo el día y hoy tuviste emociones fuertes, necesitas comer.
—No tengo hambre pero tienes razón, pero, ¿Te puedo pedir un favor más?
—Claro.
—¿Me puedo bañar?, necesito un buen baño.
—Por supuesto- Se levanta y me tiende la mano- Ven, te mostraré el baño.
Le doy mi mano y abre una puerta, entramos y me sorprendo, está decorado como la habitación, de blanco y n***o, tiene un lavado para dos personas de mármol n***o, un espejo enorme y en una esquina está el bacín, en otra esquina hay una tina negra preciosa, en medio hay como una caja transparente y dentro de ella está la ducha.
—Tu baño es más grande que mi casa- se ríe.
—Exageras- Abre un cajón y saca una toalla- Toma, está limpia.
—Gracias.
—Me quedaré en la habitación por si necesitas algo.
—Ni se te ocurra entrar-Lo señalo con el dedo- ¿Entendiste?
Levanta las dos manos - Lo que usted diga- sonríe y se va.
Me quedo viendo el baño y suspiro, estaba por quitarme mi ropa cuando golpean la puerta.
—Jaqueline-Escucho a Aiden- ¿Puedo pasar?
—Si- entra y tiene una bolsa, me lo muestra.
—Me tome la libertad de comprarte esta ropa, la puedes usar- lo deja en el lavado, no espera mi respuesta y vuelve a salir.
—Gracias.
Me quito mi ropa y me meto a la ducha, abro el agua y empieza a salir agua caliente, se siente tan bien, siento que el agua me relaja y me limpia de todo lo que viví hoy.
No sé qué haré cuando me encuentre a Mario, no sé si lo quiera ver, todavía no puedo olvidar su sonrisa, esa sonrisa hizo que se me erizara la piel, esa sonrisa me dio miedo, nunca creí que él fuera capaz de hacer algo así.
No sé cuanto estuve en la ducha, así que decido salir y me pongo la ropa que Aiden me dio, se sienta tan bien, tan suave, con razón las personas gastan mucho dinero en ropa.
Cuando salgo del baño, encuentro a Aiden en el balcón, está tan centrado en sus pensamientos que no escucha que me acerque a él.
—Hola- susurró- la vista aquí es hermosa.
—Lo es- sonríe-Siempre que tengo la oportunidad salgo y miro las Estrellas- me mira- me hace olvidar de los problemas y me da tranquilidad.
Aparte de las Estrellas se puede ver todo el jardín, la fuente de la entrada tiene unas luces y al salir el agua brilla, es algo realmente hermoso.
—¿Cómo te sientes?
—Limpia- le sonrió- Sobre lo otro no sé exactamente cómo me siento-Me agarra la mano- Me siento engañada y decepcionada- Lo miro- Creí conocerlo y ahora me doy cuenta que no es así.
—Vas a superarlo, eres una chica fuerte- Se acerca a mi y me acaricia mi mejilla- Él no merece tus lagrimas, nadie las merece.
Lo miro y no sé porque me dieron ganas de abrazarlo, así que lo abraso, él no sabe que hacer al principio pero después siento sus manos en mi espalda, me siento en paz en sus brazos y no sé porque.
—Gracias por todo Aiden, sin ti no sé qué sería de mi.
—No tienes nada que agradecer- Me pega más a él y sonrió e inhalo su hermoso aroma no sé porque no lo había sentido antes- ¿Me estas oliendo?- escucho su diversión en su voz.
—Hueles realmente bien- lo miro a los ojos, pero aún estamos abrazados-Me encanta tú perfume, Nunca lo cambies - por un rato queda serio y en sus ojos puedo ver dolor, pero rápido lo reemplaza y me sonríe.
—Dalo por hecho- me da un beso en la frente-Vamos a cenar y después ir a ver al campeón.
Salimos de su habitación y me lleva a su comedor, es una mesa tan grande, me sorprende que sólo él y su tía coman aquí.
—Es una mesa enorme, ¿Sólo tu tía y tu comen aquí?
—Si, antes éramos tres-Dice con tristeza- Ahora sólo somos Mi tía Amanda y yo.
Pide que nos traigan la cena y no me había dado cuenta el hambre que tenia, comí todo lo que pude y realmente estaba delicioso, Aiden me miraba con una sonrisa e hizo que me sonroje.
—¿Qué sucede?
—Nada, me gusta verte comer, espero hacerlo más seguido.
Le sonrió, Aiden ha sido tan bueno conmigo y yo que pensaba dejarlo, lo miro y reafirmo que es sumamente guapo, su cabello castaño brilla bajo la luz y cuando te mira te pierdes en esos hermosos ojos verdes Esmeralda y cuando sonríe, Dios tiene una hermosa sonrisa, cualquier mujer se enamoraría de él, y si no estuviera enamorada de Mario, tal vez me hubiera enamorado de él.
—¿Qué tanto me miras?
—Veo lo guapo que eres- me sonrojo, no puedo creer que dije eso.
—Tu no te quedas atrás- me sonríe- Eres realmente hermosa.
—Gracias.
—Ahora vamos que el campeón nos debe de estar esperando- Me levantó de la mesa y lo acompaño a la puerta.
—También quisiera ver a mi mamá, no la fui a ver en todo el día y debe de estar preocupada.
—No te preocupes, cuando la fui a ver le dije que estabas ocupada en el trabajo y que Adriel estaba en la escuela- Lo miro- No creí correcto asustarla en su estado.
—Hiciste bien, no sé qué le diré cuando me vea sin Adriel.
—Le puedes decir que está durmiendo, ya mañana vemos que se nos ocurre.
—Tienes razón, ahora llévame a ver a mi Peque.
Llegamos al hospital y me agarra la mano, sonrío, todavía no me acostumbro al calor de sus manos, entramos a la habitación y Adriel está riendo con Amanda cuando me ve sonríe.
—Jaqueeeeeee-Lo abrazo- ¿En dónde estabas?, te extrañé mucho.
—Estaba con Aiden, discúlpame por no venir antes- Le doy un beso en la cabeza- ¿Cómo te sientes?
—Mucho mejor, la tía Amanda me cuido muy bien.
—¿Tía?- miro a Amanda y me sonríe apenada.
—Me seguí diciendo, “Señora”, “Señora” y no podía con eso, así como me ves todavía estoy joven.
—Nadie ha dicho lo contrario, tía- Aiden le sonríe- Pero deberías de tapar esas canitas.
—Aiden, no sé de Que estás hablando- Lo regaña pero pasa su mano por su cabello escondiendo las canas inexistentes.
—Aiden no seas malo con tu tía- lo regañó.
—Hazle caso a tu novia- la miro sorprendida- Ví la revista, ¿Cuando pensaban decirme que se casarán?- Miro a Aiden y él me mira.
—¿Tía de dónde sacaste eso?
—Yo se lo dije- miro a Adriel- ¿Ya no se casarán?- me mira triste.
—Campeón, tu hermana y yo..
—Si nos casaremos- Aiden me mira sorprendido y hasta yo lo estoy, no sé de dónde vino eso- pero no queríamos darle la noticia así.
Aiden me mira con una sonrisa mientras que su tía está brincando y aplaudiendo, dice que me ayudará con todos los detalles y que será la boda que siempre he soñado.
—Tenemos que hacer una fiesta de compromiso para anunciarlo a todo el mundo- Nos mira emocionada- Pero antes tenemos que hablar con tu mamá- Mi mamá, no había pensado en eso- y no te veo un anillo en ese dedo.
—Tía cálmate, todo a su tiempo- Se acerca a mi y me agarra la mano- Todavía no hemos hablado de eso pero apenas su mamá salga del hospital hablaremos con ella.
No sé qué le diré a mi mamá, o si me creerá que me casaré por amor, espero no vea más allá y de la bendición.
—Necesito hablar contigo- Susurra Aiden —Tía, iremos a visitar a la mamá de Jaqueline, enseguida volvemos.
Salimos de la habitación y nos quedamos en el pasillo.
—¿De qué querías hablar?
—¿Estás segura de quererte casar conmigo?- me mira los ojos- Por que sino lo estás, lo aceptaré, yo no te obligaré a nada.
-Lo sé-Le acarició la mejilla- Ya te había dicho que si y así lo haré- le agarro la mano- Independientemente de la razón por la cual haya tomado esta decisión, sé que serás un esposo maravilloso- le sonrió- contigo me siento segura y sé que jamás me harás daño.
—Te prometo que haré todo lo posible porque seas feliz y que Adriel y tú mamá tengan una vida mejor- Me sonríe y Dios, si que tiene una hermosa sonrisa, y no podía dejar de mirar sus labios- Jaqueline.
—Si-Susurro.
Me acaricia mi mejilla y poco a poco se acerca a mi, me mira buscando mi aprobación, asiento y sonríe, Dios ¿Ya dije que tiene una sonrisa de muerte?, Me acaricia mi labio y cierro los ojos.
Siento sus labios en los míos, es tan extraño como mi cuerpo reacciona al instante, le respondo y siento su sonrisa en mis labios, me besa delicadamente, acariciando mis labios, pongo mis manos en su pecho y profundizo el beso, lo beso con hambre y él hace lo mismo, me muerde mi labio y dejo escapar un gemido, siento muchas cosas que no me puedo explicar, siento como su mano acaricia mi espalda y mi piel arde con su toque, ¿Cómo una simple acción puede provocar todo esto?, ¿Cómo un beso me hace sentir tantas cosas?
—Jaqueline, estoy muy feliz de que hayas aceptado ser mi esposa- Tiene una sonrisa, puedo ver sus dientes perfectos y sus ojos brillan.
—También yo- y si soy sincera, lo estoy, puede que no lo ame pero definitivamente siento una fuerte atracción por él y sé que él no me haría daño.
—¿Cómo que aceptaste ser su esposa?-Siento que me congelo y volteó, Mario está enfrente de mi- ¿Y por qué lo estabas besando?
—Mario- está furioso, puedo notar la vena de su garganta —Me casaré con Aiden- Me mira sorprendido y dolido, se acerca y yo doy un paso atrás.
—Eso es una mentira- Se me acerca más, Aiden se pone delante de mi— ¡TÚ LA OBLIGASTE!
—Yo no obligue a nadie, ella tomó la decisión- me acerca más a él- No soy de las personas que obligan a las mujeres a estar conmigo.
—Es mentira- Me mira, se me quiere acercar pero me acerco más a Aiden y él me ve confundido- ¿Qué te hizo?, sé que te obligo a aceptarlo.
—Él no me obligo a nada, me casaré con él- lo miro a los ojos- La decisión está tomada.
—Jaque-Susurra-¿Qué pasa con nosotros?
—No hay ningún nosotros- Siento mi lágrima caer- Anoche no pasó nada, sólo hicimos estúpidas promesas que ninguno cumplirá.
—¿Qué..?-respira- Si es por mi papá, lo siento mucho no quería que dañe a Adriel, no lo volveremos a ver, no nos volverá a hacer daño.
—¿Qué le hiciste?- Se me viene a la mente la imagen de él con la pistola en la mano, sonriendo fríamente- No, no digas nada.
—¿De qué hablas?
—Vete Mario, no tienes nada que hacer aquí- Aiden le dice tranquilamente y Mario le da una mirada muy fría- No querrás hacer un escándalo.
—No me iré hasta que hable con Jaqueline.
—Ya hablaste con ella, ya te dijo todo lo que tenía que decir- Se acerca a él- Ahora vete que estás molestando a mi prometida- Mario aprieta los puños- Te puedes ir por tu cuenta ó puedo hacer que los guardias te saquen, tú decides.
—Vete Mario- lo miro sería- Y por favor..-trago saliva- No me vuelvas a buscar–Me mira y veo Confusión en sus ojos.
—Jaque..-se quiere acercar pero Aiden se lo impide-¿Qué sucede?, ¿Por qué haces esto?
—Adiós Mario- me volteo y camino hacia la habitación de mi mamá.
—Ya escuchaste, ahora vete.
—¿Qué demonios?, ¡JAQUELINE!-Escucho que grita Mario, no volteó a ver, ya no lo quiero ver, ni quiero que se acerque a nosotros, el Mario que amo ya no existe y lo debo de aceptar.