La calma luego de la tormenta.

657 Words
El castillo estaba un poco destruido, Alexander perdió pocos de su ejército pero igualmente logró ganar. La guerra no fue fácil pero evitamos que se unan los demás países. Bárbara estaba en un calabozo, está en muy malas condiciones y aún hay un poco de plata derretida en ella, pero vive. La muerte es demasiado misericordiosa para alguien como ella. Los gemelos están bien, obviamente ellos se quedaron en su habitación, aún no lo he visto pero Lucas fue hace minutos a fijarse si están bien y me aclaró que lo están. No quería que me viesen llena de sangre, sería una imagen aterradora. Siempre he sido algo distinguida a las demás madres, lo tenía en cuenta, pero este era un límite. No quería que me viesen como una asesina. Puede ser que fuese un horror de idea traerlos al castillo, pero no tenía con quién dejarlos y si lo dejaba en nuestro departamento la sombra no podía quedarse y por nuestro vínculo no lograría ni siquiera llegar al castillo por culpa de la distancia. No los dejaría solos, no después de conocer lo cruel que era el mundo exterior. Al entrar a la habitación veo como Matthew estaba sentado en el rincón de la habitación en el suelo, estaba mirando un juguete con sus manos y Dylan dormido apoyando la cabeza en las piernas de su hermano. Al escuchar el sonido de la puerta abrirse ambos me miran, sonríen emocionados y corren a abrazarnos. Los abrace tan fuerte como nunca. Dylan lloraba en mi hombro, pero Matthew se mantenía en silencio —Hey, dije que volvería. ¿No?—Pregunté, ellos se separaron de mi y me miraron con emoción. —¿Tan poca fe tenían? —También dijiste que ibas a llevarnos al parque de diversiones y no lo hiciste.—Susurra Dylan, reí ante eso. La puerta se abre y entra Alexander, Dylan corre a abrazarlo y Alexander se pone de rodillas para recibir el abrazo mejor. Matthew inclina la cabeza aún costado y se pone frente a él mirándolo con cautela. —Gracias por salvar a Mamá.—Dijo de golpe, Alexander lo miró con una sonrisa —Ella me salvó a mi.—Contestó Matthew asintió y miró como su hermano lo abrazaba aún;—Yo...¿Yo también puedo abrazarte? Alexander sonrió con emoción y de un rápido movimiento lo abrazó al mismo tiempo que a Dylan, estaba contenta por qué era la primera vez que Matthew se comportaba bien frente a Alexander. Sentí un golpe suave en mi hombro, gire un poco y vi a la silueta de la sombra. Estaba parado mirándome, sonreí apretando mis labios y suspiré —Gracias.—Susurre frente a él, necesitaba abrazarlo. Necesitaba sentirlo junto ami.—Gracias.—Volví a repetir —Gracias a ti... Por sobrevivir.—Contesto.—No sabes las inmensas ganas que tengo de abrazarte y no dejarte nunca más, Katherine... No sabes las ganas que tengo de poder al menos tocarte. —Yo también sombra, el sentimiento es mutuo... Pero tranquilo, —Sonreí—Yo sé que algún día me abrazaras. ¿Y quien dice? Quizás pueda verte físicamente...quizás puedas venir a la vida de vuelta —Hay... Olvídalo, te quiero. Sonreí ampliamente Me quedé giré y pude ver como los niños aún abrazaban a Alexander, Alexander me miraba a los ojos mientras tanto y yo caminé hacia ellos. Me puse de rodillas y los abrace fuertemente, cerré mis ojos e intenté calmar mi corazón que latía rápidamente. —Se puede decir que... Esto es un abrazo familiar. ¿No?—Pregunta en un susurro Alex, abro los ojos y lo miró por unos segundos. —Esto es un abrazo familiar—Afirmo, le regalo una sonrisa y cierro los ojos nuevamente para disfrutarlo mejor. Así, los cuatro estábamos arrodillados en el suelo de la habitación azul con nubes blancas, abrazandonos tan fuerte que no podríamos separarnos fácilmente.
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