A R E S
Me levanto y me siento en el borde de la cama… joder estoy desnudo, oh… recuerdo lo de ayer y lo bien que fue, no dormía tanto tiempo desde hace muchas semanas. Llevo mi cuerpo hacia atrás y siento el olor de algodón en mi almohada, ¿acaso se habrá ido? Me vuelvo a levantar voy al baño y cepillo mis dientes y siento un olor delicioso. ¿Habrá cocinado? O sea que se quedó. Salgo a la cocina y le veo poniendo frutas del refrigerador en un plato y en otro hay unos panes con jamón. La veo a ella salir del refrigerador y casi se golpea la cabeza con la puerta de arriba, tiene una camisa mía negra que le queda muy grande, tiene la mitad de su cabello amarrado y la otra suelta, esto… esto parece un sueño. Ella levanta la mirada me ve y sonríe… joder, caí redondo ante ella. Me acerco y ella levanta las cejas viéndome desnudo, le doy un beso en los labios y la abrazo pasando mis brazos por su nuca y ella me abraza por los lumbares.
- Buenos días hombresote
- Buenos días hermosa
Me muevo y la abrazo por detrás sin soltarla con mis brazos cruzados ahora por su clavícula dándole besos en el cuello y metiendo mi nariz en su cabello.
- Entonces no me pedirás que me quite tu camisa que me lleve la comida y que me largue de aquí
- No… definitivamente no quiero eso, quiero que te quedes mucho tiempo aquí
- Vale, mira tus frutas favoritas - Veo la bandeja con la sandía, uvas y fresas, ella me da uno en la boca y yo le muerdo un poco el dedo mientras ella ríe.
- Hoy debo irme de viaje, regresare en unos días quizás, ¿quieres ir conmigo?
- Estás seguro?
- No
- ¿Y entonces?
- Bueno… no se quizás quieres conocer, Italia, ir a Roma, Sicilia, Nápoles
- Joder… claro que si pero no lo sé y si luego te meto en problemas?
- De los problemas me encargo yo
- ¿De que es el trabajo?
La miro algo serio
- Cosas, no te preocupes, ven comamos
Le damos la vuelta a la isla y al ella hacer ademán de sentarse en el otro taburete yo la atraigo a mi dentándola en mis piernas. Empezamos a comer tranquilamente.
- Yo iré al PUB
- ¿Que te dije? Que no hasta que yo no esté allá
- Ares, voy a ir, no trabajaré sólo hablaré con Hans y recogeré algunas cosas
- Bien, ¿vendrás a dormir aquí?
- Amm, si está bien - alza los hombros y ella se baja y pone las cosas sucias en el lugar para lavarlo.
- Casi no tengo cosas para comer aquí, abajo hay un market puedes comprar lo que necesites te dejare algo de dinero
- No necesito tu dinero
- Bien pero yo necesito comida y tú vas a estar aquí así que es solo un favor
Ella se mete en mis piernas y se empina dándome un beso, yo sonrío y ella igual
- Te ves muy lindo sonriendo
- Oh por favor! Hará que me sonroje bella dama
Le digo con sarcasmo y ella ríe, verla sonreír me da oxigeno. La tomo de la mano y nos llevo al baño, la desnudo y la meto en la tina, me meto detrás de ella y echo mi cabeza hacia atrás sintiéndome extremadamente relajado teniéndola en mi pecho, siento que se voltea y con la esponja comienza a acariciarme desde el cuello hasta mi torso
- ¿por qué no tienes tatuaje en esta parte?
Señala mi vientre y yo abro mis ojos conectándolo con los de ella.
- No lo sé - le respondo algo seco pero obviamente si se por que
- Lo siento, me gustan
Con sus manos delicadas toca mis brazos y desliza sus manos por estos. Yo tomo su mano y le doy un beso en el dorso de esta, su cabeza se ladea y me mira, tengo miedo de cagarla y perderla por qué se que en algún momento tendrá que pasar, ahora nada me ha atormentado pero pasará el momento en que no esté dentro de mis cabales. Espero que no vea ese lado de mi.
Al terminar de balarnos armo un bolso con algo de ropa, y ella viste un vestido muy colorido y alegre. Sale conmigo a la sala y pongo mi bolso en mi hombro.
- Ire a tomar algunas cosas de la casa a la que te lleve hace unos días, luego vendré por ti, ten las cosas listas.
- Vale - Ella me abraza y eso es un poco raro para mi no estoy acostumbrado a recibir tanto afecto, le doy un beso casto en su cabeza y salgo de allí.
Bajo al primer piso y noto unos tipos raros en la recepción, veo el tatuaje en su mano y abro los ojos devolviéndome al ascensor presionando el botón rápido para que cierre. Subo y abro la puerta
- Julie donde estás?! - gruyó y ella aparece con el ceño fruncido
- ¿Que pasa?
- ¿tú pediste algo?
- Bueno solo algo que necesitaba para mi
- Joder - La tomo de la muñeca y ella toma su bolso del sofa - No puedes estar dando mi dirección es muy peligroso joder
- ¿Pero qué pasa?! - escucho que se abre el ascensor y joder no nos dio tiempo de salir ella me mira confundida y yo le digo que haga silencio, golpean la puerta y ella se sobresalta
- ¿Quienes son?
- Son unos tipos peligrosos
- Yo puedo
- ¿Que? Ni loca
- Que yo puedo, escóndete anda! Ve ve, yo te grito si pasa algo, no me dejes morir
Voy a uno de los callejones invisibles que Hades diseño para que podamos escondernos con facilidad y siento como ella abre la puerta, joder.
- ¿Si?
- Estamos buscando a alguien llamado Ares Müller
- No lo conozco
- Creemos que vive aquí
- amm no, aquí vivo yo y mi esposo
- ¿Iba a algún lado?
- Si, salgo de viaje y se me hace tarde así que necesito que se retiren señores
- ¿está segura de que no vive aquí este señor?
- Si, aquí no vive nadie con ese nombre, quizás los vecinos sepan quién es… esperen! Yo he visto a este hombre!
- Que!? - susurro algo gritado pero obviamente ellos no escuchan
- Yo lo he visto en uno de estos bares de mala muerte en el sur de la ciudad! Quizás vive por allá…
- No sabemos donde queda eso podría decirnos
- Pregunten por uno llamado El Cabaret de Pepi
Suelto una risa ahogada no pudiendo creer a donde los va a mandar
- Muchas gracias por su colaboración señorita
- De nada señores, debemos acabar con estos malhechores
Escucho como cierra la puerta
- Ya sal
- Joder, estás loca, ¿estás consiente de que te expusiste a un peligro?
- Bueno si pero tú ibas a defenderme si me pasaba algo ¿no? - Yo la miro algo sorprendido por su confianza en mi y la abrazo, la tomo del brazo con sus cosas y la sacó por la puerta trasera del edificio después de haber verificado que los trogloditas se marcharon. La subo en la parte de atrás de la moto y acelero con ella enterrándome las uñas atravesando mi suéter, llegamos al aeropuerto y veo su fascinación con el jet. Pongo mis lentes de sol y sonrío viendo su rostro sorprendido.