Su tranquilidad es perturbada, su celular vibra y suena, tiene una llamada entrante. Todo lo que tenia en mente se desvanece, nunca lograba tener una imagen nítida pero al menos sabia que era lo que se suponía que veía. Contesta la llamada, era su padre y parecía un poco preocupado.
-Hola hijo, buenas noches. Dice el un poco tenso.
-Hola papá, ¿Como estás?.
-Estoy bien, ¿y tu?, ¿Tardarás mucho en llegar?.
-En realidad no, estoy en el pino, ya voy en camino. Ahora se le escucha más tranquilo.
-Ah, vale, está bien. Cuando llegues nos cuentas como te fue.
-Claro papá,nos vemos en un rato.
Cuelga la llamada y suspira, no le molesta que estén atentos a el, sabe que se preocupan y están emocionados por saber que tal es todo lo que vio el primer día. Oscuro y frió era el lugar, pero las luces que reflejaban en las calles húmedas le daban una visión cálida y acogedora, además de los letreros que tenían esas tiendas a cada lugar donde mirabas, lo único difícil a esa hora era encontrar una banqueta donde pudieras descansar un rato que no estuviese húmeda. Las calles eran perfectas para perderse un par de horas vagando de un lugar a otro, sea la hora que sea, podías contar con que llegarías a tu destino seguro, y pese a esto, nadie, o al menos no muchos eran los que a estas horas vagaban solitarios. Se puso de pie y limpió su pantalón y mochila, se despidió del viejo árbol y comenzó a subir por una calle algo empinada, no faltaba mucho para llegar a casa.
Sus dedos helados buscaban las llaves de la puerta principal en el bolsillo de su abrigo marrón, las encuentra y abre la puerta, enseguida un cálido olor a café y chocolate lo recibe, acompañado de un calor confortante que alivia sus manos gélidas. Cierra la puerta y se quita los zapatos en la entrada junto a su abrigo, lo cuelga y se pone unas pantuflas grises que tenia cerca de la entrada, camina un poco y da con la cocina, su padre esta ahí preparando la cena.
-Llegué papá, ¿Qué tal todo?. Camina hasta donde el está y le da un abrazo, el era más alto que su padre.
-Pues todo bien, verás, hoy fui a la tienda y había oferta en bebidas calientes, así que traje algo para que cada uno disfrute.
-Me parece genial, hoy fue raro pero me gustó mucho lo que viví por allá...
-Disculpa, no quiero cortarte el rollo, pero ¿Por qué no esperas a que Hammil venga?.
-¿hmm?, ¿Donde está?.
-Está tomando una ducha, reparé el calentador.
-¡¡Woow!!, Genial, agua caliente.
-Ahora no habrá quejas a la hora del baño ¿verdad?.
-No los primeros días. Ambos ríen, suelen bromear muy a menudo.
-Iré a cambiarme, tomaré una ducha luego de comer.
-Tendré tu té listo entonces.
Sale de la cocina en dirección a la puerta principal, pero antes de llegar se agarra del barandal y sube las escaleras de dos en dos, llega al segundo piso y va a su cuarto, antes de entrar toca la puerta de al lado donde está el baño, luego salta sobre su cama y busca el cargador de su celular.
Pasado un rato, luego de dejar ordenado un poco su cuarto, abre la ventana y admira el entorno, el frío que entra no le impide disfrutar de aquella incansable vista de la cual gozaba.
-No quiero irme, siento que aquí puedo crecer y dar frutos...
No le teme a salir y tener nuevas vivencias, pero el hecho de saber que perderá todo algún día suele recorrer su ser constantemente. Nostalgia viaja y el se suma, con simple vista deja su sentimientos salir y tocar el frío de la virgen noche, sabe que debe hacer más que simplemente quedarse pensando desde lo cómodo de su hogar, debe crecer, buscar empleo, un departamento quizás, entrenar y seguir con las clases de guitarra que había dejado de lado. Suele presionarse para ser un adulto, legalmente lo es, pero aún es alguien que comienza a vivir.
-¡¡A cenaaarrr!!
-Voy...
Mientras camino a las escaleras escucho un ruido justo detrás mio, algo se esconde justo cuando volteo a verlo, sigo caminando con lentitud y justo antes de comenzar a bajar volteo de nuevo para sorprenderle.
-¡¡¡Ajáaaa... Te tengo!!!
-¡¡¡Eeeegh...!!! Hammil a un salto atrás impresionado, su cara blanca parecía denotar picardía, solo con once años ya lograba mostrar casi la misma madurez que su hermano, y a su vez, la "Gracia familiar".
-Te escuché, mala suerte...
-Hice ruido a propósito, luego verás para qué era... Camina frente a el, su cabello se veía distinto, no lo habia detallado, pasó de tenerlo largo y enredado a un buen degradado, casi como corte militar, su cara era seria, ambos eran parecidos, lo único que los distingue a demás de la diferencia de edad, es que Hammil al contrario que el, es delgado a su edad actual, Stuart era un poco más relleno para ese entonces, antes de crecer tanto.
-Seguro que sí. Ambos bajan a comer.
al llegar a la mesa, ven que hay tres recipientes llenos de distintas bebidas humeantes, hay unos sándwiches jamón, orégano y mantequilla con queso derritiéndose en sus costados. Cada uno toma asiento y agarra un plato
-¿Qué hay en cada envase?
-Bueno... el primero es de café, no tiene azúcar, el segundo es de chocolate caliente, y el tercero es de té de canela.
Bebida favorita de cada uno, en especial cuando hace frió justo como en esta noche, papá se sirve café, y le agrega un poco de chocolate, Hammil solo toma chocolate, y el té de canela es solo mio, Perfecto.
Comenzamos a comer, Hammil habla sobre la secundaria, apenas ingresa así que todo le parece un tanto distinto, mientras habla papá sirve un poco más de café en su taza y le agrega azúcar, yo escucho lo que dice hasta que parece haber terminado de contar, como estudié en la misma institución que el, le doy concejos de como tratar con cada docente. Ahora es papá quien habla, luego de ir de compras al supermercado, nos cuenta que encontró a uno de sus ex compañeros de la policía mientras este hacia una ronda, hablaron un rato y luego le ofreció un aventón hasta la puerta de la casa, guardó las compras y se puso a ver una peli que transmitían, desde hace mucho el tenia ganas de verla. Cuando llega mi turno, no supe por donde comenzar.
-Trata desde el inicio... Dice papá en tono de broma, no es muy chistoso.
-Buena idea... Trato de ser lo más breve posible, desde que me levanté hasta como llegué un poco tarde, cuando vimos la facultad, cuales normas eran las que se debían cumplir, la hora de salida y el regreso, les conté casi todo, a excepción de mi interacción con Aria y el extraño reencuentro con Cass. La cena pasó volando, todas las bebidas calientes se acabaron y ya estábamos satisfechos, cada uno limpió lo que le correspondía y luego fuimos cada quien a lo suyo, en mi caso iba a tomar una ducha.
Entro con la toalla en mano y veo restos del cabello de Hammil en la papelera, de seguro papá fue quien se lo cortó, estaba tranquilo porque no les exigen un "Corte de cabello decente" en la Universidad.
Luego de desvestirse entra a la ducha y se pone debajo de la regadera, sus pies descalzos tocan el agua aun tibia que quedó luego de la ducha de su hermano, siente asco pero lo ignora en seguida, medita un momento antes de abrir la llave y luego, poco a poco, comienza a girarla dejando caer el agua tibia en su nuca, recorre su blanca y moteada espalda y baja humedeciéndolo hasta los tobillos, la temperatura comienza a aumentar, ahora está un poco más caliente, pero no deja de ser agradable. Se gira dejando su cara descubierta para que sea empapada, por alguna extraña razón, las pecas de su espalda suelen notarse más con el agua caliente. Su cabello semi ondulado era lo más difícil de secar para el, solía quedarle húmedo incluso luego de una hora después de bañarse, cosa que ni el se podía explicar.
Luego en su cuarto, mientras se comienza a colocar la camisa, escucha que le llegan dos mensajes a su correo, por encima logra ver que ambos son contactos desconocidos, su primera impresión fue pensar en la universidad, no tenia de ningún otro lugar gente que recién acabara de conocer, pero en ningún momento el había dado su contacto, algún conocido suyo de seguro lo dio.
Se sienta al borde de la cama, mientras con una mano seca su pié derecho, con la otra revisa el correo...
"Correo entrante:
-Aria_9821: Hola!!, soy Aria, este es mi contacto, mantengámonos comunicados por si hay noticias en StepWoods, Feliz noche ^^."
Me impresionó, y a su vez me daba algo de pena responderlo, no por ser tímido, sino que... bueno, este era el correo que utilizaba para registrarme en paginas de videojuegos...
"Enviar correo a Aria_9821:
-ApocalipticDragon2002: Buenas noches, hola Aria. Me parece genial, estemos al pendiente de lo que puedan mandar... Feliz noche también para ti... ^^
Ah... recuerda buscar los libros."
Con cara de vergüenza envió el mensaje, Andrew se siente un poco infantil y tonto, decide crear una cuenta aparte para usarla solo por cuestiones de la Universidad. Mientras lo hace, recuerda que quedaba un mensaje más por leer, ingresa al buzón de entrada pero raramente este no está. Aun más curioso es, que en su teléfono aún aparece la notificación de ambos mensajes, pero el de aria se sobreponía al contacto del otro, así que no podía siquiera saber quien era. Intrigado busca de contactarse con Stuart, quiere saber quien le está dando su contacto a estas personas.
"Enviar correo a RainBlood_Pvp:
-ApocalipticDragon2002: Ey!, te tengo una pregunta... ¿Le has dado mi contacto a alguien últimamente?
Resulta que Aria se contactó conmigo, y también alguien al que no logré identificar."
-Enviado... espero a que vea el teléfono rápido, quizás está hablando con su novia o algo. Buscaré los libros que nos pidieron en clase y los descargaré mientras tanto...
Al cabo de un rato, logra dar con la mayoría de ellos y los descarga, pero unos dos son los libros son los que le faltaron, ya que estos no aparecían en formato digital, sin darle importancia guarda los archivos descargados y se los envía a Stuart, quien le respondió hace unos minutos.
"Correo entrante de RainBlood_Pvp:
-RainBlood_Pvp: Hola Galante, me impresiona que lograra obtener este contacto tuyo, no sueles darlo a nadie, y como bien sabrás, yo tampoco lo daría... quizás lo tenias anotado en una hoja y ella lo vio, las mujeres son muy perceptivas y atentas, incluso con el más mínimo detalle...
¿Me pasas los libros?"
-Pff... sabia que me los pediría... De igual manera ya deberían estar en su buzón...
"Correo entrante de RainBlood_Pvp:
-RainBlod_Pvp: ¡¡Gracias, vales mil!!"
-Listo... Sentado desde su cama observa la ventana, nubes cubren el cielo nocturno que es ligeramente iluminado por las luces del distrito, a veces las estrellas aparecen y cortejan entre ellas brillando para todos, le gusta pensar que no es el único al cual le gustaría apagar todas las luces y dejar el cielo en su natural fulgor.
Vuelve a su celular, verifica la alarma y re programa el reloj, sale un momento de la cama y se despide de su padre y hermano, quienes le responden. Ahora en cama, con su cabello aún húmedo, se pone a pensar sobre lo que podría ver mañana, ya sabe como llegar al salón, sabe las normas, tiene los libros en su celular, tiene nuevo grupo de conocidos y tiene un nuevo día por comenzar.
t