—Virginia, ella es el segundo fracaso en menos de una semana. La vi ahí sentada excitada tocándose y pues yo no quería hacer nada, la propia vaca muerta, dejé que ella se moviera porque yo no estaba interesado en hacer algún movimiento. Y es que se había pasado de lanza, me metió un dildo “ahí atrás” ya sabes… Y no me gustó, me sentí incómodo y fuera de lugar. Al final no sé si ella alcanzó su orgasmo o no, yo quería salir de la presencia de esa ninfómana enferma. —No podía evitar llorar de la risa, estás experiencias con otras viejas estaban saliendo de película. A ver si en una de esas desistía de la tonta idea de buscar pareja. Para la siguiente ocasión dijo: —Sabes que el próximo viernes se va a llevar a cabo en el club “el palmar” un intercambio de parejas swinger. ¿Vamos? El requi

