Eros -Si dejo que hagas eso una vez más voy a correrme en tu preciosa boquita y la verdad es que prefiero llenar tu dulce coño con mi venida.- le susurro con la voz tan grave que parece la de un animal en celo. Y creo que realmente puedo llegar a serlo porque casi no me puedo controlar. -Quiero follarte tan duro que mañana te cueste caminar, quiero hacerlo mil veces porque sé que no me alcanzará solo con una, quiero escucharte gritar mi nombre hasta que te quedes sin voz Katherine. Por favor dime que tomas la píldora porque te juro que lo que más deseo es sentir el roce de nuestras pieles sin nada de por medio.- le suplico. -Si… si Eros quiero sentir todo tu cuerpo unido al mío.- dice y con un solo movimiento de sus caderas sin siquiera usar sus manos se clava mi polla entera haciéndon

