CAPÍTULO 36 ―¡Thal, cariño! ¿Te sorprende verme? ―la madre de Máximo se adelantó para darle un gran abrazo, luego la miro de nuevo y dijo con una sonrisa en los labios. ― ¿Qué pasa? ¿No te alegras de verme? ―No. No, presupuesto que estoy feliz de verte. Es solo que… no esperaba que vinieras a los Ángeles. ¿Por qué no me avisaste, hubiera ido por ti al aeropuerto? ―honestamente, Thalía se sentía incómoda. La visita de su suegra llegaba el peor momento, justamente cuando ella y Máximo tenían una guerra fría. ―¿Cómo te trata mi hijo? Desde que se vino, se ha mostrado reacio a regresar. Le pregunté por teléfono como iba su matrimonio y dijo que te preguntara a ti. Así que vine a ver que sucedía… ¿Hay algún problema entre los dos? ―la madre de Máximo tomo la mano de Thalía y dijo suavemente.

