Me dirijo a la habitación de John, necesito hablar con él, desde ayer no lo he visto y no porque no quiera, si no porque mi madre y mi hermana no han salido de ahí desde la discusión con papá, John me preocupa y tengo que saber que estaba haciendo o porque quería irse, si no se lo pregunto yo, lo hará papá y él no va a intentar ser razonable con John.
Tocó la puerta de su habitación, escucho un "adelante" por parte de mi madre, al entrar los tres voltean a verme.
-¿Qué carajos haces aquí?-preguntó Cloe molesta, así que yo conteste de la misma forma
-No es de tu incumbencia-me dirigí directamente hacia John sin voltear a ver a mi madre o a Cleo-¿En qué pensabas?-lo mire molesto-Papá esta furioso contigo, tanto que me ha dicho que si no me dices porque pensabas irte sin nosotros iba a sacarte la verdad como lo hace con un traidor
-No me iba a ir sin él, sin ti claro que si pero sin papá no-su respuesta me dejo un poco mal ya que si yo estuviera en su lugar, si lo habría buscado- No sé que es lo que papá ve en ti, pero date cuenta de una vez por todas que aquí no eres bienvenido, solo llegaste a joder todo, Cleo y yo éramos felices sin ti, papá se aferro a la idea de traerte aquí y por eso estas en este lugar, no perteneces a este hogar, no perteneces a esta familia y mucho menos al negocio, espero que para la próxima te mueras-todo lo dijo lleno de odio, escuchar esas palabras hicieron una pequeña presión en mi pecho, él quería que yo muriera y mamá ni siquiera dijo nada, eso me dejaba muchas cosas claras
-El que va a morir será otro si no me dices porque diablos estabas en esa camioneta si Jack, Christopher y yo no íbamos contigo-dijo papá desde la puerta, camino despacio hasta ponerse a mi lado, volteo a verme, con su mirada me preguntaba si me encontraba bien por lo que John me dijo a lo que yo asentí-Si sigues con vida es por Christopher que no se te olvide, le debes la jodida vida y vas a tratarlo con respeto, si no quieres, te repito lo mismo que ayer le dije a tu madre y a Cleo, la puerta es muy grande, pueden irse cuando quieran mi hijo no tiene porque soportar esto, aparte, él vino aquí para que yo no te interrogara, te veo como un traidor en este instante, el que no pertenece a este negocio eres tú-mi hermano se sorprendió por sus palabras- no vuelves a viajar conmigo o con Christopher hasta que vuelvas a ganarte mi confianza, así que hijo-volteo a verme- ¿pudiste hablar con él? ¿Te dijo algo del porque pensaba irse sin nosotros? De tu respuesta depende su vida
-¿Qué? ¡Pero si es tu hijo!-grito mi madre
-¡Yo soy su padre y Christopher su hermano y aún así pensaba dejarnos!
-No pensaba dejarlos, al menos no a ti padre-dijo mi hermano
-¿Pensabas dejar a Christopher?-su mirada se oscureció, estaba furioso
-No-hable- Él me dijo que pensaba buscarte a ti y después a mí para sacarnos de ahí, por eso se fue a la camioneta, le dispararon entonces y ya no pudo buscarnos, pero él no iba a dejarnos padre-dije viendo a los ojos a mi padre, odiaba mentirle pero era eso o que mi hermano dejara este mundo porque al contrario de él, yo haría todo por protegerlos
-¿Tú confías en su palabra?-asentí- Bien, entonces ya no tengo nada más que hacer aquí y tú tampoco hijo, al contrario, necesito que vengas conmigo, hoy llega una persona muy importante para hablar conmigo, seguro la conoces, desde chiquillos estuvieron juntos hasta que ya no la viste más
-¿Quién es? Posiblemente pueda recordarla-dije caminado hacia la salida junto a papá
-No seas impaciente hijo mío, en unos momentos la conocerás
-De acuerdo ¿de que hablarán padre?-nos detuvimos antes de salir del cuarto de mi hermano, mi padre solo suspiro y en sus ojos pude ver una leve capa cristalina
-Hoy comienza tu nueva vida hijo, el negocio en Estados Unidos creció bastante desde que tú entraste, te estás poniendo en contacto con América Latina y lograste que una parte de Europa hiciera negocios con nosotros, eres el menor de mis tres hijos y tú haz hecho todo aquello que ellos dos no han podido, mi negocio crece gracias a ti, ayer estabas a punto de cerrar con Canadá si no fuera por el ataque y hoy hijo mío, tu verdadera vida empieza, todos tenemos un pasado Christopher, tú no recuerdas el tuyo o al menos no lo importante, esta persona viene ayudarte a recordar, solo quiero que sepas que pase lo que pase siempre vas a ser mi hijo, eres mi jodido orgullo, estás dispuesto a hacer todo por la familia y la lealtad es algo que ya no hay, tú naciste para ser el jefe hijo, te quiero-me tomo del hombro y yo solo asimilaba sus palabras, mi padre no dice te quiero a la ligera, solo a mamá y ahora a mí, no hay nada que yo no haga por mi padre
-Voy a protegerte así me cueste la vida, eres mi padre y yo también te quiero-le sonreí y él a mí, voltee a ver a mis hermanos y ellos estaban sorprendidos y molestos por lo que papá dijo, él jamás les ha dicho lo que a mí y eso, aunque suene egoísta me gusta bastante, estaba por salir cuando llego una chica del servicio avisando que la visita había llegado, papá le dijo que la dejara venir hacía acá
-Bien hijo, es hora de enfrentar la verdad-me dijo sonriendo, tocaron la puerta, mi padre dio permiso para entrar y una chica entró a la habitación
-Buenas tardes señor Duncan
-¡Oh querida Adamaris, tantos años sin verte, mírate, estas preciosa!-dijo papá mientras le daba un abrazo
-Muchas gracias señor Duncan, es un gusto volver a saber de usted, son dieciséis años sin verlo-correspondió el abrazo sonriendo
-Hijo, ella es Adamaris, ella y tú eran inseparables en el tiempo que vivimos en Londres, ella tenía cuatro años y tú cinco cuando tuvimos que venirnos para acá
-Me suena tu nombre, pero casi no te recuerdo-le dije con algo de desconfianza
-Es normal, yo tampoco lo hacia hasta hace poco que el señor Antonio me volvió a hablar de ustedes
-¿Tu padre?-la mire y ella me vio dudosa
-Cariño, aquí puedes ser quien eres en realidad, no hay necesidad de mentir-hablo mi padre y ella sonrió, se tomo un tiempo para volver a hablar
-No, no es mi padre o bueno si, él junto a su esposa cuidaron de mi cuando me quedé sola después de que mataran a mis padres-dijo
-Hijo, ella es Adamaris Martínez, hija de Roberto y Casandra Martínez
-¡Ya te recuerdo!-dije- Demonios, hace años que no te veo-mi instinto fue abrazarla y ella a mí
-Lo sé, por eso he venido, hay muchas cosas que contarnos y bueno, vengo a pasar una temporada por acá-sonrío
-¿Tienes donde quedarte?-preguntó mi padre
-Si señor, Antonio me ha regalado una casa por aquí, no me permitiría venir si no tuviera donde quedarme, me protege bastante-dijo sonriendo
-Es normal, eres su hija y la luz de sus ojos-dijo y ella sonrió con melancolía, al parecer Antonio la quiere bastante-no por nada me ha pedido que este pendiente de ti
-Lo sé y se lo agradezco, le manda saludos y espera verlo personalmente pronto
-Ya verá que si, muy pronto debemos reunirnos los dos amigos ¿no?-dijo papá sonriendo con tristeza
-Así es-suspiro- él me dijo que los estarían esperando-volteo a verme y yo solo la mire, olvide que había más personas aquí si no fuera porque Cloe hizo un ruido extraño
-Olvide presentarte a mi familia-dijo papá como si nada- ella es Jessica, mi esposa, Cloe mi segunda hija y John mi primer hijo-dijo papá señalando a cada uno
-Mucho gusto-dijo sin más- señor Duncan, ¿le molestaría si me robo a Chris un par de horas?-pregunto con un poco de timidez, yo sonreí internamente, me sentía como cuando era pequeño y pedía permiso para salir
-Claro que no hija, ustedes deben extrañarse bastante y aparte se el motivo principal del porque estas aquí-dijo con una pequeña sonrisa triste
-Gracias señor Duncan, no sólo vengo por eso, de verdad vengo por mucho más-sonrió-con su permiso-tomo mi mano y salimos de ahí, no sin antes despedirme de mi familia
-¿Puedo saber qué se traen tú y mi padre?-dije mientras miraba nuestras manos
-Lo sabrás pronto, no seas impaciente-dijo con una pequeña sonrisa
-No soy paciente, por eso la gente hace lo que le digo en el momento-dije con algo de brusquedad
-Lastimosamente yo no, así que no preguntes que no te diré-sonreí, salimos de casa y nos subimos a su auto.