—No puedo creer que lo engañaras—dijo Luca con asombro y orgullo, mientras oía la historia de Aron por tercera vez, reaccionando con la misma emoción y adrenalina que la primera vez. Aron le obsequio una sonrisa colmada de emoción a su amigo, mientras caminaban por las calles de la ciudad con un rumbo fijo clavado en sus mentes. Volver a casa. Los planes avanzaban, las cosas salían bien, por lo que necesitaban orquestar todo cuanto antes, para lograr su cometido antes de que cualquier persona fuera capaz de sospechar. Porque, sin lugar a dudas, las actitudes de Aron, Luca y Kallias despertarían sospechas entre los hombres de Oso en cualquier momento. Eso sin mencionar que Camilla se encontraba infiltrada entre las familias D'Angelo y De Medichi, lo cual significa que estaba caminando en

