-¿Cómo dices?-pregunté mientras sentía como me hervía la sangre, ella no podía casarse, simplemente no
-Me casaré con él-dijo sin verme por observar sus hojas
-Es una locura, ni siquiera lo conoces-dije mientras tensaba la mandíbula, ella volteo a verme
-Lo conozco, él a mí también, solo que es algo complicado, es un acuerdo
-¿Un acuerdo?-estaba molesto, bastante y no sé porque
-Si, era un acuerdo entre tu padre, mi padre y Antonio, él primero que tuviera una hija ya fuera tu padre o mi padre sería quien se casaría con él hijo de Antonio o con la hija ya fuera el caso que él tuviera una hija y alguno de nuestros padres un hijo, el primero en tener a su hijo fue tu padre, tanto mi padre como Antonio se sorprendieron al escuchar la noticia pero se emocionaron al mismo tiempo, dos años después tu padre volvía a ser padre de Cloe, un año más tarde Antonio anunció el embarazo de su mujer a nuestros padres, al enterarse que era un varón todos festejaron ya que el Opekun estaba por llegar, cuando su hijo nació fue el turno de mi padre en anunciar el embarazo de mi madre, cuando se enteraron que era mujer los tres pegaron el grito al cielo, el Opekun ya tenía esposa, por ende sería el Pakhan y se encargaría de traer al mundo a su propio Opekun
-No entiendo, se supone que era quien naciera primero, Cloe nació primero ¿por qué no ella?
-Jessica se negó rotundamente a un matrimonio forzado, aparte de que no se les hacía justo que la esposa del futuro Pakhan fuera mayor que él, así que yo tomé el lugar de Cloe, la idea era que Cloe se casara con el hijo de Antonio y yo con John, pero al final las cosas se decidieron así, mi destino está escrito y no voy a cambiarlo
-¿Dónde quedo yo?-pregunté sin más
-Es complicado, ni siquiera sabría como decírtelo, esto es un lío para mí, pero bueno, las cosas se decidieron así y como mi padre ya no está aquí, con mayor razón debemos cumplir con su palabra, él prometió que me casaría con el hijo de Antonio y así será-dijo sin más y eso me molesto, ¿cómo puede entregarse así?
-¿Por qué no sólo lo dejas y ya?
-Porque no, mi padre dio su palabra y yo voy a cumplirla-dijo sin más, estaba molesto, bastante y no sabía porque
-Bien, tengo que irme-salí de su casa sin decir más y me fui a la mía, cuando entre escuché voces en el comedor, me acerque y ahí estaba mi familia, al entrar todos callaron
-Hijo, pensé que estarías con Adamaris-dijo papá mientras me miraba
-No, ella me dijo algo que me tiene bastante molesto y ni siquiera se porque
-Vaya, si no fuera porque te conozco diría que alguien se está metiendo en tu corazón-dijo mi abuela
-¿Quién podría quererlo si no sabe hacer nada?-dijo John y Cloe rió con él
-Se hacer más que tú, por eso papá prefiere que yo maneje el negocio antes que tú o Cloe, no sirven para esto, son un jodido asco a la hora de trabajar-dije y ambos se callaron mientras papá me miraba sorprendido, jamás le había faltado al respeto de esta forma a mis hermanos, ellos me miraban molestos al igual que mamá
-¡No te metas con mis hijos Christopher!-grito mi madre
-No lo estoy haciendo, solo dije su verdad, si tanto les duele no me interesa, son un jodido desastre a la hora del negocio, Cloe no puede ni siquiera hablar y John escapa a la hora de los enfrentamientos, son unos cobardes-dije y salí de mi casa, tomé mi auto y simplemente me fui, sentía culpa, jamás le había hablado de esa forma a mi familia pero estoy tan molesto.
Llegue al departamento que compre hace poco, esta lejos de mi casa y eso es lo que necesito, necesitaba distraerme, no podía seguir pensando en que Adamaris terminaría casada con alguien que ni siquiera yo conozco, me aterra la idea, desde que ella volvío a mi vida no nos hemos separado, solo va un mes y siento que la necesito para ser feliz, se esta metiendo en mi cabeza más de lo que debería, cada segundo de mi día se basa en estar con ella si no nos hemos visto y si lo hacemos en buscar la forma de no irme de su lado.
Joder, ahora solo quería buscar a ese idiota y matarlo con mis propias manos para que jamás pudiera casarse con ella, ni siquiera lo conozco pero ya se que no la merece, la sola idea de tenerlo en frente de mí me vuelve loco, necesito buscar la forma de que no se case con él, no quiero y no voy a permitir que eso pase.
Mi celular comenzó a sonar, al sacarlo de mi pantalón veo que es Adamaris, el enfado sigue pero necesito escucharla y eso que solo va una hora que me fui de su casa
¿Qué ocurre?
Vine a buscarte pero no estabas, ¿donde estás? Me gustaría terminar de explicarte las cosas.
No volveré a mi casa hoy, necesito estar solo un momento, mañana te buscó.
Vale, cuidate
Termino la llamada y yo solo podía ver mi celular, su foto estaba ahí, por alguna razón ya estaba tomando las llaves de mi apartamento para salir a buscarla, sin embargo me detuve, me serví un trago de whisky y me senté en mi sillón, no iba a buscarla, no tenía porque hacerlo, pero la ansiedad me estaba matando, así que tomé mi celular de nuevo y marque aquel número que tenía de memoria
Quiero que estés en mi apartamento en media hora, necesito de tus servicios, no me importa que estés haciendo, te espero.
Colgué, tome mi bebida de un trago y me serví otro, no podía sacarla de mi cabeza, por más que intentaba pensar en otra cosa ella siempre volvía, era como si se hubiera tatuado en mi piel sin darme cuenta, cierro los ojos y la veo a ella, no puedo seguir con esto, al final, no importa que yo no quiera que se case, va a terminar haciéndolo, no soy idiota como para matar al hijo del Pakhan y salir victorioso, yo hago eso y seguro que toda mi familia muere porque si algo tengo es que la Bratva es más importante que cualquier otra cosa en el mundo, este negocio o la mayoría de el, no se mueve sin la Bratva, mi padre me lo dijo hace unos años, el Pakhan autoriza y nosotros hacemos, así funciona y seguirá funcionado por un largo tiempo.
No sé muy bien en qué momento Adamaris se metió en mi vida, pero lo que sí se, es que debo de sacarla sea como sea, no voy a arriesgar a mi familia por ella, no podría perdonarmelo jamás.
El timbre del apartamento sonó, tomé mi arma por precaución, me acerqué a la puerta y al observar por el pequeño orificio quien era, abrí
-Llegas con diez minutos de anticipación, es un nuevo récord para ti-dije haciéndome a un lado para que pasara, cerré la puerta detrás de mí y deje mi arma en la mesita que estaba ahí
-¿Qué quieres que te diga? Me tienes bastante abandonada y al recibir tu llamada no puedo negar que me alegre un poco
-¿Así? ¿Por qué?-dije acercándome a ella como si de un león se tratara
-Tú sabes porque, así que dejemos los jueguitos para otro momento-se acercó a mí, me tomo del cuello y estampe mis labios a los suyos, besándola con fuerza, mientras caminaba con ella hacia mi habitación
-Que comience la diversión-me separe de ella y volví a atacar sus labios con más fuerza que el beso anterior