confución

4516 Words
Una tenue luz del sol se filtró por la ventana eso fue lo que me despertó, al abrir los ojos note que Alos no se encontraba en la habitación. Seguramente se habrá ido a media noche sin hacer ruido. Bostece, mire el reloj 6:45 am fui al baño a cepillarme aún estaba somnolienta abrí la puerta del baño y me encontré con una gran sorpresa Alos estaba de espalda completamente desnudos —¡AHHHH!—di un grito ahogado Me volteo rápidamente —¿No te enseñaron a tocar?—refunfuña Cerré la puerta y guarde silencio qué pena había visto sus pompis me reí para mis adentros, si que tiene pompis de futbolista, redonditas y acolchonadas Salió del baño con el cabello húmedo y la toalla rodeando su cuello. —Eres una mal educada, fisgona— se pasó la toalla por el cabello —¿Qué? Estoy en mi casa, en mi cuarto, e iba a entrar a mi baño, el mal educado, confiado eres tú—proteste El se encogió de hombros—querias verme desnudó—dio un paso hacia mí —admítelo— Di un pasó hacia atrás y tropecé contra la cama —claro que no, ni siquiera sabía que estabas allí. Él dejo de discutir el tema y ambos guardamos silenció, era un poco incómodo. —Debería irme—dijo mientras se pasaba la mano por el cabello Agache la cabeza—Alos, necesitó que por favor me digas que sucede—mis palabras sonaron como un ruego Metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó lo que parecía una pulsera. Extendió su mano y me la entregó —Póntelo así los demonios no te hallarán. La tome y me la puse era una pulsera muy linda de Plata con una piedra de azabache en medio. Pasó la mano por su nuca—Luego te explicó, pero ahora tengo que irme, no he terminado el ensayó de literatura. Abrí los ojos como platos —¡Mierda!, el ensayó—me puse la mano en la frente. Él arqueo una ceja—¿no has hecho el ensayó? Negué con la cabeza, Alos se inclinó un poco hacia mí y con su dedo índice toco la punta de mi nariz —ñiña mala— sus labios estaban a pocos centímetros de los míos, se humedece los labios, me miro a los ojos, sus ojos cafés eran tan intrigantes, tan misteriosos. —Bien nos vemos— dijo mientras caminaba a la ventana —Estas loco, podrías lastimarte y además estás sin camisa si alguien te ve. —Nadie me verá—sonrie de lado—¿qué te preocupa más? ¿qué me lastime? ¿o que alguien me vea sin camisa? Me cruce de brazos —¡ya lárgate!—señale la ventana puso en posición de saltar —Alos, ¡espera!—Voltio su rostro —tienes unas pompis lindas—le saque la lengua Alzó una ceja—Si fastidias— salto me acerque a la ventana para ver cómo se alejaba pero fue en vano ya no había rastro de él. Respiré hondo si que había sido una noche larga,. Pero por lo menos Alos no se comportó como un imbécil arrogante, fue amable en lo que cabe la palabra “amable". Top,top sonó la puerta— ¿Quién? Del otro lado respondió mamá—ya estás despierta, ¿Qué quieres de desayuno? panquecas o huevo revuelto —panquecas, ya bajó. Tome un baño, me vestí con unos vaqueros que tenía tiempo sin ponerme, me quedaban más ajustados que la última vez, y una franela azul que mamá me había regalado hace un tiempo y nunca me la había puesto, me quedaba un poco larga así que le hice un nudo de lado para que se ajustará más a mi cuerpo, me alise el cabello y en las puntas me las puse onduladas coloque un poco de maquillaje algo sencillo, brillo y un poco de rímel, tenía tiempo que no me arreglaba tanto por alguna razón quería verme bien me pare enfrente del espejo, di una vuelta “te vez bien” dije para mí misma. Baje las escaleras y Bryan estaba sentado en el primer escalón —¿Qué haces hay?—pregunte Quedó mirándome —¡MAMÁ!, a Miroslava la pico un bicho raro. Fruncí el ceño Observe la pequeña sala y todo estaba ordenado de nuevo nada que ver con el desastre de anoche mamá me miró sus ojos estaban aún rojos parecía que había estado llorando toda la noche, pero luego su rostro se iluminó—hija, tenías tiempo que no te arreglás. No hice ningún tipo de comentario, hoy no tenía ganas de pelear así que me limité a preguntar—¿ya está el desayuno? —si, está servido, Miroslava hija deberías de hablar con tu padre, lo de anoche fue demasiado Quedé mirándola con cara de pocos amigos— yo no destruí esas cosas, además ya Valentina debe estar afuera. Tome mi bolso y sali Abrí la puerta del copiloto —¡wuau!, ¡wuau!, ¡wuau!, tiempo sin verte amiga. alce la mano para que no hiciera ningún otro comentario En el camino charlamos un poco y me contó que estaba saliendo con el capitán del equipo de baloncesto Joel era un chico alto, rubio ojos azules cabello rapado, muy apuesto. Había tráfico, sentía ansiedad de llegar rápido. Valentina se estacionó donde siempre, Brandon nos esperaba en la entrada beso mi mejilla —estas linda—dijo al mirarme —gracias—respondí apenada —cierra la boca que se te sale la baba—musita Valentina mientras reía Él también ríe suavemente y añadió —Miroslava el entrenador quiere vernos después de clases. Me encogí de hombros Caminamos hacia mi casillero y Alos estaba recostado del casillero de el hablando con Yenni la capitana de las porristas, era una chica muy atractiva ella reía mientras él voltio a mirarme, sentí celos de esa zorra cuando puso la mano en su pecho, Yenni era una de las chicas mas atractivas del colegio, rubia ojos verdes, cabello rulo hasta la cintura, caderas anchas y ni hablar de su pecho. Apuré el pasó, no quería seguir observando como esa idiota tocaba a Alos. Abrí mi casillero —¡Miroslava! Las piernas me temblaban como si fuera una gelatina me di la vuelta —Alos, hola... ¿Qué?...¿qué?—tartamudeo Brandon y Valentina nos miraban extrañados. —pudistes terminar el ensayó—me pregunta , mientras me mira de pie a cabeza. Negué con la cabeza,¿por qué?me sentía tan nerviosa, su mirada es tan penetrante. Llevaba lo mismo de siempre un suéter de capucha n***o y unos vaqueros negros ajustados, comenzó a juguetear con el piercing de su labios, esbozó una pequeña sonrisa. —¿y tú, lo terminaste?—por fin mi boca obedeció a mi cerebro y logré articular las palabras. Afirmó con un movimiento de cabeza, el timbre sonó y él se dió media vuelta se alejó por el pasillo Valentina me rodeó con su brazo—ahora explícame qué fue ¡esoooo! Me hice la tonta—¿Qué cosa? Se cruzó de brazos—amiga como te miraba, como tú lo mirabas a él—hizo un gesto con las manos —se iban a comer con la mirada. Brandon interrumpió—desde cuando son amigos—su tono era seco y áspero. Me encogí de hombros —no somos amigos—respondí Valentina se echa una carcajada y empieza a molestar a Brandon —él está celoso, es qué Alos te miraba de una manera Alce las manos al aire —¡Ya!fin de la conversación Brandon nos ganó una ventaja y por su caminar sabía que estaba molestó mire a Valentina —¿Qué le pasa a Brandon?—le pregunté mientras caminaba al salón de Literatura Ella arqueo su ceja perfecta—amiga tiene años detrás de ti, y ahora llega Alos Stuart, con su aire de chico malo, apuesto, intrigante y mira se te sale la baba por él, y no me lo niegues, te conozco Miros—suspiro— tus ojos no se apartaban de sus labios Guarde silenció medio abrí la boca para defenderme pero iba a ser en vano. Entramos al salón de Literatura y Alos estaba sentado en el último puesto, yo me senté donde acostumbraba. El profesor Andrés se paró enfrente del escritorio y nos pidió los ensayos, al ver que no lo entregue me preguntó —señorita Arrey y su ensayó. Trague saliva no sabía que decir ya esta era la segunda vez que no entregaba una tarea. Como si me leyera la mente añadió en tono áspero—esta es la segunda vez, vas a reprobar la asignatura y te recuerdo Arrey que la vez pasada pasastes gracias al punto que te regalé, tendré...—fue interrumpido por una voz masculina que venía del fondo todos voltearon a mirar —yo, tengo el ensayo de ella, es que me lo presto para que yo pudiera guiarme—Alos se puso de pie y me entrego una hoja blanca, la mano me temblaba al tomarla ¿Por qué hacia esto por mí? Pero me salvó el pellejo otra vez. Se lo entregue al profesor Andrés dio un suspiró dio la vuelta y fue a sentarse a revisar los ensayos. Mire de reojo a Valentina y me miraba con los ojos blancos. Volteó a mirar a Alos y allí estaba con los codos apoyados en el pupitre sus manos entrelazados y clavando sus bellos ojos en mí. Luego de la clase fuimos a la cafetería no me dio tiempo de darle las gracias a Alos porque desapareció. Cuando llegamos a la cafetería Brandon le pasó por un lado a Alos tropezando con él eso fue el inicio para una discusión,—¿no vez por donde caminas?—Alos empujó a Brandon —el que no ve eres tú—Brandon le devolvió el empujón Alos le lanzó un puñetazo, la boca de Brandon comenzó a sangran, él no se quedó atrás Brandon también le propinó un golpe a Alos este lo esquivo y volvió a golpear a Brandon. Brandon cayó al piso Alos se sentó arriba de su cintura y comenzó a golpearlo si no los detenían lo iba a matar. Mire a Valentina y ella estaba tan nerviosa como yo me acerque a Alos a todo riesgo cuando se disponía a golpear de nuevo a Brandon lo sujete por el brazo —¡ya basta!—exclamé, no sé si mi voz sonó como una orden o como un ruego, pero funcionó Alos se detuvo, se puso de pie me miró fijamente se pasó la mano por la nuca, me coloqué al lado de Brandon sí que lo había golpeado fuerte estaba sangrando Valentina me ayudó a ponerlo de pie . Alos solo observaba en silenció y no apartaba su vista de mí. —Miroslava, yo...—me puse de pie delante de él, los demás estudiantes nos observaban dio un paso hacia mí y lo detuve poniendo la mano—no te acerques no era para tanto —él empezó—dijo mientras señalaba a Brandon con el dedo. Negué con la cabeza, el labio inferior me temblaba las lágrimas amenazaban con salir pero no podía dejar que me viera llorar, le di un empujón él cual fue en vano porque parecía una estatua no lo moví ni un centímetro. Las personas a nuestro alrededor comenzaron a susurrar me volví a ellos —Todos ustedes cuerda de chismosos que hacen allí parados—fulmine uno a uno con la mirada, el pequeño grupito se fue rompiendo. Me miraron como si yo fuera de otro planeta pero es que de verdad me cabrea la gente así, solo observaban el espectáculo, ninguno fue capaz de meterse.. Fui hacia donde Brandon de nuevo había que llevarlo a la enfermería, Alos me miro por última vez antes de darse la vuelta le dio un golpe fuerte a la mesa y salir a grandes zancadas de la cafetería. —¿Porque lo provocaste Brandon?— le pregunté en el momento en que entrábamos a la enfermería Él solo se encogió de hombros. La enfermera lo reviso, le limpio las heridas, le agarró tres puntos en la ceja Alos realmente lo había golpeado fuerte porque le partió la cara, deje a Brandon con Valentina miéntras una al campo a decirle al entrenador que Brando no iba a asistir. Primero fui al vestuario a cambiarme, me quedé observando mi reflejo en el espejo mientras me agarraba una cola, respiré hondo, ¿Porque? rayos me afecta tanto el comportamiento de Alos, que me sucede con ese chico. Abrí el grifo y me moje el rostro con un poco de agua fría, para tratar de calmar el huracán de pensamientos. Camine por el pasillo del vestuario cuando alguien me sujeto por la muñeca, voltie, Alos llevaba el short del uniforme por la cintura las entradas de su abdomen estaban muy pronunciadas la franela la llevaba en el hombro como siempre acostumbraba, el cabello lo tenía despeinado, y su labio carnoso lo tenía un poco inchado. —Miroslava, yo... Él me empujó— pasó la mano por su nuca, eso era síntoma de que estaba nervioso. —Alos...No... No...se... —tartamudeaba—¿Por qué ahora te importa tanto lo que yo piense de tí? Frucio el ceño —nunca me ha importado ni lo que tú ni lo que los demás piensen de mi, eso me da igual—se encogió de hombros. De verdad que este chico es bipolar al cuadrado en un momento se quiere justificar y al otro no le interesa nada, que difícil es decifrar a Alos Stuart. Inhale y exhale para controlar la irá que estaba despertando en mí. —¿Qué quieres Alos?—le pregunté con voz áspera. No lo pensó dos veces cuando respondió —a tí Parpadie varias veces porque aún no asimilaba su respuesta. —¡A mí!, Estas jugando conmigo porque de verdad que no estoy de humor para... —puso su dedo índice en mis labios, para callarme , de nuevo esa corriente eléctrica recorriendo mi cuerpo Niega con la cabeza, acaricia mi labio inferior con el pulgar, de un lado a otro con suavidad—sabes tienes unos labios muy sexy—su tono de voz es seductor Okey de nuevo me empiezan a temblar las piernas como una gelatina, que demonios es esta sensación que siento en mi vientre nunca me había pasado con ningún chico, me mira fijamente y yo le sostengo la mirada. Di un pasó hacia atrás pero no sé en qué momento me acorraló contra la pared. —sabes Miroslava... Me gustaría probar tus labios. Algo dentro de mí le suplicaba «¡Bésame!, ¡Besame!, Carajo yo también quisiera probar tus labios», me mordi el labio inferior, él se acercó un poco más, ¡ahhh!su aliento con olor a hierba buena golpeaba mi rostro, el pecho se me inflaba y se desinflaba rápidamente. Cerré los ojos pero lo que sentí fue su largo dedo, recorrer de nuevo mi mejilla, se inclinó y me susurró al oído—alejate de mi niña, es por tu bien. Volvió a frotarse la nuca con la mano, me observó por última vez y siguió su camino hacia el campo. Maldición que había sido eso, y ¿Porque? Aún me siento tan agitada, primero me dice que le gustaría probar mis labios y después que me alejé de el Alos sí que de verdad era un enigma, inhale fuerte para controlar mi respiración ya calmada salí al campo —hola Miroslava—me saludo Michael con un gesto de mano. Le devolví el saludo y le comenté lo de Brandon obvió no le dije que había sido Alos. El entrenador comenzó a explicarnos los cronogramas de los juegos, los ojos cafés de Alos y los míos chocaron una cuántas veces y cada vez que me miraba me ponía mas nerviosa. Me sorprendió ver a Brandon llegar con Valentina, el entrenador lo miró con los ojos de plato—estas seguro que estás bien, Brandon Él asintió con la cabeza. se puso a mi lado y me susurró al oído —deberia decirle al entrenador para que lo expulsé. Negué con la cabeza—no lo hagas porfavor— me miró con las cejas levantadas —¿Qué te sucede Miroslava?—su tono de voz demostraba la molestia. El entrenador nos interrumpió y de verdad que se lo agradezco porque ya no sabía que decirle a Brandon. —bien, trataremos 15 minutos para calentar, el entrenamiento será cortó porqué...—se le dibujo una gran sonrisa en su rostro—tengo que acompañar a mi esposa al médico está embarazada. Aplaudimos en señal de felicitación, el entrenador agarró el tiempo y empezamos a trotar. Empecé a paso suave como acostumbraba, miré de reojos cuando Alos se colocó a mi lado, aceleré el paso, él hizo igual y allí estába a mi lado de nuevo, volví a aumentar el pasó ya estaba prácticamente corriendo, de nuevo se colocó a mi lado. —si sigues corriendo así no vas a durar ni 10 minutos—dijo con la voz entrecortada. Me encogí de hombros cuando pasamos por las tribunas estaba sentada Yeni con otras chicas alzó la mano saludando a Alos. —mira...hay está tu admiradora—se lo dije en tono sarcástico. Él tenía razón en algo había dado solo 3 vueltas a esa velocidad y ya me estaba comenzando a faltar aire en los pulmones, baje el pasó. —¿Qué, estás celosa?— me pregunta mientras se pone enfrente de mí y trotaba de espalda Reí de carcajada—no seas tan arrogante. El entrenador le gritó a Alos —¡Hey!, Deja tu conquista para después trota... Alos refunfuñó y le saca el dedo del medio, si no fuera Michael seguramente ya estaría en dirección.. Llenaba y vaciaba mis pulmones de aire fresco para recuperar el ritmo, fue una muy mala idea empezar a correr las primeras vueltas. Baje la mirada al piso para mirar el césped debajo de mis tacos eso me funcionaba cuando estaba cansada. El entrenador dio un pitazo para indicar que ya habían pasado los 15 minutos, maldición estaba demasiado cansada... Luego del trote, realizamos pases en pared desafortunadamente me tocó con Alos, por lo menos no dijo ningún comentario idiota aceptó y no refunfuño El entrenamiento terminó y tome mi bolso Valentina y Brandon me estaban esperando en la tarima, la zorra de Yenni fue directo a Alos, aunque me percaté que él no le prestaba mucha atención. Íbamos caminando cuando alguien me jalo del brazo, solo una persona se atrevía a tirarme así. Allí estaba de nuevo Alos con el cabello alborotado. —¿Podemos hablar?— me pregunta sin mirar a Valentina ni a Brandon. Asiento y miro a Valentina—te escribo en lo que llegue a casa vale. Ella afirma con un movimiento de cabeza toma a Brandon por el brazo y prácticamente lo arrastra por el pasillo —bien,¿de qué quieres hablar conmigo? Quería parecer que no me interesaba en lo más minimo, pero dentro de mi una pequeña estaba gritando y saltando de emoción De nuevo frotándose la nuca con la mano, está nervioso, pero¿por qué?se pone tan nervioso al hablar conmigo, e intervino el subconsciente, no seas tan tonta él no está nervioso nada es solo tu imaginación. Sacudí la cabeza. —...y bien—dijo cuando desperté de mis pensamientos. —¡disculpa Alos!,¿qué me dijistes? Frunció el ceño—no me estás prestando atención, te dije que si quieres te puedo llevar a casa. Sonreí —¿de que te ríes?—pregunto confundido —Tú estás loco, o sufres de bipolaridad al cuadrado con trastorno de personalidad eres como el tipo que sale en la película split, tiene más de 20 personalidades diferentes sabes te pareces mucho a el—sonrei amargamente y continue mientras lo miraba fijamente a sus ojos cafés— hacé un momento me dijistes que me alejará de tí y ahora te ofrecés a llevarme—alce las manos al aíre—me vuelves loca Alos, literalmente, en serio. Se encogió de hombros —y tu a mi Miroslava. Quedé boquiabierta a que se refería, no sé si mal interpretó mis palabras. —no se que mierda me pasa sabés, solo sé que...— me clavó la mirada y con su dedo pulgar acarició de nuevo mis labios — tú te tienes que alejar de mí pero yo no quiero que eso pase. Siento que el corazón se me va a salir del pecho. esta bien,aceptaré tu aventón pero no voy a casa. —y ¿A dónde vas? —a la fundación Hospital Childrens, que está a pocas cuadras. Arquea una ceja. —esta bien vamos yo te llevaré. Caminé a su lado hasta llegar al estacionamiento, me sentía incómoda, y en último momento pensé en arrepentirme, pero no lo hice. Nos páramos enfrenté de una motocicleta negra, saco unas llaves del bolsillo del pantalón se puso al lado de la moto y la prendió. Lo miré confumdida —Ender tenía que hacer unas compras así que me tocó la motocicleta hoy, no te dan miedo las motos o sí. Me muerdo el labio inferior—no para nada—menti. Él ríe Primero nunca me había montado en una moto, y segundo si mis padres se llegan a enterar de esto seguro que ahora sí me mandan a Illinois. Alos me entregó el casco—es el único que tengo así que póntelo tú. Negué con la cabeza y se lo devolví—tu vas a manejar póntelo tú. Me lo volvió a entregar —¡pontelo!—sono más serio. Se lo volví a entregar —¡no!, póntelo tú insisto. La verdad lo estaba haciendo para llevarle la contraria sabía que eso lo molestaba. Suspiró— en serio ñiña, eres intensa. Al final ninguno de los dos no los dos lo utilizamos, al parecer él tampoco quiso dar su brazo a torcer —agarrate fuerte—me dijo cuando apretó el acelerador. Mi primer reflejo fue cerrar los ojos pero luego comencé a sentir como la brisa abrazaba mi rostro , como mi cabello bailaba desordenadamente, era una sensación increíble incluso llegue a sentir una descarga de adrenalina, Alos conducía a gran velocidad pero lo hacía con una gran técnica. Cuando llegamos a la fundación, me bajé, él tenía una sonrisa de oreja a oreja —¿Qué?—le pregunté mientras me acomodaba el cabello. El negó con la cabeza —nada—tomo un mechón de mi cabello que se me había adherido a la mejilla y me lo coloco por detrás de la oreja. Sonreí en señal de agradecimiento, está bien lo acepto moto admito Alos me hace sentir muchas mariposas en el estómago. Afuera de la fundaciónl estaba Andros y quedó mirándome con cara de sorprendido, su mirada se desvió a Alos, hizo un gesto extraño y se metió adentró. —gracias—le dije —esta noche te explicaré todo. —¿esta noche?—repeti. Él asintio—si deja la ventana abierta. Afirmé y seguí mi camino. En la recepción estaba Andros —hola— me saludó con un beso en la mejilla—te vez bien Sonreí apenada— gracias, bien ¿hoy qué haremos? —vamos a subir al piso de los niños con PC (parálisis Cerebral) —¡genial! —hoy le están haciendo fisioterapia a un pequeño de 4 años, a avanzado bastante ya se sienta solo. Mientras subíamos no pudo evitar preguntar—Miroslava y ese chico que te trajo. Al parecer Andros siendo un ángel desterrado no puede ver que Alos es un demonio. —un amigo. —ahh, okey, me da mala espina. —¿Porque?— le pregunté —no cosas mías. El cubículo donde realizaban la fisioterapias estaba adornado de forma muy linda el piso era por completo de foamis de colores en las paredes posters de animales, letras y dibujos animados. —Stan saluda al doctor Andros—dijo la chica que le realizaba estiramiento en sus piernas El niño voltio hacia nosotros y levantó su mano lentamente Andros aplaudió —muy bien, muy bien te ganaste un premio—busco en su bata blanca y sacó una calcomanía, se acercó poniéndola en su mano. Stan sonrió. Nos quedamos mientras le realizaban la terapia. Tuve que irme antes de que anocheciera. Las calles estaban poco transcurridas mientras caminaba me topé con una pareja que discutía, la chica lloraba mientras el joven la tomaba bruscamente del brazo, la chica en su espalda tenía esas llamativas alas blancas quería decir que esa noche fallecería, al lado del joven una sombra negra sabía que era un demonio por su aura. Tome mi teléfono y llama al 911 Pero en ese preciso momento el joven saco una navaja y comenzó a apuñalar, el cuerpo de ella cayó al piso lentamente, vi que sus alas habían desaparecido. Me agite porque el hombre miro hacia donde me encontraba caminaba hacia mí rápidamente Lo más seguro es que quisiera deshacerse de mí. La respiración se me torno más rápida. El joven se paró enfrente de mi, lágrimas comenzaron a salir de sus ojos recorriendo las mejillas y callendo al pavimento —no quería hacerlo...Yo... Yo la amaba—cayó de rodillas al piso No sabía que decir estaba paralizada aún sin asimilar la escena. Seguía derramando lágrimas—sujeto la navaja y de nuevo esa sombra negra a su lado escuché claramente cuando le susurró —hazlo, así estarás con tu amada. El demonio no se imaginaba que yo lo podía ver y oir. —no... No lo hagas—dije impulsiva —si lo haces será peor te estarías suicidando y eso sería un pecado, arrepiéntete y piensa las cosas si realmente la amabas no lo hagas. El chico alzó su cara y me miro directamente a los ojos. —¡hazlo!—volvio a susurrar el demonio. Intente distraer al chico—¿porque peleaban? —la vi... La vi hablando con otro chico eso me dio muchos celos. El demonio observaba extrañado. Era como si no pudiera verme. Escuche las sirenas acercándose en un momento estábamos rodeados por policías el joven no se resistió al arrestó Los policías me tomaron la declaración y me dejaron ir. —¡chica!— dijo él Volteé a mirarlo —gracias—dijo mientras lo subían a la patrulla Acelere el paso lo único que quería era llegar a casa Abrí la puerta de la casa papá estaba en el sofá—tu comida está en el microondas —esta bien, en donde están mamá y Brayan— le pregunté porque me entró la curiosidad.
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