20

2159 Words

Los días habían pasado, esos hermosos momentos cómodos. Para ser sincera, las noches desde que estaba en su compañía se volvían más cortas, al igual que los días. Sin quererlo, los días volaron. Llegamos a martes y ya estaba en la universidad. Me sentía agotada. Acababa de buscar a Emma y casi me quedo dormida en el sofá, hasta que Francisco se sentó a mi lado. —¿Quieres que la tenga un momento mientras descansas? —propuso. No pude evitar decir que sí, estaba tan agotada que simplemente dejé a Emma entre sus brazos y me fui a dormir. —Perdón, no te di las gracias —comenté somnolienta, retrocediendo, mientras podía escuchar su risa. Sonreí y simplemente fui a mi cama a recostarme. Puse una alarma en una hora, aunque por suerte estaba profundamente dormida y la apagué con mis manos. Me l

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD