No decimos nada, simplemente nos observamos esperando a que alguien rompa el incómodo y eterno silenció en el cual recién nos habíamos sumido, tanto ella como yo sabíamos que nada había terminado bien, y no esperábamos encontrarnos en este lugar. Se suponía que ella se iría al extranjero hace dos meses. Aria saluda a Stuart, se presenta y luego vuelve a tomar asiento invitando a Cassidy y al otro chico a unirse en la mesa.
-Debemos buscar unos papeles en las oficinas, nos vemos más tarde Aria. Todo esto lo dice de manera rápida, sin quitarme la vista de encima en ningún momento, inclusive su acompañante se dan cuenta de que algo ocurría ahí, se dan la vuelta y regresan por donde vivieron. Aria no hace más que verlos mientras se sienta y busca hablar conmigo. Yo quedo en blanco totalmente.
-Que sucia... No mido mis palabras, acabo de decirlo en voz alta pero ya estaban lo suficiente lejos como para escucharme.
-¿Cómo?. Aria y Stuart me escucharon, debo pensar en algo...
-La mesa, creo que está sucia.
-Tengo algo para limpiarla, ten. Stuart me ofrece un pañuelo.
Agradezco sin más, limpio la mesa y coloco mis cosas sobre ella.
-"No le preguntaré a Aria de dónde se conocen, sería algo muy extraño, además apenas la estoy conociendo". Mientras, mi amigo no hace más que observarme, espera a que diga algo, a que reaccione, a que salga de esa sorpresa y confusión.
- Se que es muy repentino. Aria corta el silencio y capta mí atención con su voz.
-Bueno, no sé si te moleste la pregunta... A mis adentros me preparo para que ella me pregunte sobre Cassidy, no planeo responder más que un simple "es mí ex", eso sería suficiente como para dar a entender que es un tema incómodo.
-...¿Desde hace cuánto sigues la historia?.
-¿Eh?.
-La serie... ¿Cómo fue que la descubriste?. -No recuerdo... No fue mucho tiempo luego de que se estrenará, quería ver algo nuevo y terminó enganchandome. ¿Cómo la descubriste tú?. -Mi tío es uno de los que se encargan de la escenografía, le comentó a la familia y supongo que solo yo me animé a leer el libro.
-No sabía que tenía un libro, ¡Es genial que el trabaje en algo como eso! ¿Hay secuelas?.
-Si, pero no saldrán hasta que el rating de audiencia suba.... a mi lado, veía que mi compañero no decía nada, sentía que lo excluimos de la charla y ni siquiera se nos podía unir ya que detestaba la serie, irónico a mí parecer.
En un momento dado, la charla fue perdiendo lo que la hacia interesante, simplemente nos limitamos a hacer preguntas no muy personales o a hablar de pequeños sucesos cotidianos, cansado de la monotonía que había adquirido el momento, Andrew decide ir a comprar algo en la cafetería.
Dejo sus cosas sobre la mesa, no desconfiaba mucho, quizá por la "seguridad" que las normas le daban, o al menos, la que le hacían sentir. Solo llevó consigo su billetera.
Habían dos personas trabajando en el lugar, un chico joven y una señora, ella estaba en el lugar de la cocina y el chico en el cajero, como no sabia con certeza que había en el menú simplemente fui y le pregunté directamente, a lo cual me presentó una carta con todo lo que se ofrecía, parecía un tanto irónico pensar en esto como un restaurante, regresé a la mesa y le mostré lo que presentaba la carta.
Anoté que era lo que cada uno pediría y fui al cajero, sin pensar en nada más que no fuera Cassidy, ella... Me había engañado, me dijo que se iría con un "amigo" que la recibiría en el extranjero y se fue sin más. Obviamente no me iba a oponer a lo que ella quisiera, pero hubiese preferido que me explicara, o que al menos, termináramos antes de saber que me engañaba con la misma persona que se la llevaría.
Doy el pedido y mientras espero, doy unos pasos atrás para poder ver las pantallas de la sala, dos de ellas funcionales y una desactivada, de seguro no servia. Observo atentamente lo que hay en la primera, es un partido de fútbol el cual llama la atención de casi todos los hombres presentes, a mi nunca me gustó, el segundo es un canal de música, aunque no se escuchaba mucho por el bullicio del lugar y los gritos debido al partido, siguiente, se reflejan algunas personas atentas a las otras pantallas, comiendo, hablando, estudiando, discutiendo... -¿Discutiendo...?
Centra su atención, parece ser alguien conocido hablando con dos chicos más... -Le están dando algo entre las hojas de un cuaderno... ¿Acaso sera...?
-¡Hey!, señor, disculpe, ya está lo que pidió.
Me perdí, no se que o quienes eran, ni mucho menos que hacían o por qué discutian en la multitud, pero nadie les hacia caso... -Me distraje con el juego, disculpa.
-Suelo hacerlo también, no te preocupes.
-Ten aquí está el dinero, guárdate las monedas que sobren.
-¡¡Woo!!, Genial, gracias.
La mesa se ve con más vida luego de comer, Stuart y Aria habían hablado un poco mientras yo estaba comprando, rompieron el hielo y al parecer, el le contaba historias de cuando estábamos en primaria.
Pasa el descanso en un abrir y cerrar de ojos, Aria es alguien tranquila y agradable, además de hermosa. Todos entramos al salón y esperamos a que llegue el próximo docente. Stuart se sentó en el extremo izquierdo del aula, Aria y yo en el derecho, quería hablar un poco más, o al menos, saber de donde conoce a Cass (Cassidy).
Nada relevante ocurrió esa tarde, luego de hablar con ella un poco mas de la serie, un chico se integró solo a la charla, resulta que también era seguidor. Simplemente los deje hablando entre ellos, para mis adrentros estaba contento por tener personas con quienes estar aquí y confundido por los pequeños acontecimientos del día.
A la hora de marcharnos, salí de la facultad no sin antes ir al pasillo y ver los nombres de muchos estudiantes escritos en una pared de honor, salí y caminé unas cuantas cuadras hasta la estación de autobuses, esperé unos minutos y abordé. Luego de unos cuarenta minutos de viaje, a las 06:27 aproximadamente llegué a mi distrito, parecía haber llovido un poco puesto que el roció en los campos alumbraron el reflejo del sol que se escondía. Bajé del bus, caminé hasta llegar a mi cuadra y ahí me senté unos minutos, al lado de un pino, o mejor dicho, debajo de el.
-Disfruto el aroma que das, es una de las pocas cosas que me sacan de la realidad, Gracias.
Muchos dirán que es raro hablarle a un árbol, pero no saben cuanto tiempo tienen viviendo, obteniendo sabiduría y energía de todos los que pasamos a su alrededor, nos drenan y purifican, y como paga, nosotros los cortamos. Medité hasta que el sol se puso y los faroles se encendieron, no fue la hora que me hizo volver a mi, fue mi celular con una llamada entrante.