Preparándonos para la cena

1809 Words
Tengo mucho sueño y como no tenerlo mi padre nos dio el sermón del siglo al llegar a casa, ya saben esos sermones que duran como cuatro horas donde nos recriminan el mismo tema, ¡benditos padres y sus sermones!. Me olvido de que a veces soy un tantito caprichosa, pero es que Mateo me saca de mis casillas, ahora mis padres tuvieron la gran idea de levantarnos temprano siendo domingo, ¡si…! Domingo. Por el santo dios del descanso, líbranos ya del castigo nefasto, susurro bajando las escaleras. —Buenos días—. Me siento al frente de mi hermano que esta como si nada. Mi papá sigue molesto y como no saberlo tiene la mirada de Steven Seagal, ese actor que lleva el cabello amarrado en una colita, el cual te planta la mirada asesina cuando está furioso, mejor no lo veo por ahora antes que mi padre me fulmine con la mirada letal. Mamá conversa con Mateo sobre la joven rubia que se la paso con él toda la noche en el baile. —Amalia—. Dice mi padre calmado. Mañana vendrá mi amigo, tiene que regresar a Monterrey y vendrá con su familia haremos una cena, quiero que te portes bien y puedas entablar una relación cordial con su hijo, es un buen chico. Al conocerlo me di cuenta de que comparte algunos gustos al tuyo, como la música y la lectura. —Uh mm papá no quiero, ¿qué tal es un presumido? —. Refuto, en serio quien quiere hacer amistad con chicos quisquillosos, paso. —¡Amalia! No te estoy pidiendo que formes una relación sentimental con él, simplemente que lo conozcas, según su padre me ha dicho que es uno de los mejores en la universidad donde estudia, es un buen hijo, pero no es bueno entablando amistades y eso a sus padres le preocupa—. ¡Ja! Ahora soy psicóloga o consejera para ayudar a un tipo que es edad de Mateo, algo no me cuadra de todo esto, hablo para mis adentros mientras entrego una sonrisa a mi padre. —Ok papá ya entendí, trataré de entablar una relación de amistad con él, pero no te aseguro nada. —Esa es mi muchacha, pero igual estás castigada por haberte perdido ayer. Una semana sin salir de casa—sentenció. Uff que puedo decir, donde manda capitán no gobierna marinero, aunque ya idearé un plan para zafarme del castigo. El día paso relativamente tranquilo luego de desayunar me fui a mi habitación a seguir durmiendo y que esperaban es domingo por dios, ya acurrucadita en mi cama una pregunta en mi cabeza no me deja dormir ¿Cómo será ese chico? Pero ¿por qué lo pienso tanto? Mejor voy a llamar a Cristina para contarle que logre conseguirle una cita con mi hermano, también llamaré a Rosmari se escuchaba mal ayer cuando me contaba sobre su ruptura amorosa, aunque conociéndola apuesto que hoy ya tiene un nuevo amor, ¿por qué será bipolar? Wasap grupo “Super poderosas” ¿Por qué diablos le puse ese nombre al grupo de wasap?, ¡Ahhh…! Ya me acordé tenemos este grupo hace cinco años, chicas tontas pensando en las caricaturas, éramos las tres “Super poderosas” bombón, burbuja y bellota ¡horror! Es momento de pensar en cambiar el nombre. Ami ? Cris mañana mis padres tienen una cena con un amigo de su juventud, ya sabes la edad media, ja, ja, ja ¿vienes? De paso veo tu hermoso rostro sonrojado para cuando salgas con mi hermano. Cristina ? Uh mm no me digas eso Ami, ya estoy nerviosa. Ok ¿pero tengo una petición? Podrías acompañarme a la cita con tu hermano, Ami te lo suplico creo que me desmayaré. Ami ? ¿Qué? ¡Nooo…! Definitivamente no Cris que pasa contigo odio los malos tercios, te irá bien tú solo sonríe y conversa con Mateo, en el fondo es divertido el cretino de mi hermano. Ros ? Hola, meninas, ¿el tío hará una cena familiar? Pues ahí estaré, saben que me necesitan, si no sus vidas serian aburridas y miserables, ja ja ja. Tal vez el amigo del tío tiene hijos sexis y apetecibles, de nuevo estoy solterita y suelta en plaza para un nuevo amor. Ami ? Cris ? ¡Rosmari tú siempre pensando en chicos! Cris ? Ros si quieres llevas un amigo y salimos en parejas, que dices. Ros ? ¿Qué harían si mi?, ok déjame ver que hago, nos vemos en la noche. He invitado a las chicas a la cena con el amigo de papá, la verdad no quiero sentarme hablar con un chico desconocido. Luego de la cena Cristina me ha rogado que la acompañe a la cita con Mateo, esta niña sí que es tímida, pero para convencer es fabulosa, miren que decirle a mi padre que me levante el castigo es una hazaña única y con su carita angelical Cristina lo logro. ¡Iremos a los bolos! Rosmari también ira con su nuevo pretendiente, ¡ja! Se los dije es bipolar y para conseguir galán es rápida la condenada. —¿Por qué tengo que ir yo? —. Bufo molesta. —Porque me siento segura con ustedes—. Sonríe Cristina. —Porque aún no sabemos como es el hijo del amigo de mi tío, ¿qué tal está bueno?—. Me guiña el ojo Rosmari. —Que tal es un niñato egocéntrico, bipolar, no podre lidiar con eso—. Refunfuño. —vamos Ami anímate—. Sonríen y claro, mayoría manda y ahí va Amalia de obediente. La verdad no me entusiasma tener alguna relación por ahora, quiero enfocarme en mis estudios y luego de eso conoceré a mi príncipe, ¡sí! Díganme cursi, pero siempre soñaba conocer un chico de cuento de hadas ok ya se estamos en la vida real, pero quien sabe tal vez encuentre un chico que se asemeje a mi príncipe ideal. Nos arreglamos de forma casual, papá dice que su amigo apenas tolera los trajes en el trabajo, así que aprovecho en ponerme unos jeans rasgados con una polera verde y mi casaca que hace juego con mis jeans, me hago una cola y un poco de brillo labial, la verdad no sé maquillarme ni me gusta, prefiero verme natural lo mejor que pueda, llamar la atención no es lo mío eso lo dejamos a la loca de Rosmari. —Amalia cuando aprenderás a maquillarte—. Me recrimina mi madre. —Algún día no muy lejano, mami por ahora estoy bien así, herede tu belleza no necesito mucho maquillaje—. Siii… la táctica de halago escandaloso a mamá funciona. —¡Ja! Amalia Begoña aún no pierdes la táctica de halago escandaloso, hija tienes que madurar, por esta vez lo dejaré pasar, pero debes observar tutoriales por internet que te sirvan como ayuda y aprendas por lo menos a delinear esos encantadores ojos. —¡Diablos! Debo cambiar de tácticas—. Mamá me abraza y sonreímos juntas. Me gusta andar con perfil bajo, tampoco como mi querida amiga Cristina, esa niña llega al extremo de la timidez, tampoco como Rosmari mi prima tiene un tornillo suelto, en la preparatoria tenía una fijación de sentirse diva, los chicos babeaban por ella y ella lo disfrutaba. Por mi parte en este trío descoordinado soy la conciencia andante, aún no sé cómo hemos sobrevivido tantos años de amistad. —Hola, Ami—. Ingresa Cristina saludando a mi familia, pero ¿qué le paso? —Cristina pasa amiga—. Sonrío lo mejor que puedo y si no fuera que tengo un poco de autocontrol la hubiera regañado. La quiero matar porque siempre anda con tanta ropa holgada, y que manera de no querer usar lentes de contacto, prefiere esos espejuelos horrorosos. —Buenas noches, querida Cristina—. Saludan mis padres. Mateo esta metido en su habitación, está molesto porque le arruine su salida con su rubia, claro él tiene que cumplir con mi amiga Cristina, tengo que darles un empujoncito ella será mi cuñada en el futuro, pero no digamos nada ese es el plan. Observo a Cristina y solo espero hacerla entrar en razón cuando nos vayamos a nuestro departamento, ¡si chicos nos mudaremos en primavera! Justo un día antes de empezar la universidad, mis padres son muy amigos de los padres de Cristina y han quedado que compartiremos departamento, ahora bien, lo que no me cuadra muy bien es que lo compartiremos con Rosmari, no me malinterpreten amo a mi prima, pero es la diosa del desorden, no sé si lograre soportarlo. A ver paremos un momento y les explico… Cristina, Rosmari y yo nos llevamos por meses en edad, Rosmari ya tiene dieciocho yo lo cumpliré el próximo mes y Cristina lo hará el mes siguiente, si es una locura. Hemos crecido juntas, nos queremos, nos odiamos y nos volvemos a querer. Me hace feliz que podamos disfrutar nuestro tiempo universitario, aunque con Rosmari será una lucha constante. Rosmari estudiará para ser abogada, creo que será la mejor, cuando entra en debate con mis tíos ella gana siempre ja, ja ja. Cristina por su parte estudiará arquitectura si como lo escucharon o mejor dicho como lo leyeron lo mismo que Mateo, aunque a mi parecer ella superara a mi hermano he visto algunos dibujos que hace y son muy buenos. Mientras converso con Cristina sobre cómo nos irá en esta nueva aventura llega Rosmari. ¡¡Tierra trágame y expúlsame en el inframundo!!, pero está más loca cada día, se ha puesto un top n***o y unos jeans bien ajustados a la cadera los labios rojos y su cabello suelto, mis padres y mi hermano ya saben cómo es Rosmari solo atinan a reír y abrazarla. —Hola, mis amores—. Se acerca y nos damos un abrazo grupal, pero el perfume de Rosmari nos deja sin poder respirar. —Sí que está haciendo calor, donde esta tu chaqueta—. Pregunto. —¿Rosmari no te apena mostrar tanta piel?—. Pregunta nerviosa Cristina. —Relájense meninas, como les explico mi pretendiente trae una chamarra y obvio me la dará—. Sonríe Rosmari, me olvidaba que es una experta en relaciones. Llegó la hora de la cena y los invitados llegaron, el amigo de mi padre es apuesto, denota que es un hombre de mundo, su esposa encantadora y refinada, detrás de ellos ingresa una niña de unos diez años aproximadamente es linda tiene un cabello hermoso. Todos saludamos y sin darme cuenta percibo un aroma familiar, mi piel se eriza, no sé dónde lo he sentido, pero es delicioso y a la vez me produce escalofríos, giro y no puedo creer lo que veo…
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