¡Maldita mujer!, tú no deber interferir en los asuntos de los mundos del tiempo y el espacio. Dijo Nazgul. Él sabía que las divinidades femeninas del Abgal no podían interferir en los mundos de evolución, ya que ellas solo se dedicaban a crear galaxias para que con el tiempo a través de las adversidades, sufrimientos y padecimientos todos los seres vivientes con conciencia propia crecieran espiritualmente para alcanzar el nivel máximo de evolución que es el AMOR. Y que Lúthien había roto con estas leyes sagradas. Nazgul tenía acceso para acusar a la gran diosa delante de las tres principales deidades del Abgal. -Iré a su mundo que es más allá de las estrellas para acusarla delante de sus dignatarias. El Señor Oscuro entró a un portal interdimensional y llegó cerca de la entrada del Abg

