Estaba realmente desesperada ya habia pasado dos semanas y no conseguía trabajo tendría que hacer algo rápido, ya había estado en cuatro restaurantes y ninguna me daban trabajo, creo que tendré que buscar trabajo en algo que no sea como asistente de cocina.
—¿Otro mal día?- me pregunta Mario, hoy era su día de descanso y me invito a comer, me encanta pasar tiempo con él, ya extrañaba ese hoyuelo que le aparece cuando sonríe, él tiene los ojos marrones, son tan encantadores y te pierdes en ellos, es de tez blanca pero está un poco bronceado por el trabajo y una cabellera negra.
—Si, simplemente la suerte no esta de mi lado, creo que tendré que buscar algo como secretaria o algo así.
—Vamos Jaque ya conseguirás algo no te desanimes.
Me agarra de la mano y sonrío, nos pasamos toda la tarde juntos ya lo extrañaba y mucho, estábamos por llegar a mi casa cuando me pregunta por Aiden pero desde la última vez que fue a la casa no ha regresado, pero sé por Adriel que aún pasa tiempo con él.
—¿Y en dónde trabaja ese tal Aiden?- me pregunto de repente Mario, lo miro entrecerrando los ojos y me encojo de hombros
—No tengo ni idea nunca lo mencionó.
—¿Sabias que se apellida Warner?, es uno de los empresarios más ricos y poderosos de la ciudad, Su papá tiene como cuatro meses que Murió y como hijo único heredó todo, ahora es uno de los solteros más codiciados.
—Wow, sabía su apellido pero no lo demás, ¿Cómo sabes todo eso?
—Lo investigue.
—No debiste de hacer eso.
—Claro que sí, de un día para el otro se aparece sin decir nada de él, es muy sospechoso.
—Por favor Mario, es su vida privada, no va a andar por ahí diciendo: “Hola, soy Aiden Warner, el soltero más codiciado de la ciudad”.
—Creo que exageras con el codiciado - dice Aiden y me sorprendo al verlo, tiene un traje de azul marino que le queda perfectamente y ya le crecio un poco la barbilla se ve realmente Guapo.
—Aiden-susurro-creí que ya no regresarías por aquí- le dije y veo que solo se le queda viendo a Mario y viceversa, ambos tienen el ceño fruncido y no dejan de darse malas miradas.
—Bueno será mejor que me vaya- dice Mario me agarra de la mano-nos vemos luego- le sonrío y le doy un beso en la mejilla —Adiós.
—¿Es tu novio?
—N-o, no- eso quisiera- sólo somos buenos amigos, vamos pasa- abro la puerta y me sorprende ver a mi mamá arreglada y cocinando - mamá que haces levantada el doctor dijo que tienes que estar en reposo- la regaño.
—Ya me siento mejor y decidí prepararles algo ya que no suelo hacerlo - mira a Aiden y sonríe-Oh Aiden no sabes cuanto gusto me da verte- se acerca a él y le da un beso en la mejilla, al parecer todos Adoran a Aiden.
—Igualmente señora- me mira-solo vine a cumplir mi promesa, soy un hombre de palabra- sonrío ante lo que acaba de decir ¿En verdad vino a cumplir su palabra? ¿Ó sólo nos ve como un gesto de caridad?
—Llámame Isabell.
—Isabell- repite- tienes un hermoso nombre, igual que su hija, hermosos los nombres y hermosas las mujeres que lo poseen- espera ¿acaba de decirnos hermosas? Lo veo extraño, tendré que hablar con él.
—¿Y Adriel?- Hoy es sabado debería de estar por aquí.
—Lo mandé a comprar algunas cosas-Vuelve a picar lo que estaba picando- Chis-
—¿Qué sucede mamà?
—Se me olvido decirle a Adriel que compre el pan- nos mira- ¿podrían ir tú y Aiden a comprarla?
—Puedo ir s….
—Claro Isabell, nosotros podemos ir- me interrumpe-es más yo invito.
—No es necesario, lo podemos pagar- me mira raro y agarro el dinero y salimos, estabamos en un silencio incomodo
—¿Hice o dije algo que te molestará?
-Si- susurro
Me agarra del brazo y me voltea -Se puede saber ¿Qué fue lo que hice para que estes tan enojada?
— Porque nos estas tratando como caridad- se ve confundido- Y podemos ser pobres pero tenemos dignidad Señor Warner-le retiro mi brazo y sigo caminando.
—Espera- me detengo y lo volteo a ver-No los trato como una obra de caridad- cierra los ojos y niega con la cabeza- no les dije quien era porque no quería que me traten diferente por mi apellido- me mira- son las únicas personas aparte de mi mejor amigo que no me hablan ni se acercan a mí por interés- se encoje de hombros-te lo iba a decir hasta que tú amiguito te lo dijo- frunse en ceño- sigo pensando que ya lo tengo visto en algún lado- dice para si mismo.
—¿En dónde lo podrías conocer?, No creo que frecuente los mismos lugares que tú–ni yo se en donde trabaja, pero en fín, no me gustan las mentiras- le señalo con el dedo- o las verdades a Media y mucho menos que me traten como obra de caridad- me mira y sonríe, Dios hermosa sonrisa tiene.
—Hecho- me ofrece su brazo y se lo acepto pero no se porque motivo sonrío-ahora vamos a comprar el pan- nos pasamos realmente bien esa tarde, a Aiden le encantó la comida de mi mamá pero dice que se quedo con las ganas de probar mi comida y prometió que cuando vuelva de su viaje de negocios regresará para comer mi comida.
Pasaron dos semanas y claro no conseguía trabajo ya se iba a vencer el plazo que me dio el señor Castro y no conseguís un maldito trabajo, estaba tan desesperada que no buscaba que hacer, escucho a aporrean la puerta y la abro.
—¿Qué demonios Mario?- le digo pasa como alma que lleva el diablo y me tira una revista en la mesa.
—¿Cuando pensabas decírmelo?- me grita esta molesto tiene las venas de su cuello a reventar, me agarra del brazo y me sacude -contesta maldita sea- me mira con rabia.
—¡No me grites!- lo empujo- ¿Qué te pasa?, no sé de que carajos me hablas.
—¿No sabes?- agarra la revista- mira esto- me da la revista -ahora si me entiendes.
Me siento y me quedo sorprendida, no lo puedo creer en la portada estamos Aiden y yo del brazo, sonriendo y con letras enormes dice:
"EL GRAN EMPRESARIO AIDEN WARNER Y SU NUEVA NOVIA"