Dolor

2495 Words
En medio de está oscuridad la luna brillaba, pero su color no era el habitual estaba teñida de un rojo intenso Alos agitaba sus alas rápidamente a su derecha iba Andros quién no apartaba la vista del frente, el viento abofetea mí rostro el frío que invade mi cuerpo es algo poco normal, me aferro fuerte a Alos paso mis manos por detrás de su espalda, y encajó mis uñas para aferrarme más a él, cerraba los ojos una y otra vez, tenía la esperanza de que al abrirlos estaría en mi habitación y que todo hubiese sido solo una pesadilla. Alos aterriza en algún lugar que no logró reconocer se que estamos en un bosque por la cantidad de árboles que nos rodea a su lado Andros también aterriza. —¿Estás seguro Andros que aquí estarán a salvó?— Andros afirma, sus alas vuelven a desaparecer. Alos bajá su mirada hacía mí—No dejaré que nada malo te pasé No puedo hablar aún estoy en shock y las palabras no salen de mi boca, Andros camina adelanté y Alos camina a su espalda, sus pasos hacen ecos cada vez que una rama cruje bajó sus pies. —¡Bryan!—fueron las únicas palabras que logré decir. —Él está bien, Ender y Giovanni lo cuidan pronto estarán con nosotros. Luego de caminar por unos minutos ví que llegamos a una pequeña cabaña Andros abre la puerta y entramos. —Voy a preparar algo de comer mientras que llega Ender. —Esta bien, voy a subir a Miroslava tiene que darse una ducha y cambiarse de ropa. Andros le indicó —Sube las escaleras a la izquierda está el cuarto principal Negué con la cabeza y me aferré más a Alos. —Tranquila no te dejaré sola. Miré a mi alrededor, al parecer la cabaña había estado sola mucho tiempo porque el olor a polvo se percibía, aparte de que había mucha telaraña por todos lados, Alos caminó a las escaleras y subió conmigo en sus brazos sus alas negras eran muy grandes abrió la puerta, me bajé de sus brazos y él busco en su pantalón la pulsera de plata se la colocó y sus alas desaparecieron me senté en la orilla de la cama observé la habitación, tenía una cama matrimonial y dos mesas de noche en una de las paredes había un espejo. Alos se colocó a mi lado manteniendo un poco la distancia, lo miré —Todo es mi culpa,mis...Mis...Padres murieron—Se me quebró la voz y no pude continuar hablando comencé a llorar Él se puso de pie camino hacia mí — Tú no tienes la culpa no pienses eso. Agachó la cabeza y él con un gesto suave sujeta mi mandíbula y me obliga a mirarlo—Vamos a salir de esto, tú eres fuerte, tienes que ser fuerte para Bryan él ahora te necesita a su lado. Alos tenía el cabello despeinado por su rostro notaba que estaba muy cansado, debajo de sus bellos ojos claros se veían unas pequeñas ojeras a causa del mal dormir. —Se que todo ésto es difícil para tí, pero Bryan necesita que estés a su lado. —Gracias—Le dije entre Sollozos —Gracias ¿Porqué? —Vi cómo cubriste a Bryan con tus alas para que nada lo lastimara—paso su pulgar por mi mejilla atrapando una de las lágrimas que caía. —Te lo juró Miroslava que daría lo que fuera con tal de quitarte todo este sufrimiento, duchaté que ya llegó Ender No lo pensé dos veces y rodeó su nuca con mis brazos él respondió a mi abrazó y acarició mí cabello. —Te voy a proteger con mi vida. Me seco las lágrimas con mi antebrazo sin ganas me pongo de pie y voy al baño, dentro veo que hay un jacuzzi blanco, las paredes están cubiertas con cerámica azúl,al igual que el piso, miró mis manos y están cubiertas de sangre, de la sangre de mis padres, de nuevo las lágrimas empiezan a salir al recordar cada momento vivido con ellos. La primera vez que papá me llevó al campo, el primer balón que me compro, mis primeros tacos, mi primer juego oficial, recordé las vacaciones en casa de los abuelos cuando me llevaba de caballito, recordé a mi madre cocinando el plato de navidad, adornando el árbol y horneado galletas de Santa Clous. Un gran dolor invadía cada milímetro de mi corazón, no supe valorar cada uno de esos momentos, culpaba a papá por la muerte de Benayun, pero él no tenía la culpa me aleje de ellos por pensar que me habían mentido cuando ellos solo fueron unos títeres de Demián y Astrid. En la pared había un vidrio me miré y mis ojos habían cambiado de color, de nuevo tenía esos dos pequeños cachos en mi cabeza le di un golpe al vidrio con todas mis fuerzas, inhale y exhale por la rabia, ni Franchesca ni Alfredo tenían porque haber muerto ellos eran inocentes y ajenos a todo este asunto, empezó a correr sangre de mis nudillos, volví a golpear el vidrio pero esta vez con más fuerza, con más rabia. La puerta de abrió y Alos me miró para luego mirar el espejo. Corrió hacia mí y me jalo hacia su pecho—¡¿Qué haces?! Miroslava, no nena no te lastimes así —me miró los nudillos y gran cantidad de sangre salían de ellos. Su mirada reflejaba pesar, enojó, y tristeza. —Así no vas a conseguir nada, ya Bryan está hay abajo está llorando te necesita Miroslava y tú... Y tú...Te estás haciendo daño, te lo vuelvo a repetir él te necesita fuerte ahora eres su pilar. Negué con la cabeza—No puedo...Alos... Entiende...Entiende... Si... Si estoy con él... También...—De nuevo me volvió a envolver entre sus brazos. Respiré hondo él tenía razón Bryan me necesita, me aparta algunos mechones de cabello que se me adherían a las mejillas. —No tengo ropa —Ender me trajo algo, ponte un suéter mío mientras que mañana te consiga algo Asentí me ayudó a ponerme de pie, se dió la vuelta y se dirige a la salida —No te vallas quédate por favor—le rogue— Se queda de espalda mientras que yo me desvisto y me ducho luego de bañarme cierro la llave, Alos respetó y en ningún momento se volvió a mirarme. —Voy a buscarte algo para que te pongas Abre la puerta y prácticamente llega de inmediato camina de espaldas hacía mí el gestó me causa un poco de gracia y láser del fuerte dolor que tengo en el pecho sonrió. Me tiende un suéter n***o, me pongo el sujetador y las bragas que llevaba, ¡Mierda! No tengo tuallas sanitarias ahora sí que me jodi. Y como si Alos leyera mi mente—¡Ha! Se me olvidó algo —salio y entró— extendió su mano entregándome un paquete de modes Suspiré aliviada —Gracias. —No ese fue Ender que lo trajo. Terminó de vestirme y me amarró una cola sin peinarme. El suéter de Alos me queda un poco más arriba de la rodilla me sentía un poco incómoda pero no podía reprochar. —Listo—Mi voz era ronca y desganada Se voltea y me observa por unos segundos pero sin decir nada se muerde el labio inferior, y me tiende su mano la tomó y me aferro a ella no quiero que Alos se aparté de mi lado. Bajamos las escaleras y escuchó el llanto de Bryan y los susurros de Ender y Andros Mi hermano estaba sentado en el sillón de color rojo me acercó a él con paso lento pongo mi mano en su hombro el voltea a mirarme y se lanza sobre mí. La intensidad del llanto no lo deja hablar yo solo lo abrazo muy fuerte no lo quiero perder a él también. —Mamá y papá... Miro...Miroslava....ellos Lo interrumpo—¡Shhh! Todo estará bien yo te voy a cuidar te lo prometo. Me siento en el sofá y colocó su cabeza en mi ragazo hasta que se queda dormido, me pongo de pie y voy a la cocina en dónde están los demás reunidos. —Benayun—susurro con rabia y Andros voltea a mirarme—Benayun, se que estas hay porqué no hiciste nada para protegerlos, porqué dejaste que los matarán... porqué... Porqué...dime carajo... Una pequeña luz apareció en la cocina —Lo siento pero como te dije antes hay reglas. —Tus reglas que se vallan a la mierda —Alce los brazos al aire—No alguna maldita regla que diga que las personas inocentes no deberían ser involucradas en toda esta porquería—las lágrimas amenazaban de nuevo— —Hay cosas que se nos escapan de las manos, yo salve a Bryan pero no puedo intervenir en todo. Andros camina hacía mí —Miroslava tienes que controlarte si sigues así toda tu alma se volverá oscura. Me siento en la mesa redonda Alos se sienta a mi lado. —¿Que le dijeron a Bryan él vio todo? Ender me da un sándwich con jamón y queso—Le borré la memoria el piensa que fueron ladrones. Asiento —deberias comer —dice Alos con una voz muy suave Apartó el plato a un lado—No tengo hambre. Él golpea la mesa y todos voltean a mirarlo—Tienes que comer o te vas a enfermar y quién va a cuidar de Bryan —Estoy de acuerdo con Alos—Giovanni se pone enfrenté de mí—Se que es difícil pero Alos tiene razón tu hermano te necesita. Agarró el pan y le doy un mordisco. —Benayun lograste hablar con los arcángeles —No a eso voy, pero no les aseguró nada, ellos están notando que Miroslava es más demonio que ángel y bueno dicen que no tienen porque ayudar. Suspiró— tus arcángeles que se vallan a j***r a otro lado, sabés si preferiría mil veces ser un demonio a ser un ángel por lo menos los demonios—Miro a Alos y luego a Ender—me han ayudado. —No sabés lo que dices—interviene Andros—Eso lo dices porque estás molesta, triste y dolida. Terminó de comer el pan dejó el plató y me pongo de pie —Voy a descansar mañana será un día largo Ninguno de los chicos dice nada ni siquiera intentan discutir conmigo, caminó por el pasillo hasta llegar a donde esta mi hermano acostado, beso la frente de Bryan que aún duerme acarició su cabello—No dejaré que nada te pase te lo juró —Yo me quedaré con él aquí tú ve a descansar arriba—Dice Andros mientras se acerca a mí. Asiento y me pongo de pie Andros acaricia mi mejilla—Perdon por no... Si hubiera llegado 5 minutos antes... Te estaría evitando todo este sufrimiento Con su pulgar vuelve acariciar mi mejilla—Miroslava... Yo... Se que este no es el momento pero...—Sus ojos verdes brillan con intensidad, se acerca un poco más y empiezo a desconcentrarme— un carraspeó hace eco en la pequeña sala. Alos mira a Andros con la frente arrugada, en sus orificios nasales se nota la molestia, pensé que Alos empezaría a discutir con él pero solo se limitó a dar un suspiró de fastidió. Andros se sentó en el piso al lado de Bryan y yo sigue hacía arriba, escuché los pasos de Alos detrás de mí voltie a mirarlo de reojo y caminaba con la cabeza agachada y las manos metidas en sus bolsillos. Abrí la puerta del cuarto y él se quedó parado observándome. —Me quedaré aquí afuera tranquila, todo va a estar bien. Asiento y trató de sonreír, él da un pasó adelanté se inclina y besa mi mejilla. Cierro la puerta y caigo con las rodillas pegadas a mi pecho, vuelvo a llorar pero esta vez trató de hacerlo de forma silenciosa. —Llorar en silenció hace más daño—Escucho a Alos desde el otro lado de la puerta —Abre nena. No lo pienso dos veces me levanto y giro la manilla al mirarme Alos toma mí rostro entre sus gruesas y delicadas manos, traga saliva y sin más me besa en los labios un beso suave y delicado—Te amo Nena, y te juró que voy a ser lo posible por devolverte esa bella sonrisa. —Alos...—Susurro mientras sus labios rozan los míos—Tengo miedo —No tengas miedo... Te prometo que te voy a cuidar a ti y a Bryan. Seca mis lágrimas—Tienes que descansar, trata de dormir. Afirmó con un movimiento de cabeza pero lo sujetó por el brazo y le doy un tirón hacia adentró—Estas segura —Si, no quiero estar sola. Me acuesto en la cama y él hace lo mismo pero se da la espalda y noto unos pequeños rasguños —Alos eso te lo hice yo Él se voltea y asiente —Lo siento no quería lastimarte. Coloca su dedo índice en mis labios —¡Shhh!, Descansa eso no es nada. Cierro los ojos he intentó dormir. Todo está oscuro y escuchó los gritos de mis padres— ¡Ayuda!, ¡Ayuda!, Gritan desesperadamente corro en dirección al gritó, pero cuando llego cuerpos yacen inertes en el suelo, pero se ponen de pie y caminan hacía mí —Todo es tu culpa, por tu culpa estamos muertos—dice papá mientras se acerca más y más —Si no fuera por tí, aún estaríamos vivos niego con la cabeza y doy un paso atrás pero chocó contra algo muy duró alzó la mirada y hay estaba detrás de mí el demonio de ojos negros con su hacha lista para atacarme —¡Nooooooooo! Alos me agitaba por los hombros —¡Nena!, ¡Miroslava!, ¡bebé despierta! Abrí los ojos y mi respiración era muy agitada las manos me estaban sudando, miró a Alos —Fue sólo una pesadilla—y besa mi frente. Me levantó de la cama y voy al baño, a pesar de que me encontraba sudando tenía mucho frío y me sentía muy cansada cuando llegué a la puerta del baño las piernas me flaquearon y Alos me sujetó por la espalda. Puso su mano en mi frente—¡Estas helada!,¿Qué sucede? Todo me empezó a dar vueltas y sentí que perdía el conocimiento lo último que escuché fue la voz de Alos diciéndo mi nombre—¡Miroslava!... ¡Hola!, ¡Hola!, ¿Qué creen ustedes que le está pasando a Miroslava? ¿Que irá a pasar ahora que sus padres murieron? Vamos comenta y opina recuerda darle a la ★ si te gustó el capítulo ❤️
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