las horas más agotadoras

1201 Words
-qué raro, ¿a vos también se te apago? -si si , recién- a todos les resultaba extraño , que los móviles dejen de funcionar y se apaguen casi al mismo tiempo. -adentro tampoco hay internet, se apagó el modem- -¿no será un corte general?- -no no se van a apagar todos los celulares, por más que se corte internet o la luz o lo que sea- El desconcierto de todos los llevaba a buscar explicaciones, que murmuraban sin parar. José se paró nuevamente. -bueno yo me voy, me tengo que ir aunque sea camino hasta la parada del colectivo- Lo dijo dando entender que si Gerardo quería quedarse lo hiciera , pero él no iva a seguir esperando , la situación afuera era incierta al igual que adentro de la casa pero el quería irse aunque también sentía un poco de curiosidad por ver qué fue lo que paso en esa calle . camino hacia el portón , Sebastián con un poco de miedo fue a abrirlo , dio las vueltas de llave correspondientes , lo abrió con fuerza , José saludo con un apretón de manos , puso un pie en la vereda , camino unos pasos , dispuesto a seguir cuando se escuchó otro estruendo ensordecedor como el anterior , José se agacho , levanto levemente la cabeza con los ojos entreabiertos y solo vio humo y algunos pedazos de cosas volando , al parecer de algo destruido por la explosión que parecía venir de la esquina , quizás más cerca , Sebastián aun parado en el portón abierto le grito. -veni , entra , entra- José se incorporó y volvió a entrar a la casa, adentro la situación hizo nuevamente que todos entraran en pánico. Pero esta vez a diferencia de la primera explosión no se escucharon sirenas de policías ni bomberos, solamente la explosión y luego un largo silencio. Dentro de la casa se notaba la histeria , no solamente no sabían de donde provenían las explosiones o de que se trataba , si no tampoco contaban con medios de comunicación , ya sea para comunicarse con los vecinos o con la policía , o lo que hiciera falta para saber qué era lo que pasaba. Con móviles apagados, sin internet y sin luz que no tardo en irse de la casa. El pánico se hizo presente en cada una de las personas que allí estaban. Pasaban las horas y el desconcierto e incertidumbre se hacían notar en cada uno, algunos estaban asustados, otros enojados, incluso la familia de Sebastián entraba en discusiones con sus propios miembros por simplezas, José observaba todo esto y entrando casi en el mismo estado que todos dijo -bueno que salga alguien a ver qué pasa, no me voy a quedar encerrado acá- -estás loco, casi te alcanza una explosión en la vereda, vamos a esperar- Dijo el padre de Sebastián, con poca paciencia y en un tono como si de una orden para todos se tratara. José comenzó a escuchar un leve murmullo detrás suyo , volteo ligeramente y vio a un anciano con una radio portátil , un hombre entrado en los 80 años o cerca de estos , no lo había notado cuando entro a la casa , ni en toda la noche , pero al parecer siempre estuvo hay , sin que nadie le prestara mucha atención. -¿usted tiene una radio abuelo? ¿Funciona?- -poquito- Contesto el anciano, con voz temblorosa y la mirada un poco perdida. -déjeme ver- José tomo la radio, un poco a la fuerza ya que el hombre no la soltaba, le dio un poco de lastima, este parecía senil y bastante perdido, pero quería ver si la radio funcionaba y si podía averiguar que pasaba afuera, giro la perilla de la radio y apenas sintonizaba algunas estaciones , hasta que dio con una radio local y trataban el tema de explosiones de origen desconocido en varias localidades. -escuche- Grito , alzando la radio sobre su hombro , se hablaba de explosiones en distintas localidades , heridos y muertos , pero no sabían su origen, suponían que eran garrafas en algunos lugares , en otros aseguraban que eran bombas instaladas en distintas calles y localidades , al parecer las explosiones no se dieron solamente en ese lugar , el locutor de radio se escuchaba agitado y nervioso , también hablo de los cortes de luz , internet y del apagón masivo de móviles , personas llamaban a la radio y cada uno presentaba su versión de los hechos , pero nadie sabía que pasaba afuera , el problema se extendía hacía varias zonas afectadas. Entrando en la madrugada, todos seguían en ese patio, hablando y sacando conclusiones, pero nadie se animaba a salir, José por su parte sin prestarle atención a Gerardo que estaba borracho y dormido en la misma silla que ocupo desde que llego, seguía atento a la radio y a lo que decían en esa estación. El cansancio y las ganas de irse se habían ido y el pánico lo estaba envolviendo aunque trataba de mantenerse lo más tranquilo posible, al no escuchar nada coherente en la radio, se la devolvió al anciano. -tome abuelo, si dicen algo importante me avisa- El anciano sonrió de forma aniñada y tomo la radio. La madrugada comenzaba a aclarar el cielo, se murmuraba que ya eran las 6 de la mañana, llevaban alrededor de 6 horas de encierro e incertidumbre. José pensó que sería seguro salir, ya habían pasado muchas horas y su horario laboral comenzaría en dos. Aunque no sabía si podría ir o no, si por estos acontecimientos su lugar de trabajo funcionaria o no , el no faltaría , iría al lugar y esperaría que le digan que debía hacer. -bueno, salgo, me tengo que ir, yo en unas horas tengo que ir a trabajar- Sebastián lo miro dándole un poco de razón, pero los demás se negaban a que saliera a la calle. De todas formas José se paró dispuesto a caminar hacia el portón, esperando que Sebastián fuera detrás del a abrirlo, pero cuando sus pies intentaron dar el primer paso , el suelo tembló levemente , poco sorprendido José siguió con sus pasos , hasta que el temblor se hizo notar en el lugar , el suelo temblaba fuerte , José se detuvo y todos alrededor comenzaron a gritar y la histeria de todos se desencadeno. -¿qué pasa por dios?- Grito la madre de Sebastián, tomando su cabeza con sus manos, a los minutos el temblor se detuvo, fue un momento de alivio para todos pero de más incertidumbre, José sin saber que hacer no se movió de su lugar. -¿habrá sido un sismo?- Pregunto Sebastián, pero antes de que alguien pudiera contestar su pregunta, el temblor volvió a sentirse y más fuerte, José no se movía del lugar en donde se encontraba parado, pero todos los demás, corrían y gritaban, Gerardo se despertó con este segundo temblor y se refugió debajo la mesa, José seguía sin mover un musculo. Hasta que el temblor ceso. -¿vieron eso? - Todos comentaban con desesperación l el temblor del suelo.
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