Kattia se se envolvió entre las sabanas con una sensación de perdida. La lluvia habían empezado nuevamente, las ventanas del balcón estaban completamente abiertas, el rocio de la lluvia se colaba por ellas dejando una humedad en el piso. Eso le gustaba. Muy en el fondo de su corazón pensó que David iria tras de ella como era costumbre en noches lluviosas, era prácticamente una tradición dormir abrazados o quedarse recostados en un sofá e incluso ver películas, pero estaba claro que esta vez no sería así, no le sorprendía, pero si le dolía y mucho. Se llevó una mano al corazón tratando de aliviar el dolor que sentía en ese lugar, era un poco tonto esa acción. Sin embargo, lo siguió haciendo hasta que su mano atrajo una almohada apretandola en su pecho, no supo en que hora sucedió pero se

