Stuart le sigue el paso, es un poco más lento que el, así que le cuesta alcanzarlo mientras zigzaguea entre algunas personas que caminan al comedor, lo pierde de vista al doblar la esquina así que decide ir directo a la biblioteca, lo encontrará allí y le preguntará que fue lo que pasó con ese chico. Mientras que va a su ritmo, tararea una melodía simpática, le recuerda mucho a sus clases de baile y a las citas con su pareja, su hermosa y atenta chica.
Antes de llegar a la biblioteca es jalado del brazo, le tomaron por sorpresa, su primera reacción fue tirar de su brazo y dar un paso atrás, luego ver a quien le había tomado desprevenido. Su impresión fue calmada rápidamente, dejó salir una pequeña sonrisa, seguida de un abrazo suyo y un beso en la frente.
-Te vi distraído y traté de llamarte, pero ibas muy perdido en lo tuyo.
-Lo siento amor... Me diste un buen susto.
-Esa era la idea. Le da un golpe en el hombro y luego toma su mano. -¿Puedes acompañarme a hacer algo?, será rápido.
-Emm... claro amor, pero debo buscar a Andrew primero, quedamos en firmar una solicitud y además, debo preguntarle unas cosas. ¿Me esperas aquí?.
-Seguro, aquí estaré. No tardes mucho porfi.
-Será rápido. En realidad tenia razón, justo después de decirle eso comenzó a trotar en dirección a la entrada de la biblioteca.
Andrew tomó el camino más largo a propósito, este era también uno de los más concurridos por lo que pudo ver el día anterior, esto era solo para prevenir que pecas le siguiera. Dobla la esquina y va en dirección al comedor. Solo ha estado ahí dos veces, pero aquel pasaje le hacia sentir tranquilo y calmado, como si hubiese estado ahí hace mucho tiempo, por ese lugar habían también cantidad constante de gente que iba y venia, simplemente debía ir por una esquina y no se sentiría asfixiado por el recurrente paso de extraños.
Desde pequeño sentía afinidad con las plantas, les gustaban mucho en realidad, pero no era como si pudiera hablar con ellas o algo por el estilo. Justo a la sombra de los arboles que cubren el camino el se mueve, respira hondo y exhala, siente que los arboles le regalan vida antes de volver a caminar solo bajo el sol.
Justo a la entrada del comedor se encuentra, del otro lado, unos pasos más allá está su destino. Casi el mismo plano que el dia anterior, gente estudiando, comiendo, viendo las pantallas y hablando entre ellos, sin conflictos ni discordias, relativamente estaba bien, solo pasaría rápido, haría lo que iba a hacer y regresaría para buscar una mesa y comer.
No pasan desapercibidas varias personas que logran destacar en el lugar, primero es una chica de suéter n***o, cabello rizado y audífonos que parecía escuchar rock, un poco al frente había un chico con camisa a cuadros y lentes, parecía estar ojeando un libro de aritmética, tenia un buen físico, a las chicas de su izquierda les llamó la atención, sonreían mientras lo veían. había un gran grupo en medio del lugar, así que optó por pasar bajo las pantallas y seguir de largo, rodea unas cuantas mesas y camina derecho.
Es asustado por el grito de victoria que dan los chicos del medio, al parecer su equipo anotó un punto, cosa que los volvió locos haciéndolos saltar y festejar, dejando espacio para ver quienes eran los que estaban sentados en la mesa. No le da importancia hasta que uno de los que estaban allí se agacha para recoger algo que había dejado caer, dejando ver la silueta de Cass sentada, parecía atenta a algo, comía y revisaba su celular, sin detener el paso sigue observando quienes eran los que estaban junto a ella, ninguna cara conocida, excepto por el chico que ayer le acompañaba, quien tomaba su mano sobre la mensa mientras sonreía viendo la pantalla. Sintió un escalofrió por la espalda justo cuando notó que este chico dejó de ver el partido y posó sus ojos sobre el, manteniendo la misma sonrisa le guiñó el ojo, volviendo a fijar su atención en donde estaba antes. Retira la mirada, se centra solo en el frente, no por estar intimidado, en realidad era más su confusión, de igual manera, luego de eso dejó de ver a las demás personas, en poco tiempo había llegado a su destino, y Stuart estaba allí, esperándolo.
-Te habías ido muy rápido, ¿Qué ocurre con ese chico?.
-¿Hablas de "Pecas"?, ni idea... Observa en dirección al comedor, luego vuelve en si. -Me trata como si me conociera.
-Pero es que, vamos a ver... Se que desconfías de la gente, pero es algo paranoico ¿No crees?.
-Sabes que desconfió mucho, y que mayormente identifico cuando alguien quiere algo de mí, y ese chico está actuando como si buscara...
-¿Buscar qué?
-No... no lo sé.
-Mira, estoy para ti por si llega a ocurrir algo con el ¿Ok?, simplemente no juzgues a las personas de a primeras y conocelas un poco. El chico es un poco raro, pero quizá busca gente con quien pasarla.
-Hmm... yo... no le quitaré los ojos de encima de igual modo.
*Suspira*- Bueno, es un inicio.
-¿Me ayudas a llenar la solicitud?.
-Eh... es verdad, tengo que pedirte un favor, espero no te moleste bro...
-¿De qué hablas?.
-Tiene que ver con...
-¿Con tu novia?
-Sip...
-Dale, no me expliques nada, ve, yo lo lleno y luego iré a... las afueras del salón.
-¡¡Genial!!, gracias, te debo una, nos vemos allá... Se da la vuelta y apunto de irse voltea. -¿Por qué no en el comedor?.
-Es que... hay mucha gente y están llenas las mesas...
-Entiendo Galán, nos vemos luego. Deja el lugar rápido para encontrarse con su novia, Andrew lo observa mientras se va y decide no comentar nada respecto a Cassidy.
La biblioteca... lugar de conocimiento extenso, casi que pareciera infinito, creía que no muchos vendrían aquí y preferirían vagar por los patios y pasillos del lugar, pero había más gente de la que esperaba encontrar, dejando de lado aquellos que llenaban las hojas para hacer solicitud por aquel preciado libro.
Saca de su bolso una carpeta la cual tiene unas cuantas hojas blancas en ella, busca un bolígrafo n***o y lo coloca sobre la mesa, antes de tomar asiento nota que justo en frente de su mesa estaba Aria redactando sobre una hoja, sola.
-¿Eh?, está sola... ¿Y las chicas?.
Sabia que podía ir y hablar con ella, ya había dejado pasar una buena oportunidad antes así que no se permitiría volver a dejar pasar otra, así que toma sus cosas y va justo a donde ella esta.
-Hola Aria ¿Como estás?
-¡Hola!, disculpa, estaba distraída y no te vi...
-No, disculpa tu por no saludarte en el salón... jeje...
-No te preocupes... y, ¿Ya llenaron la hoja?.
-Em, no, aquí la tengo, la llenaré solo, mis compañeros están haciendo otras cosas, ¿Y tus compañeras?.
-Me pidieron el favor de hacerlo por ellas, no recuerdo muy bien pero dijeron que iban a hacer algo...
-¿Puedo sentarme?.
-Claro. Justo en la silla que está a su lado tenia su bolso, lo retira dándole espacio para que se siente.
-Gracias, veamos como redactar esto... Estaba algo raro desde que la vio ahí sentada, y más aún cuando la escucho hablar, no media bien sus acciones y era algo torpe. Por lo que pudo notar, ella había hecho casi toda la solicitud, era buena redactando, y se veía hermosa escribiendo. Su corto cabello caía hacia el frente obligandola a acomodarlo justo detrás de su oreja. El perfil de su rostro era delicado, movía los labios mientras escribía, quizás le ayudaba a concentrarse, lo hacia inconscientemente, sus ojos plasmados sobre su escritura señalaba que estaba totalmente sumida en ello recorriendo las lineas de sus párrafos detalladamente , puede que sea alguien perfeccionista.
De un instante a otro, Andrew se hallaba perdido en ella, con la vista fija en su rostro y una expresión de agrado, por muy mínimos que sean los detalles que logra notar, siente que la va conociendo un poco más, justo hasta el instante en que ella voltea para hacerle una pregunta y queda viéndolo a los ojos, sin reaccionar ni decir nada, se topan ambos, quedando en blanco.
El reacciona, se da cuenta que ahora es ella quien lo observa confundida y algo apenada, vuelve al frente y se sienta derecho, pero por error deja caer su bolígrafo al suelo, hace un intento lento de agarrarlo pero falla, baja a agarrar el objeto cuando se topa con el tacto de unos cálidos dedos sobre los suyos, eran sus manos las cuales estaban juntas superficialmente, ella solo iba a ayudarle pasandole lo que se le había caído. Justo ahí, ambos retiran las manos rápidamente, dejando lo que se había caído en el suelo.
-Perdón... yo solo iba a...
-Está bien, no pasó nada...
-Yo... Ella está muy sonrojada, no puede mirarlo a los ojos, así que simplemente se retira de ahí. Entrega la solicitud y sale de la biblioteca.
El como todo un imbécil se mantiene ahí, sin decir nada, con su hoja aún en blanco. Todo lo que acaba de pasar recorre su mente, cada instante, cada momento, le inundan las ideas y no hace más que sentarse y agarrar su bolígrafo. A varios metros de el, hay un chico extraño viéndolo, cuando nota su presencia, este chico le sonríe y le muestra ambos pulgares arriba.
Hace lo que puede, y casi está por concluir. Revisa la hoja varias veces por si se le escapa algún error ortográfico, anota el numero del grupo y listo, concluye con ella. Satisfecho estira las manos hacia arriba, ya solo quedaba entregarla y podía ir a comer. Guarda sus cosas y se dirige donde se supone reciben las solicitudes, ya no hay muchas personas ahí, así que solo debe firmar la hoja haciendoce responsable de todo e irse, justo en la fila queda de tercero. Mientras espera, nota que uno de los chicos que estaba en el comedor, específicamente en la mesa donde estaba Cassidy, entra un poco apresurado, sacando de su bolso algunos objetos los cuales no pudo identificar bien. Se ve que está apurado, va rápido y dejó su bolso abierto, justo por uno de los pasillos se pierde unos instantes, luego de unos pocos minutos vuelve a salir un poco más calmado y arreglado, se va del lugar.
La curiosidad se hace lugar en su mente, justo después de entregar la hoja va a donde se supone el chico se dirigía.
Era una sección de biología, Estructura anatómica de animales, de plantas y de humanos.
-¿Qué podría estar haciendo por aquí?, hay cámaras en la biblioteca, las vi la primera vez que entré, pero siempre hay puntos ciegos... debo buscar varios, pero primero, debo saber donde están las cámaras de este pasillo.
Coloca su cabello un poco hacia adelante y agarra un libro, finge que busca en el indice algo mientras camina poco a poco con la cabeza hacia abajo, sus ojos eran cubiertos un poco por su cabello, así que no seria tan llamativo, por el contrario si buscaba las cámaras sin más, podría levantar sospechas, ya que por ahí había algo que el otro chico trataba de esconder y el podría ser inculpado.
No tarda mucho en identificar la primera, apunta directo a donde está el, pero más adelante es cubierta por una columna dejando un punto ciego, ahí debería buscar la otra, deja el libro justo donde lo tomó y camina buscando otro para hacer lo mismo.
Se da cuenta que la segunda cámara no está enfocando a donde el está, pese a que debería cubrir todo ese área, eso significa que justo ahí, debe estar lo que busca.
Observa el estante de arriba a abajo, busca algún libro movido, una zona libre, una caja o bolsa, algo donde podrías guardar objetos pequeños. Como no sabia que buscaba se le era difícil pensar donde podría estar metido.
No quiere tardar mucho, alguien podría venir a buscar lo que el chico dejó, incluso el mismo, así que debía apurarse.
Un pequeño patrón logra llamar su atención. Se da cuenta de que el estante está dividido en dos partes, seis repisas, llenas de libros cada una, en las cuales las tres primeras tienen libros delgados y livianos a la vista, quizá no más de quinientas paginas, y la mitad inferior esta llena de libros gruesos y enciclopedias. Esto hace que descarte la parte superior, lo que busque debe estar a fácil acceso detrás de alguna de estas enciclopedias, o dentro de ellas.
Lee los lomos de cada una, la primera fila de abajo está alineada, pasa a la segunda, donde cerca de una esquina hay un libro grande que ha sido retirado recientemente, lo saca de donde está y ojea sus paginas, pero no hay nada, justo en la tercera, a mitad, hay una enciclopedia de historia entre otras y otros de biología, ese debía ser.
Regresa el libro que sacó de la estantería y vuelve a ver el de historia, había sido movido recientemente, así que no tenia más dudas al respecto. se veía algo robusta y pesada, le costaba sacarla de ahí, unos impactos en el suelo le alertaron, haciéndolo ponerse de pié rápido, varios libros habían caído justo en la entrada de ese pasillo, y junto a ellos estaba Massimo recogiéndolos. Agachado, junta los que puede y los apila en sus brazos, observa a Andrew en el fondo y le pide algo de ayuda.
-Disculpa, muchacho, ¿Puedes darme una mano?.
-C-claro, voy para allá. En ese momento dudaba si llevar el gran libro consigo, o dejarlo ahí.
-Ven, ¿Qué esperas?.
No tuvo mas remedio que dejarlo.
-Estaba pasando por aquí y tropecé conmigo mismo, no puedo creer que sea tan torpe, Jajajajaja.
-¿Está bien?
-Si, no me pasó nada, en cambio a estos libros, bueno... hay que acomodarlos.
Tras la ayuda, Andrew no sabe si volver al lugar en donde estaba o retirarse mientras Massimo sigue por ahí. Este muestra curiosidad por lo que hay allá justo donde el estaba.
-¿Qué estabas buscando por aquí, muchacho?
-Ví a alguien viniendo y... dejando un libro... uno que no coincide con el área. Pensaba llevarlo a donde debería estar.
-Veamos... lo llevaré conmigo.
-Em...
Massimo camina poco a poco, llega justo a la estantería y comienza a buscar.
-¿Cuál es el libro, muchacho?
-Es... este. Andrew le señala el lugar. -"Perfecto... ahora no sabré que tenia el libro".
-Hmm... Massimo lo agarra, luego lo observa unos instantes y lo cierra. -Bien, gracias, lo llevaré de regreso.
-Espere, puedo llevarlo yo.
Massimo le observa fijamente, cambia el libro de mano e insiste en que el lo llevará.