Confución II

2216 Words
él se puso de pie —en casa de Maggie, Bryan tenía que hacer unas tareas con ella Tenía tiempo que no mantenía una conversación con él. —Miroslava, si quieres...—lo interrumpí —lo siento, tengo tareas.—Tome mi comida y subí. La habitación estaba muy oscura , prendí la lámpara en forma de delfín daba solo una luz tenue. Antes de comer, abrí la ventana, y fui al baño a cambiarme. Me cepille los dientes y peine mi cabello, agarre la pijama de Bob esponja amarilla era mi favorita, aunque no me la ponía mucho porque ya me quedaba corta la franelilla, me miré en el espejo y pensé para mis adentros “te quieres ver atractiva". Sonreí y agite la cabeza. Salí del baño y allí estaba una figura varonil sentada en la punta de la cama —hola, tardaste un poco. Él vestía la misma ropa, y el cabello lo llevaba alborotado, me miro de pie a cabeza y dio una sonrisa suave Me puse nerviosa—si... es que ... cuando venía sucedió algo extrañó —¿Extraño? Le expliqué lo que había sucedido. —ja, ese es Black el demonio del caos le gusta hacer ver a los humanos su peor temor eso los lleva a que asesinen o se suiciden en algunos casos pasan ambas cosas. —pero el no podía verme— dije mientras caminaba a buscar la comida. —es por la pulsera que llevas está bendecida, mientras la lleves puesta ningún demonio podrá verte por muy fuerte que sea. —y como es que tú...—me interrumpió— —yo no soy un demonio completó, soy un semidemonio, en mis venas corre sangre humana por parte de mi madre. Le di un mordisco al pan. —¡ummm!, ¿y Ender? —Ender es más humano que yo, tiene solo unas pocas habilidades. Sonreí— por eso es que es más amable y divertido que tú —¡muy chistosa!—tambien sonrió y me dio un golpecito con su hombro Me encogí de hombros, estaba haciendo brisa y estaba comenzando a tener frío. Frote mis manos —¿tienes frío?— Pregunto mientras se paraba de la cama. Afirmé —un poco— en realidad estaba helada Tomo mi mano dándome un pequeño jalón hacia él y me acurrucó entre sus brazos, estaba cálido parecía tener fiebre. —esto te dará un poco de calor—musitó con sus labios pegados a mi cabello Quedé como una estatua pero así fue el frió se me pasó. Nos sentamos ambos en la orilla de la cama y allí comenzó a contarme todo. —Demian era el segundo demonio más fuerte del infierno , a él le gustaba crear caos entre los humanos, así fue como conoció a mi madre Anabella una humana común y corriente que trabajaba en una cafetería. Estaba prestando mucha atención. —él busco la manera de poder hablar con ella como pudo se materializó y empezó a asistir a la cafetería en donde ella trabajaba, ella termino perdidamente enamorada de él, incluso al enterarse que mi padre era un demonio no le importó e igual siguió viéndolo, pero Lucifer se enteró y lo puso contra la espada y la pare, ya mi madre llevaba un bebé en su vientre, tenía que matar a mi madre llegaron al acuerdo que Ender nacería, luego hubo un segundo embarazó y un ángel se apiadó de mi padre le entrego esa pulsera que yo te di, con ella mantendría a mi madre a salvo, pero un día en un viaje a la playa a mi madre se le cayó y Lucifer se dio de cuenta que lo habían estado engañando—respiro hondo y continuó— eso lo enfureció ese mismo día puso a decidir a mi padre entre la familia o su lugar como príncipe del infierno, allí fue cuando él renunció a todo por amor Por esa razón soy un semidemonio... Por qué mi padre... —que historia tan bonita—las lágrimas se me escaparon Me miro y echo una carcajada —bonita, será patética, mi padre tenía un poder impresionante y todo eso lo echo a la borda porque, por amor, siempre se lo he dicho eso es patético —pero de nada le servía tener tanto poder si no iba a ser feliz —se ve que eres muy ingenua, la felicidad no existe Repliqué —la felicidad si existe, solo que a veces dura para llegar y antes de llegar hay que pasar por momentos duros. Okey me sorprendieron esas palabras saliendo de mi boca, hace cinco minutos atrás pensaba igual que él. Guardó silencio deslizó su mano hasta llegar a la mía, esa mirada aterradora, vacía, ahora reflejaba un pequeño brillo. —yo he pasado por momentos difíciles, mi hermano menor falleció hace 9 meses, una moto lo atropelló y se fue a la fuga, desde ese momento todo cambio para mí, aún sigo sin entender ¿por qué él? si era tan inocente. Alos dirigido la mirada a otro lado —son cosas que pasan, todos los seres humanos en algún momento morirán, ya sean buenos o malos pero siempre será el mismo final la muerte. Alos hablaba de forma fría, como si no le afectará nada, como si ninguna circunstancia le causará sentimiento alguno. —bien, ya sabes porque soy un semidemonio. Asenti— y No entiendo ¿por qué ese domino quería hacerme dañó? —tienes alguna marca de nacimiento—pregunto mientras me acariciaba la palma de la mano —si en mi espalda—me voltie y me quité la franela, me quedé solo con el sujetador n***o sentí su dedo recorrer el borde de mi nunal. —¡uau!, tienes un tatuaje no me esperaba eso, esa es la marca un sol y una luna partida por la mitad, eso es porque fuistes producto de un pecado, e hubo la intervención de un ángel para tu salvación, es decir en tu sangre corre sangre de un ángel y de un demonio, o al menos eso es lo que se ha rumoreado desde hace mucho —se aclaro la garganta—tienes una piel hermosa. Me sonrojé, me acordé que estaba solo con el sujetador, me coloqué rápido la franela, agache la cabeza y él me subió el mentón para que lo mirará, Alos miraba mis labios y eso me estaba poniendo nerviosa así que seguí con las preguntas —que tiene que ver eso con ese demonio. Tomo un respiró y continuó —te lo contaré desde el principio.—Hace mucho tiempo atrás hubo una guerra entre el cielo y el infierno, los demonios iban dominando hasta que llegó el arcángel Miguel uno de los guerreros más fuerte de la corte celestial, encadeno a Lucifer, con unas cadenas sagradas, disminuyendo sus poderes, y dejandolo prisionero en lo más profundo del infierno, para poder romper esas cadenas debe de obtener el alma de una persona marcada por un ángel y un demonio, es decir por tí, o mejor conocida como un angelusdemoniaco, Lucifer envío a muchos de sus demonios en busca de esa persona pero hasta hoy aún no la ha encontrado. puse los ojos en blanco y Lo interrumpi —quiere decir, que vendrán más demonios por mí Él se encogió de hombros—no sé si Asaac le abra contado a otros demonios, pero mientras lleves esa pulsera no te localizarán, tú debes de tener algunos dones heredados ya sean por el ángel o por el demonio que intervino en tu nacimiento. Empecé a juguetear con mis dedos—si, puedo ver alas blancas y una OZ en las personas que morirán, y bueno puedo ver tu aura y tus alas—ambos guardamos silenció, pero tenía que romper el hielo—¿Por qué? Me proteges Alos—le pregunté Se encogió de hombros y me miró fijamente con sus ojos cafés—ni yo mismo lo sé Mientras nos mirábamos él tomo mi rostro entre sus manos y se fue acercando lentamente a mis labios. Algo dentro de mi festejaba, quería besarlo, quería saber cómo sabían sus labios, pero siempre el bendito pero la consciencia se debatía con el deseó, y está vez ganó la consciencia, no puedo besarlo i mal interpretar las cosas quería saber qué era lo que realmente quería Alos conmigo. Coloque el dedo índice en sus labios —no, que besarme sería una pesadilla—susurre —ja, soy un semidemonio para mí las pesadillas son sueños—respondio mientras acariciaba mis labios con su pulgar. Me puse de pié de un brincó—¿quieres comer algo?— pregunté Se pasó la mano por la barbilla confundido—si— respondió entrediente. Antes de bajar abrí el armario tome un suéter y me lo puse arriba. Alos dió una carcajada suave—veo que tomaste mi consejo, sabes me gustas más sin ese suéter. Me sonrojé di la vuelta y salí mandada por la puerta, trate de bajar las escaleras con cuidado lo menos que quería era encontrarme con papá de nuevo. Entre a la cocina y busque en el gabinete las galletas que mamá siempre hacía —¡Miroslava!—me sobresalté —mamá... no sabía...no sabía... que habían llegado—mi voz temblaba. —tienes hambre, si quieres te preparo algo.—su tono de voz era calmado Negué con la cabeza —gracias solo voy a agarrar unas galletas. Se acercó a mí —bueno está bien descansa—beso mi frente. Tenía meses que no me besaba la frente, antes de que Benayun falleciera todas las noches se pasaba por cada una de las habitaciones despidiéndose de nosotros con un tierno beso en la frente Subí y cerré con seguro. Alos estaba de espalda viendo por la ventana, era alto, no era muy musculoso pero era de espalda ancha me senté de nuevo en la orilla de la cama —toma galletas de chocolate—le extendí una mientras se sentaba a mi lado La tomo y le pegó un mordisco. —estan deliciosas —las hace mamá— fue lo único que pude decir Guardo silenció, el ambiente estaba un poco tensó —Alos, ¿Que quieres conmigo? Le pregunté mientras me quitaba el suéter alzo la cabeza, y en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa —¿de qué hablas? —no soy tonta, de repente ahora eres diferente, quieres protegerme, quieres besarme y actúas como si yo... —guarde silenció. Se encogió de hombros—aqui el único tonto soy yo, no tengo explicación, porque ni yo mismo se que me pasa, por un momento quiero tenerte lejos, pero al otro quiero estar contigo, confia en mí Sonreí —esta bien, voy a confiar Espero no arrepentirme de mis palabras. —entre tu y Brandon que hay— me pregunto en un tono de voz tensó —nada solo somos amigos desde hace muchos años. Alza una ceja—pero él está enamorado de tí —pero yo de él no, y tú que tienes con Yeni. Esperé nerviosa su respuesta. Se acostó con los brazos por detrás de la cabeza, y clavó la mirada en el techo. —nada, solo quiere que me la folle como todas. Me pare de un saltó él se inclinó sobre sus codos, la comisura de sus labios se arquero para arriba, en un risa burlona —tranquila no me apetece follarmela. Lo miró con cara de pocos amigos—y a mi que me importa si te la follas o no. Mentía en realidad si me importaba, aunque no lo quiera admitir estaba un poco celosa, ¡Al carajo! Estaba muy celosa. Se puso de pié y en una zancada ya estaba enfrenté de mí —¿estas celosa?— me preguntó y coloco su dedo índice en mi nariz. De nuevo ese escalofrío recorriendo toda mi cuerpo. Negué con un movimiento de cabeza y él se encogió de hombros—si ti lo dices. Miro el reloj de la mesa de noche y dijo —ya es tarde debería irme, mañana paso por tí dame tu número Sacó su teléfono y lo anotó—bien entonces paso por ti a las 7 am te parece bien. —si me parece perfecto Se inclinó beso mi mejilla con dulzura —nos vemos mañana ñiña— susurra a mi oído Maldición quería decirle que no se fuera que se quedará aquí conmigo toda la noche pero como siempre la conciencia la bendita conciencia que no me deja en paz. Me lancé en la cama con los brazos abiertos, sentí un cosquilleo en el abdomen, y coloque mi mano en la mejilla que Alos me había besado, sus labios eran cálidos y carnosos me moría de ganas por probarlos, sacudí la cabeza ¡Ya basta! Dije para mis adentros El teléfono vibró y lo tome con vacilación "Que duermas bien" "Igual descansa y que tengas muchas pesadillas?" "Ja, chistosa ?" "?" "Ja, me mandas un beso después que no quisiste darme uno" "???" Me hice la tonta había llegado muy rápido a su casa no tenía ni 5 minutos de haberse ido. Estaba cansada así que decidí dormir.
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