4.Durante las dos semanas siguientes, la joven pareja no se dejaba. Franck y Svetlana se encontraban en cuanto podían. Variaban siempre sus salidas. Franck reflexionaba y sugería a Svetlana. Ella aprobaba, generalmente. Entre paseos turísticos o excursiones románticas, sus caminatas no eran sino pretextos para pasar tiempo juntos. Un amigo kurdo había aprovechado de la disponibilidad de Franck para verlo mientras que Svetlana trabajaba. Desde hace una docena de años, Azad vivía en Francia, en los suburbios parisinos. En aquel tiempo, el gobierno de su país, Turquía, no aceptaba la adhesión a ese grupo identitario. Incluso si la situación ha evolucionado progresivamente, ciertas tendencias ideológicas resisten a todas la regeneraciones. Un pueblo sin nación. Su territorio histórico está no

