Capítulo 29. Peticiones. Franco. Acompañé a Ingrid afuera, ella insistió en hablar conmigo, pero no tenía la paciencia ni las ganas para hacerlo,ambos subimos a mi auto, ella me observaba con su típico rostro inexpresivo. —Ingrid, nunca más vengas a mi casa. ¿Lo comprendes?, y toda esta farsa por la herencia lo acabamos aquí mismo. —Ella toma el brazo de Franco, el suspira antes de apartarla— —Pero si no seguimos con esto, lo más probable es que pierdas todo, y ambos sabemos las deudas que tienes. ¿Crees que tu noviecita se quedará contigo cuando lo sepa?, ni siquiera tiene un trabajo, se realista Franco. —El voltea hacia ella, su mirada irradiaba enfado y miedo— —No te refieras a Paula de esa manera, ella está atravesando por dificultades en este momento, siempre fue luchadora, nunc

