Katherine -¡Gracias al cielo por las Nanas que siempre están en todos los detalles!- grité al entrar en mi habitación y encontrar mi vestido perfectamente planchado colgado esperándome, y a nana preparando todo para peinarme una vez que salga de la ducha. Corrí a abrazarla y besarla, pero me regañó para que me apure intentando contener la sonrisa para que crea que está enojada. Me bañé lo más rápido que pude, mientras nana me secaba el cabello y luego realizaba unas ondas grandes con el rizador para que caigan libres por mi espalda, yo me maquille con un esfumado en los ojos color tierra con unos toques de dorado y mucha máscara de pestañas para que se vean más grandes, los labios los pinté con un color vino tinto que hacen un lindo contraste con el color de mis ojos y cabello n***o. N

