Celos.

1027 Words
—Señor Harris y joven Calvin es un placer conocerles, soy Lois. Ella es Melina mí madre y ellos son mis mejores amigos George y Raquel, estamos a su orden señor.— —Aquí la que manda es usted, de ahora en adelante es la señora de esta casa, Lois.— afirmó Harris. —Podrías cubrirte un poco?— preguntó Luke en voz baja, y un poco ofuscado por el comentario y acción de su primo Calvin. —Iré a vestirme, no soporto las miradas de Hard y Calvin.— comenté a Luke y me marché excusando lo que sería mi corta ausencia con los demás. —Así, estás perfecta Lois no necesitas más nada.— comentó Hard, sin importar la presencia de Bella. Lo miré y me marché enseguida. —Tengo entendido que no la quieres y que llevan un acuerdo, ¿me la prestarías un par de veces Luke?, solo para darle el servicio de la boda completo.— preguntó Calvin sin ningún temor. Apretando sus puños, Luke respondió; se ha casado conmigo querido Cal, yo soy quien debe darle servicio completo; y ya que está tan apetecible iré por ese pedazo de pastel. Dijo Luke en voz baja a Calvin. Con una sonrisa irónica, Luke se marchó de la alberca. —Calvin debes cuidar tus palabras sobrino, Lois es sobre todas las cosas la esposa de tu primo; no le provoques bien sabes que no comparte con nadie lo que le pertenece.— aconsejó Harris a su sobrino. En mi habitación, buscaba el atuendo adecuado cuando Luke entró de repente; me tomó y sin mediar palabras me besó intensamente. Intenté frenarlo pero mis extremidades no me obedecían, yo lo deseaba tanto como él; me era imposible resistirme a esa loca pasión y esas oportunidades indecentes. Tomándome de espaldas a él, de frente al buró y aquel viejo espejo, envolviendo mi largo cabello en una de sus manos y con la otra acariciaba mis modestos senos, aún sin decir palabra alguna y con respiración agitada se introdujo dentro de mi, penetrando profundamente todo mi ser y olvidando el resto. De momento alguien tocó a mi puerta; lo que hizo que Luke aumentara la velocidad de sus movimientos e hiciera más placentero el momento, el espejo era el único testigo ambos captamos nuestros gestos en él; había sido nuestro mejor encuentro. Terminamos, entré en el baño y Luke se dió la vuelta mostrando su feroz león que lleva en su espalda y salió hacia su habitación, quien tocaba a la puerta era Raquel. No tardó en darse cuenta que algo interesante había pasado en esos últimos minutos. —Lois cuidado si te enamoras de Luke recuerda que solo es un convenio y pronto podrías regresar a tu realidad— me comentó Raquel. —Lo tendría amiga, pero la verdad es que me encanta él, me enloquece, lo pienso a cada instante; cuando lo veo no existe nada más que él, creo que se me hace tarde para tomar cuidados.— respondí Mientras mi madre esperaba por mi en la sala, ya era hora de marcharse a casa. —Nana haz visto a Luke? Pregunté. — Creo que está dormido en su habitación señora— dijo. —Madre llamaré un taxi para acompañarlas a casa— dije. Mientras que Calvin se ofreció a llevarnos y la tonta de Raquel aceptó y no hubo más opción que ir con él a casa de mi madre. Llevamos a mi madre y Raquel a casa, luego Calvin me ofreció ir por un helado, conversamos todo el camino, reímos y nos divertimos hablando; Calvin era un poco atrevido e indiscreto; pero era una persona divertida. Llegamos a casa al cabo de dos horas, sonriendo muy amistosos, Luke estaba impaciente esperando en las escaleras que estaban situadas frente a la puerta de entrada de la mansión. —Luke, qué haces ahí?— expresé en tono cuestionante. —Dónde han estado, Lois?— preguntó Luke muy furioso. —Fuimos a casa de mi madre, ¿qué te pasa?— —Han pasado dos horas y solo toma treinta minutos en ir y regresar— dijo Luke. —Oye Luke solo fuimos por un helado, no veo motivos para que estés así— dijo Calvin. —Es mejor que hagas silencio, y de una vez te digo no te quiero cerca de mi esposa, Calvin.— dijo Luke. —Calvin vete de aquí, por favor déjanos a solas— dije. —Lois no quiero que salgas con nadie que no sea yo, debes respetarme; para esos asuntos está Alex que bien podía llevarlas, pero te fuiste con él que ha estado comiéndote con los ojos desde que llegó— expresó Luke. —Pues Alex estaba con tu padre y mi bello esposo dormía. Luke yo no soy una cualquiera, no me interesas ni tú, ni tú dinero, ni nadie de tú adinerada familia.— —Es bueno saberlo, en tres meses todo acabará. Los extranjeros volverán y podré cerrar el trato que tú arruinaste— dijo Luke. —Aah Lois otra cosa, mientras estés casada conmigo, eres mía y de nadie más, no me importa que sea una falsa o como sea que se llame esto; no tolero que nadie te toque ni te mire tan siquiera, que te quede claro— agregó Luke. —No eres mi dueño Luke, no me amas, no te detienes a mirarme, solo tenemos sexo casual, me confundes tanto Luke King— dije con voz exaltada. De repente la nana entró en la amplia sala y le pidió a Luke calmarse y acompañarla al despacho. Mientras me dispuse a subir las escaleras para ir a mi habitación, aún muy enojada sentí un fuerte dolor. —Aaaaaah—exclamé con tono de dolor, de pronto mi ropa se tornó roja; era sangre saliendo de mi entre piernas, al sentir el intenso dolor me desmayé y rodé por las escaleras. —Loooiiiiss— gritó Luke y corriendo hacia a mí, muy desesperado preguntó a su nana que me pasaba. A lo que ella solo respondió, debes estar preparado para lo que viene Luke…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD