Cuando Cassandra y Erik salieron de la oficina, Monica tuvo la oportunidad de hablar con su primo.
-¿Por qué la cara? - preguntó directamente.
-¿Qué quieres decir? -Alexander no iba a admitir nada
-Quiero decir, solo nos han dado buenas noticias, han encontrado pruebas de la estafa y de los implicados. No me gusta que haya un traidor en mi área, pero es mejor saber y cortar la raíz podrida, ¿no? Deberías alegrarte de que al menos tengamos un avance, pero parece que acabas de tragarte un limón. -dijo Mónica, refiriéndose a su ceño fruncido.
-No es eso, solo espero que ese rastro sea sirva y que “la guapa” pueda seguirlo -dijo Alexander haciendo comillas en el aire con las manos.
-Ahhh, ahí está, ¿tienes celos de Erik? -Ahora Mónica sonreía.
- ¿Celos? ¿Yo? ¿Por qué iba a estar celoso? La forma en que sus empleados se dirigen a la señorita Donovan no es asunto mío—respondió Alexander a la defensiva, claro que estaba celoso, pero no iba a admitirlo.
-Sabes, querido primo, tu madre me llamó esta mañana para decirme que estás a punto de divorciarte, y Cassy enviudó hace más de un año, así que, digo, ¿por qué no? -Mónica planteó la idea con cuidado.
-¡Porque mi vida es un desastre, Mony! Tengo un traidor como socio, dos hijos que sufrirán cuando se enteren del divorcio, y una futura exmujer que ha estado conmigo durante años por comodidad y dinero!!! Sé realista, Cassy es una mujer exitosa e inteligente, es CEO en su propia empresa y es aún más guapa que hace 10 años, ¿qué podría ofrecerle?- exclamó Alexander exasperado.
-Hace 20 años no tenías nada, y según recuerdo, Cassy estaba locamente enamorada de ti, ¿por qué no le ofreces lo mismo que hace 20 años? Tu amor. -Monica quería que su primo viera que valía la pena, y no solo por cualquier mujer, sino por la que siempre fue su amor verdadero.
-Déjame recordarte, hace 10 años la fastidié!... Cassy ya no siente nada por mí, además ahora no me acercaría a ella, sigo casado y la respeto demasiado para eso. No podía hacerla amante, por el amor de Dios. -Alexander decía la verdad pero también tenía miedo, había decepcionado a la mujer que amaba, y ahora, aunque no quería admitirlo, su amor por ella volvía con toda su fuerza, pero las palabras de Narcy pesaban en su cabeza, su ego herido jugando en su contra.
-Si ella siente algo por ti o no, eso no lo sabes. Y estoy de acuerdo en que deberías divorciarte, pero Alex, tu matrimonio terminó hace mucho, así que si Cassy es tu oportunidad de ser feliz, no lo arruines. Haz que suceda. Te equivocaste hace diez años, no lo vuelvas a hacer
-Después de decir esto, Monica se fue de su despacho dejando una tormenta en la cabeza del CEO.
Al cabo de un tiempo, Alexander se convenció de que no necesitaba resolver todo de inmediato, podía tomarse unos días para organizar sus pensamientos, pero debía empezar actuando según lo que tenía claro, así que llamó a su abogado y le pidió que solicitara el divorcio y elaborara un acuerdo sólido para la custodia de sus hijos; Le informó sobre el acuerdo prenupcial y fijó una fecha con él para revisar todo el asunto al día siguiente. Cuando colgó la llamada se sintió un poco más ligero, esto no lo solucionaría todo pero era un comienzo.
Antes de que terminara el día, Alexander se sorprendió gratamente; Cassy visitó la oficina del CEO con su aprendiz Anthony, querían denunciar los cortafuegos informáticos que habían asegurado durante el día y pedirle ayuda. Llamaron a la puerta y el hombre dominante dio la entrada:
-Adelante. -Como le había pasado últimamente, la sintió antes de verla y cuando la puerta se abrió pudo ver las largas piernas de Cassandra atravesando la puerta; hoy llevaba un vestido en A que le llegaba justo por encima de la rodilla. Le llevó un momento darse cuenta de que había alguien más a su lado.
-Señor McIntyre, buenas tardes, queríamos hablar con usted.-Dijo Cassy con tono profesional.
- Señorita Donovan, qué agradable sorpresa, por favor, pase- El tono de Alexander era divertido, al principio la actitud de Cassy le molestaba, pero ahora empezó a disfrutar el pequeño juego de señor y señorita, era algo emocionante, como ¡jugar un rol! ¡Abajo, chico! Le recordó a su m*****o.
-Este es Anthony, es mi camaleón y queremos que lo sepas...-Empezó Cassi pero fue interrumpida.
-¿Un camaleón? ¿Qué es eso?- preguntó Alexander intrigado.
-Anthony ha sido formado durante unos años en diferentes áreas de especialidad y puede actuar como apoyo para distintos puestos, yo mismo lo formé. -Explicó Cassy.
-Ah, entiendo, continúa. -El CEO pensó lo brillante de tener a alguien que respaldara todas las posiciones.
-Quería informarle, he verificado la IP específica de donde se hicieron las transferencias, y todas fueron rastreadas a un portátil de uso común en la zona de descanso de la empresa.- explicó Anthony y Alexander supo de qué zona hablaba, hace unos años la empresa seguia creciendo y también la cantidad de personal que contrataban, así que Monica decidió crear un espacio dentro de la empresa donde los empleados pudieran relajarse, tomar un café y demás, así que colocaron varios portátiles en la zona para quienes quisieran trabajar desde allí o revisar sus correos electrónicos. En ese momento parecía una buena idea.
-Todos tienen acceso a esa zona, así que podría ser cualquiera- dijo el hombre de negocios con expresión sombría.
-Exacto, pero por eso instalé una medida de seguridad en todos los portátiles allí: cuando alguien entre en una aplicación bancaria la cámara se activará, nadie se dará cuenta pero lo tendremos grabado en vídeo, y el portátil también guardará un vídeo de la sesión de usuario. -informó Anthony.
-¡Eso es genial! - Estuvo de acuerdo el CEO
-También quiero tu ayuda para poner trampas, notamos un patrón en las transacciones, normalmente se hacen los lunes cada dos semanas más o menos, y desde la cuenta de ahorros quiero poner una especie de cebo, pero necesito tu ayuda para eso...
-Mientras Cassy explicaba la trampa a Alexander, él no pudo evitar contemplarla con total admiración, Seguía siendo hermosa, eso seguro, pero después de tantos años había algo más, la madurez y experiencia profesional que había adquirido a lo largo de los años la hacían aún más fascinante.
Alexander terminó el día haciendo la tarea con sus pequeños y preparando palomitas para que vieran una película, los misterios de Marvel no parecían haber pasado de moda y el CEO disfrutaba de un momento relajado con Alec y Kyle. Su madre, Linda, salió a visitar a la abuela de Alexander, que llevaba días enferma. El CEO canceló sus viajes para las próximas dos semanas, quería tener tiempo para resolver todos sus asuntos. El sonido del teléfono le interrumpió cuando estaba a punto de irse a la cama.
-¡Hola mamá!, ¿cómo está la abuela?- preguntó preocupado.
-Alex, tu abuela no está bien, sabes que desde que murió tu abuelo está deprimida, pero creo que está empeorando. Estoy pensando en llevarla a vivir conmigo a Charlotte —respondió su madre.
- ¿De verdad? Bueno, podría ser buena idea, mamá. Si eso decides, te ayudaré.-Alexander echaría de menos a su abuela, pero quizá era lo mejor para la anciana.
-He estado pensando, hijo... ¿alguna vez has pensado en volver a Carolina del Norte?- Linda intentó ser sutil.
-Bueno, se me ha pasado por la cabeza montar una sucursal de la empresa allí, pero con todo lo que he pasado últimamente no le había dado más vueltas a la idea. -respondió Alexander sinceramente.
-Podría ser un buen momento, ¿sabes? Tus hermanos y cuñadas están allí, así que tu padre y yo podríamos ayudarte más con los niños si la sede de tu empresa está más cerca, ahora más que nunca necesitarás ayuda para criarlos.
-Lo pensaré, tengo que resolver el asunto de mi divorcio y ajustar algunas cosas en la empresa, pero podría ser un nuevo comienzo para los niños y para mí, así que no es mala idea.- Respondió Alexander pensativo...Después de colgar el teléfono, Alexander se fue a dormir sintiéndose emocionado por primera vez en mucho tiempo.
El CEO llegó temprano a su oficina el miércoles y comenzó su día con la cita con su abogado; el profesional legal le aseguró que con el acuerdo prenupcial todo sería más fácil y que el principal riesgo sería la custodia de sus hijos, si Narcy quería luchar por ellos, el asunto podría extenderse. aunque, considerando la negligencia hacia los pequeños, no había forma de que la mujer interesada ganara el juicio, cuando el reloj marcó las 12:45, Monica entró en su despacho:
-¡Buenos días, Alex! ¿Qué tal fue la compra en "Happy Costumes.com"? -Monica preguntó por el sitio que recomendó el día anterior.
-Bastante bien, en realidad, encontré el disfraz de Kyle y deberían entregarlo el viernes. ¿De dónde sacaste una idea tan brillante?-Le preguntó.
-¡El mismo sitio donde últimamente saco todas mis ideas brillantes!: Cassandra Donovan- respondió Monica guiñándole un ojo.
-Ya me lo imaginaba... hablando de Cassy, ¿dónde está hoy? No la he visto en todo el día.
-Pidió un par de horas personales, así que le presté mi oficina. -Dijo ella.
-¿Horas personales? -Preguntó Alexander intrigado, ¿por qué Cassy querría tiempo libre?, ¿y si se sentía mal? ¿Y si le pasaba algo? O peor... la imagen de Erik vino a la mente de Alexander... ¿Y si está con él? No haría nada inapropiado aqui, la simple idea era ridícula, pero... Los celos inesperados le dominaron... antes de que Monica pudiera decir algo, el CEO bajó corriendo a su oficina, y cuando llegó, mil imágenes en su cabeza le amenazaban con los peores escenarios.
Abrió la puerta y entró sin siquiera llamar, entonces oyó la voz de una niña pequeña: - D- I- F-I-C-U-L-T-A-D. "Dificultad."
Alexander entendió al instante, Cassy estaba en una videollamada viendo el concurso de ortografía de su hija en el ordenador de Monica.
-Y con esta excelente participación, Chelsy Williams ha pasado a la competición estatal.-Oyeron al otro lado.
-¡Síí!!! - gritó Cassy emocionada. La niña corrió hacia su abuelo y cogió el teléfono, dijo emocionada
- ¡Mamá!! ¡Gané, mamá! - dijo Chelsy.
-¡Te vi bebé! ¡Estoy tan orgullosa de ti, Chels! … Algo hizo clic en la cabeza de Alexander al ver a Cassy felicitando tiernamente a su hija...
De repente quedó claro: las palabras de Narcy le habían herido por sus propias inseguridades, el miedo a ser un mal marido y padre, pero Narcy era quien no podía dedicar ni un segundo de su ocupada agenda social a cuidar de sus hijos, era Narcy quien había fallado, sus palabras hirieron su ego masculino, pero ella era la que fallaba. Y ahora algo más estaba claro: ¡estaba loco por la mujer que tenía delante! La quería, la quería y ahora solo tenía que pensar en cómo conseguiría hacerla suya.
-Mamá, ¿quién es el hombre detrás de ti? -Ups, lo descubrieron ahí parado, ¿cómo iba a explicarlo?