-Gracias.- es lo primero que susurro cuando estamos solos. -¿Gracias por qué?- me pregunta haciéndose el desentendido. -No te hagas el tonto Eros, seguro notaste que estaba deseando que me separes de Nick.- le digo y la verdad es que no sé cómo lo estoy haciendo, pero puedo fácilmente seguir sus pasos a pesar de sentir que el calor de su mano en mi espalda baja traspasa el material de mis prendas quemando mi piel y su otra mano sosteniendo la mía envía una corriente eléctrica que recorre mi cuerpo hacia el sur. Por suerte él me habla, entonces puedo distraerme y no prestar atención a mi cuerpo. -La verdad es que no me había dado cuenta, solo saqué a bailar a una amiga… Pero ya que hablas de hacerse el tonto, no respondiste a mi pregunta afuera del baño y luego huiste de mí, ¿Sabes acas

