Hibridos

1252 Words
Llegue a mi departamento y los niños corrieron a tirarse al sofá, por lo cual abrí los ojos como platos y Grité; —¡No! ¡No! ¡No! A bañarse.—Señale sus habitaciones, sofás blancos y gemelos sucios era una mala combinación Alexander entró atrás mío arrastrando su maleta, como el castillo quedó muy destruido y no estaba en condiciones de que el rey viva ahí, decidí invitarlo aquí, como el departamento es grande también invite a Lucas pero me rechazo diciendo que tiene que ya un lugar donde quedarse El vuelo de Leah y Nick llega hoy, por lo cual iremos a recibirlos con los gemelos, claro si se comportan y se bañan. —Llamaré a las sirvientas para que vengan a hacer las cosas de la casa—Avisa Alexander, lo miró horrorizada —¡No! Mi departamento, mis reglas. Por lo cual quien vive aquí debe hacer las cosas de la casa. Así que prepárate William hoy aprenderás a hacer las cosas tú sólito.—Sonreí con maldad Alexander iba a hablar pero fue interrumpido —¡Mamá!—Grita uno de los gemelos desde sus habitaciones—¡Dylan me golpeó! —¡No le creas! Es mentira.—Grita Dylan corriendo hacia mi, su hermano corrió en mi dirección también—¡Eres un mentiroso!—Le grita, le da un empujón a su hermano y cae sentado al suelo. —¡Malo!—Gritó Matthew, se levantó y le golpeó a Dylan—¡Mamá te regñará y seré su preferido! —¡No!—Se defiende, comienzan a golpearse entre ellos. Puse mis ojos el blanco e intenté separarlos. Alexander se encontraba en silencio, por lo cual tuve que hacerlo yo. Agarré a Dylan y lo alcé, pero le comenzó a dar patadas a Mathew. Hice un paso atrás para evitar que se golpeen, pero tropiezo y caigo de espaldas al suelo —¡SÁNDWICH!—Gritó Dylan se tiró sobre mi abdomen, Matthew se tiró arriba de él. Y los tres quedamos uno arriba del otro como un sándwich. El peso de los gemelos en mi abdomen me sacaba el aire por lo cual busque con la mirada a Alexander y lo encontré en un rincón grabando con su celular la escena. Esto será más que difícil. (...) —¡Niños, debemos ir! Mierda, llegó tarde—Me quejo mientras hago un puchero, los niños niegan con la cabeza con un berrinche—¡El avión de Leah y Nick llega en media hora y tenemos que recibirlos! —¡No!—Gritan al mismo tiempo. Alexander se acerca y se apoya en el marco de la puerta mordiendo una manzana. Los señala con la manzana y habla;—Son iguales de caprichosos como tú. —¡Alex! Ayúdame. —Está bien, esta bien... Niños,¿Quieren ir al aeropuerto a recibir a su tía loca leah y a un probablemente imbécil Nick?—Los niños nueva niegan con la cabeza—Bueno, si no quieren, no quieren. —Se encoge de hombros Tengo un diccionario de insultos para ti, William. —¡No me interesa! Sí o sí van.—Grito—Y si no quieren ir se quedarán con Alexander a limpiar toda la casa.—Me cruzó de brazos, ellos niños chocaron puños y caminan hacia Alexander, abro los ojos como platos y gruñó—De donde vengo, eso se llama traición. Todos ríen, pero me termino rindiendo. Alexander POV Katherine apenas sale de esa puerta, giro y veo como los niños se tiran sobre el sofá y comienzan a saltar en el. —Niños ¿Su madre no les dijo que no se suban al sofá con los zapatos sucios? —Pregunto —¿Le dirás a mamá?—Pregunta asustado Dylan Tengo que ser el papá cool, tengo que caerles bien... —No... Pero tengo una idea, podemos pedir comida, y luego inventamos una excusa de porqué no limpiamos —Ofrecí, me acerque al balcón y vi como Katherine se subía a un taxi —¿No? —No, podemos cocinar juntos—Ofreció Dylan, Matthew se encogió de hombros. —Oh... Chicos, les voy a ser sincero. Si yo cocino terminaremos todos en un hospital por intoxicación.¿Si?—Sonreí nervioso, Matthew me miró con esa mirada de que si no lo hago me matara, trago en seco—Bueno, podemos intentarlo. —¡Si!—Gritan corriendo a la cocina. Genial... Ahora, ¿Cómo carajo se cocina? Luego de un montón de experimentos en la cocina, pusimos la torta en el horno. Matthew no hablaba mucho como su hermano, pero era por la timidez que tanto lo caracterizaba. Lo entendía. —¿Nos cuentas la historia de como conociste a mamá?—Pregunta de golpe Matthew Oh...Si le cuento la verdadera historia Matthew volverá a odiarme y Dylan estará desilusionado... —Su madre se las contará—Contesto, que se arregle ella con el temita—¿Su madre les cocina? —Sí, ¡Mamá es la mejor cocinera del mundo mundial!—Exclama Matthew con orgullo —Pero los postres los hacia mejor la tía Leah... Oh, quizás Nickolas.—Dylan duda en sus palabras hace una mueca—Si, definitivamente la tía Leah. —Una vez, Nick intentó cocinarnos por que mamá tenia trabajo y la tía Leah se había ido a cenar con alguien. Pero Nick prendió fuego la comida... Mamá quiso matarlo por arruinar todo. Aunque la sombra le dió unos golpes. —¿Como se llevan con Sombra?—Curioso preguntó. —¡Genial! Él nos ha ayudado a pintarle el cabello a mamá—Ríe Matthew—¿Y tú? Por mi mente pasaron todas las escenas donde la sombra me golpeó, me amenazo, casi me mata, hasta vino a la tierra a matarme y me odia... Tragó en seco y sonrió nervioso —Nos llevamos de maravilla. —Auch—Susurra con dolor Dylan, miró en su dirección y veo como se aleja de una hoja de papel y de su dedo sale un poco de sangre—Me he cortado. Busco con la mirada un botiquín, lo encuentro apoyado en la biblioteca. Lo agarró y camino hacia Dylan, seguro con una venda estará bien. Al llegar hacia él me pongo de rodillas y veo como la sangre que caía del dedo de Dylan era un poco distinta respecto al color. Parecía ser más... Rara. Le sonrió a Dylan para mantenerlo tranquilo y toco con las yemas de mis dedos la sangre. Me pongo de pie de golpe ganándome la mirada de precaución de ambos. Matthew se acerca y mira el dedo con la cabeza inclina aún costado, luego me mira a mi —¿Le tienes miedo a la sangre? Si quieres lo puedo vendar yo.—Ofrece Matthew, lo miró confundido. ¿Acaso no nota la diferencia de el color de la sangre de su hermano? —¿T-tu tienes la misma sangre? ¿Es igual en color, todo? —Pues sí...¿Existe sangre de otro color?—Pregunta mirando el dedo de su hermano. Esa sangre es distinta a la de un humano. esa sangre no es humana... Es oscura como la sangre de un demonio, pero huele como la de un licántropo. Nunca había pensado con cautela de que r**a eran nuestros hijos, pero ahora que lo pensaba, me doy cuenta que frente a mi, teníamos sangre William y Mclaren mezcladas; híbridos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD