El refugio de los Olvidadores estaba sumido en un caos organizado. Mientras Zane procesaba la revelación de su padre, los ingenieros de la resistencia corrían de un lado a otro, sellando grietas y cargando baterías de éter inestables. El ambiente olía a sudor frío y metal recalentado.
—No tenemos tiempo para que llores sobre hologramas, muchacho —dijo Kael, acercándose con un rifle de riel colgado al hombro. Sus ojos estaban fijos en el mapa táctico que Aurora proyectaba en la mesa central—. Los elfos han desplegado un Escáner de Pulso Orbital en la superficie, justo encima de nuestras cabezas. Si ese satélite termina de sincronizarse, enviarán una señal de borrado que fundirá el cerebro de cada humano en este búnker.
Zane miró a Aurora. Ella estaba conectada a la terminal por varios cables de fibra óptica que salían de sus muñecas. Su piel parpadeaba con un tono violeta pálido.
—Zane, mis sensores detectan que el Escáner está custodiado por una Unidad de Pacificación de Plata —informó Aurora, su voz sonando más analítica que de costumbre—. Diez guardias con armaduras reactivas y dos autómatas clase ‘Centinela’. Tu nivel actual es 2. Las probabilidades de éxito en un asalto frontal son del 14%.
—Entonces no será un asalto frontal —respondió Zane, cerrando el puño de cromo. Sintió cómo el Núcleo Zero vibraba, pidiendo energía—. Enséñame el camino.
Zane, Kael y un pequeño grupo de tres rebeldes ascendieron por un conducto de ventilación que los llevó a la superficie del Sector Oakhaven. Al salir, el frío del bosque metálico los golpeó. La noche estaba iluminada por un rayo de luz blanca que bajaba directamente desde el cielo: el satélite elfo estaba marcando su posición.
A unos trescientos metros, la guarnición elfa había montado una base portátil. Era una estructura de cristal líquido que parecía flotar sobre el barro metálico. Los guardias de la Casta de Plata patrullaban con lanzas eléctricas; sus movimientos eran gráciles, casi mecánicos.
—Escuchadme —susurró Zane al grupo—. Kael, tú y tus hombres cread una distracción en el flanco este. Sobrecargad las celdas de combustible de los árboles de cobre para que exploten. Cuando los guardias se muevan, yo entraré por el centro.
—¿Tú solo? Estás loco —masculló uno de los rebeldes.
—No estoy solo —Zane tocó su receptor auditivo, donde la voz de Aurora residía ahora—. Ella tiene el mapa del sistema de la base. Voy a entrar en su red y apagar el escáner desde dentro.
Cuando la primera explosión de los árboles de cobre iluminó el bosque con chispas verdes, Zane se lanzó. Corrió como nunca antes, sintiendo que el Núcleo Zero inyectaba adrenalina digital en sus músculos.
[HABILIDAD ACTIVADA: PASO DE SOMBRA (Nivel 1) [DURACIÓN: 5 SEGUNDOS] [ESTADO: INVISIBLE A SENSORES ÓPTICOS]
Zane se deslizó entre dos guardias como un fantasma. Al llegar a la pared de cristal líquido de la base, no buscó una puerta. Puso su mano de cromo sobre la superficie.
—Aurora, ahora.
—Iniciando bypass de seguridad… —La voz de ella resonó en su mente—. Zane, necesito que mantengas el contacto físico. El firewall de la Casta de Plata es agresivo. ¡Está intentando rastrear mi origen!
Zane apretó los dientes. El cristal empezó a quemar su mano biológica, pero su brazo de cromo se volvió de un color rojo incandescente. En su visión, el mundo físico desapareció, reemplazado por muros de código de seguridad que caían como cascadas.
[INTRUSIÓN DETECTADA] [ANTIVIRUS DE LA CASTA DE PLATA ACTIVADO] [ESTADO: HACKEANDO EL SISTEMA DE DEFENSA… 65%… 80%…]
De repente, una lanza eléctrica atravesó el hombro de Zane desde atrás. El dolor fue un grito eléctrico que casi lo desconecta. Un guardia elfo lo había detectado.
—¡Intruso humano detectado! —gritó el guardia. Su voz era perfecta, fría, sin alma.
Zane cayó de rodillas, pero no soltó la pared. Con un rugido de rabia, canalizó la energía del Núcleo Zero hacia atrás, no como un golpe, sino como una descarga de datos crudos.
—¡PULSO DE SOBRECARGA!
Una onda de choque negra y plateada salió del cuerpo de Zane. El guardia elfo salió despedido, su armadura de plata estallando en mil pedazos mientras su sistema nervioso era frito por la sobrecarga.
[SISTEMA DE DEFENSA CAÍDO] [ACCESO OBTENIDO: [CONTROL DEL ESCÁNER ORBITAL]
Zane entró en la interfaz del satélite. Tenía el control. Podía simplemente apagar el escáner, o podía hacer algo más.
—Zane —advirtió Aurora—, puedo redirigir el rayo orbital. Si lo enfoco hacia la guarnición enemiga, los borraremos del mapa. Pero eso alertará a la Ciudad de Cristal de que hay un Administrador activo aquí abajo.
Zane miró hacia el bosque, donde Kael y sus hombres estaban siendo acorralados por los autómatas Centinelas. Si no hacía nada, sus nuevos aliados morirían.
—Hazlo —ordenó Zane—. Que sepan que el error del sistema ha despertado.
El rayo blanco que bajaba del cielo cambió de color a un violeta intenso. En un segundo, la base elfa y los centinelas fueron desintegrados en una explosión de luz silenciosa. No quedó rastro de metal ni de carne; solo cenizas y un cráter perfectamente circular.
Cuando el humo se disipó, Zane se desplomó contra el suelo. Su brazo de cromo goteaba un aceite n***o y su piel biológica estaba cubierta de quemaduras.
Kael se acercó, mirando el cráter con asombro y terror. —Lo que has hecho… ningún humano ha tenido ese poder jamás, Zane.
—No soy solo un humano, Kael —dijo Zane, mirando sus manos temblorosas. En su visión, un mensaje parpadeaba.
[SUBIDA DE NIVEL: [NIVEL 3] [NUEVA FUNCIÓN DETECTADA: SINCRONIZACIÓN DE LARGO ALCANCE] [AVISO: TU CUERPO BIOLÓGICO ESTÁ AL 40% DE SU CAPACIDAD. SE REQUIERE REPARACIÓN ORGÁNICA.
Aurora apareció físicamente junto a él, su imagen más estable gracias a la energía que Zane había robado de la base. Ella lo miró con una mezcla de orgullo y algo que se parecía sospechosamente a la preocupación humana.
—Zane, hemos ganado esta batalla —dijo ella suavemente—, pero Lord Valerius acaba de recibir la señal. Ya no somos un rumor. Somos una guerra.
Zane cerró los ojos, sintiendo cómo el Núcleo Zero empezaba a reparar sus tejidos dañados. La caza de las 7 piezas de la Corona acababa de comenzar oficialmente.