Camino a mi habitación, a la que le fui infiel la misma noche de bodas.
A pesar de que sabía que solo fue sexo, lo qué pasó entre Luke y yo, no dejaba de pasar el recuerdo de esa noche por mi mente.
Un mes después de la boda dentro de mi habitación, recibí una llamada…
Era Raquel.
—Buenos días, señora de King; qué tal amanece? dijo Raquel.
—Hola amiga, amanecí realmente bien; mandaré por mi madre y por ti a casa, para que me acompañen en este primer mes de casada—
—Me parece genial— contestó Raquel.
Al colgar el teléfono, fui a tomar un baño, al cabo de unos minutos recibí otra llamada, estando mojada la tome en voz alta.
—Lois, ¿podemos vernos hoy debo contarte algo?—era George.
—George, ahora soy una mujer casada—
—Respetaré eso, solo quiero que te diviertas conmigo como en los viejos tiempos, ¿recuerdas?— dijo George.
—Apenas llevo un mes de casada, mi cara está por todos los lados, podría crear un escándalo; pero puedes venir a casa con Raquel y mi madre.— respondí.
—Me parece genial— contestó George.
Me vestí, y toque la puerta de Luke; no respondió a mis llamados y decidí ver si dormía, al entrar no vi a nadie pero la cama estaba tendida y sobre ella había un atuendo formal.
Luke salía desnudó del baño, cuando me sorprendió oliendo una camiseta de él.
—¿Qué haces aquí dentro y olfateando mi ropa?— dijo Luke.
—Ay Dios mío que piernas!— es lo que dije al verlo completamente desnudo.
Rápidamente tomó una toalla y se cubrió.
—Disculpa Luke, toqué la puerta y como no abriste decidí ver si dormías, invité a mi madre, Raquel y George a casa hoy— dije.
—Lois ahora esta también es tu casa, no debes pedirme permiso para traer a tú madre y tus amistades— contestó Luke.
—¿Quién es ese George?— preguntó Luke.
—Es una clase de ex novio, pero ahora solo somos muy buenos amigos, nos criamos juntos con Raquel.—dije.
—Eso espero. Recuerda, familia y amistades Lois; no más que eso, otro tipo de relación lo tratas fuera.— dijo Luke, con cara de poco convencido.
—Que tengas buen día Luki— dije.
—Igual Lois, y llámame Luke — contestó.
Mi madre, Raquel y George llegaron a casa, fuimos a la alberca; pero antes ordenamos todo el tiradero de una fiesta celebrada la noche anterior.
George se puso un poco juguetón, como los viejos tiempos con nuestra amiga Raquel, me dió un poco de nostalgia y terminé abrazando cálidamente a mi amigo de toda la vida.
Dejándonos llevar por el momento, casi nos besamos, pero la sombra que reflejaba alguien en las escaleras; me hicieron volver a la realidad.
Era Luke, quien me miraba fijamente y al mismo tiempo le preguntaba a los demás…
—Suegra, ¿Qué se supone que hacen?—
—Joven limpiamos todo el tiradero—dijo mi madre.
—Para eso hay un personal de limpieza, por favor que no se repita— dijo Luke.
Luego bajó de las escaleras aún mirándome sin desviar sus pupilas de mi rostro, se me acercó y tocando mi cara suavemente me besó, a lo que dijo “que tengas un buen día amor” (en un tono irónico) y se marchó.
Un poco incomodo George se retiró de la escena.
—Además de guapo, cruel.— comentó Raquel mirándome.
—Melina— es obvio que se molestó y no solo por la limpieza, hija cuidado con tus acciones ese hombre está lleno de furia y resentimiento; en sus ojos se notaba—.
—Madre él me confunde, se supone que no debe importarle— dije.
— Lois, eres muy bella y el tipo de mujer que todos quisieran tener hija, cualquier hombre se enloquecería contigo, es obvio que le gustas, si le quieres gánate su amor; no su desprecio— contestó mi madre.
Más tarde alguien llama a la puerta, era el honorable señor Harris King padre de Luke y Hard; venía acompañado de un muchacho joven y guapo; era su sobrino Calvin que iba a pasar una temporada con sus primos, y detrás de ellos el chófer de confianza de la mansión, Alex.
Era evidente que estas nuevas caras prometían muchas cosas.
Pocos minutos después llegaba Luke a casa junto a su hermano Hard, su padre había venido a conocer la esposa de su honorable hijo.
El señor Harris había quedado paralítico en un incidente, donde su esposa y madre de sus hijos había fallecido.
—Padre qué tal estás?— preguntaron los gemelos.
—Hijos míos estoy muy bien, ansioso de conocer a mi nuera.— dijo Harris.
—A mí no me saludan?— preguntó Calvin.
—Primo Cal, cuanto tiempo sin verte.— dijo Hard.
—Padre iré por Lois para que la conozcas— expresó Luke.
En la alberca disfrutábamos de un buen día soleado con limonadas, yo solo me vestí para la ocasión pero no quise compartir el agua con mis amigos por miedo a la reacción de Luke, y recordando firmemente las palabras de mi madre.
Conversaba con mi madre cuando Luke apareció, Raquel y George disfrutaban el momento.
—Lois tenemos visita, mi padre acaba de llegar y quiere conocerte; ¿podrías venir un momento?—
—Luke creo que no es la vestimenta adecuada para conocer a tu padre.— dije.
—Lois lo que te pongas te queda perfecto, solo colócate la bata.— dijo Luke, sin poder desviar su mirada de mi atlético cuerpo.
De repente aparecieron todos en la alberca, aún lucía semi desnuda con mi traje de baño.
—Padre te dije que vendría por ella— dijo Luke.
—Por todos los dioses! que mujer tan hermosa y que cueeerpo.— comentó Calvin indiscretamente.
—Yo soy Calvin, para lo que desees hermosa.— dijo el joven apresurándose hacia a mi, tomando mi mano y besándola como si fuese una reina.