738 Words
Emilie Thorne. —¿Estas segura?— pregunto mi padre una vez más. El vestido que usaba esa mañana era impecable, digno de una princesa. —Por primera vez en mi vida estoy completamente segura de algo— suspire. —Se que tu estarás orgulloso de lo que me convertir y que mama de igual forma lo estaria— Sonreí. —Siempre lo estaré decidas lo que decidas, aún así sea convertirte en un vagabundo que vive debajo de un puente — beso mi frente y posteriormente me dio un abrazo. Sonrie por sus ocurrencias —Ahora vamos al desayuno— me dio una sonrisa de lado, la cual correspondi. Bajamos los dos juntos en un silencio que me relajaba, me gustaba que mi padre me apoyará en todas mis decisiones. Llegamos al comedor y el abuelo ya se encontraba leyendo el periódico mientra la abuela le decía un par de cosas a las cuales estaba seguro ponía su atención aunque estuviera viendo el papel frente a él. —Buen dia— salude, mi abuelo bajo el periódico para verme. —Te ves muy linda Emilie— sonrió, me acerqué hasta el y deje un beso en su mejilla. —Gracias abuelo— camine hasta la abuela. —Que linda te has puesto— adulo, de igual manera me acerqué y le di un beso en su mejilla. —Igual que tu abuelita— aún con mi sonrisa en los labios camine hasta mi lugar en la mesa, justo a la derecha de mi abuelo. Mire a mi padre quien sólo tomó su lugar y no decía nada, pero con la sonrisa que tenía en su rostro sabía que era suficiente. El también estaba orgulloso de mi como mis abuelos. —Abuelo, abuela— ambos centraron su atención en mí. —¿Que sucede pequeña?— el abuelo tomó mi mano. —Nada grave— sonreí, respire profundo para armarme de valor —Me enlistare en el ejercito— solté por fin. El silencio reino por un par de segundos. Mire a mi padre quien estaba aún contento con mi decisión, luego mire a la abuela quien mantenía una sonrisa en su rostro, creo que ella siempre intuyo que seguiría ese camino. Sin embargo, quien no reflejaba nada era mi abuelo. —¿Abuelo?— apartó su mano de la mia —¿Todo bien?— lo vi levantarse sin decirme palabra alguna. —¡¿Como dejas que tu hija haga esto?!— estalló contra mi padre. —¡Es su decisión!— contrataco éste. —¡No perderé a Emilie también!— apartó su silla molesto. —¡Eso no sucederá!— dijimos al mismo tiempo mi padre y yo. —Abuelo estaré bien— mencioné tratando de calmarlo un poco, querida que también me apoyara, no necesitaba su aprobación después de todo tenía mi decisión libre, pero si necesitaba su apoyo. —Lo estarás porque no saldrás de este lugar— me señaló. —No perderé a Emilie como lo hice con Victoria, así que más vale que mi nieta no se enliste— apuntó a mi padre firmemente, antes de irse furioso de ahí. —Abuela...— la mire, no dijo nada sólo se limitó a observar. —Tranquila— se acercó hasta mi. —Hablaré con él más tarde, déjalo tiene que asimilar todo eso— me dio una de sus maravillosas sonrisas tranquilizadoras. —Pero...— negó repetidas veces. —No te preocupes ¿Si?— asenti —Si es tu sueño, lo harás, sino más vale que lo pienses bien dos veces— beso mi frente y salió de ahí, para quizás ir detrás del abuelo y hablar con él. —Esto es un caos papá— lo observe para después voltear un mirada viendo a la nada. —No lo es— se levantó y camino hasta estar frente a mi —Quizás...— suspiro —Quizás tu abuelo tiene razón, no deberías hacer esto— negó, aunque el mismo parecía luchar con algo de su interior. —Pero...— me detuvo. —Piénsalo bien ¿Si?— parecía algo decaído, como si algo lo quisiera hacer cambiar de opinión. —Papá— no volteó, siguió su camino como si nada, algo ocultaba y esperaba saber que era. Me deje caer en la silla y solté el aire retenido, ¿Que debía hacer o pensar? Todo esta claro para mi.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD