No hay nadie fuera, no hay una sola persona fuera de sí salón, Luisa con la helada brisa de la noche. Trata de respirar aunque siente que cada vez es más difícil. Su visión se pone borrosa, siente el adormecimiento de varias partes de su cuerpo, como si para sobrevivir a ellos estuvieran dejando en pausa sus funciones. Dalton tiene muchas cosas que pensar y su cabeza no para, sube las escaleras con sumo cuidado como de costumbre, está sumergido en sus pensamientos, hasta que escucha a alguien con dificultad para respirar. No sabe bien de donde viene ese sonido ya que apenas empieza a subir las escaleras. Busca rápidamente de un lado a otro y no encuentra a nadie. Continua subiendo las escaleras esta vez más a prisa cuando da con el origen del sonido. Luisa está tirada en el suelo, c

