AVERY El resto del viaje en coche transcurre inquietantemente en silencio. Al menos entre Kieran y yo. Brenda, si siente la tensión, no se da por aludida. Habla sin parar de esto, aquello y lo otro. Mientras tanto, mi mente da vueltas sin control. Está atrapada en una especie de mal viaje, varada entre universos paralelos. Uno real. El otro falso. Quiero que los padres de Kieran me aprecien. Quiero que su familia me aprecie. Quiero que todos aprecien a Brenda. Pero todo sería MUCHO más fácil si me odiaran. Siento que todo esto sería más sencillo si no me hubiera acostado con él. Si nunca hubiera tenido un enamoramiento tonto e inútil por él mientras crecía. Si lo hubiera conocido recién anoche, nada de esto sería un problema. Pero aunque no conocí exactamente a Kieran en mi infancia,

