Estábamos en una cancha donde varios jugadores corrían detrás de una pelota que emitía ruido, parecía ser fútbol para personas ciegas. —Entonces, ¿igual que el fútbol común pero con...? —pregunté. —Sí, excepto por la pelota, tiene sonido de cascabel para que ellos puedan seguir el juego. Y ves, ¡son muy buenos! —comenté asombrada al ver que jugaban como si fuera fútbol profesional, eran increíbles. Él sonrió y me dijo que tenía algunos amigos en el equipo y uno en el equipo contrario, solo para molestarlos. —Lo bueno es que tengas amigos aquí —señalé. —Sí, la verdad que sí —respondió. —Y ¿cómo te sientes respecto a tu amigo... el que ve? —pregunté. —Siempre me visita, pero aún no lo conozco del todo —respondió. —¿Y qué te gusta hacer en tus tiempos libres? —pregunté, tratando de no

