Ella lo estaba engañando nuevamente. David siguió observando desde el interior del carro a Kattia en la cafetería junto a Rafael, no sabía que hablaban pero claramente era un encuentro de amantes matutino. Estaba desayunando con su amante, mientras con él ni siquiera compartia una tasa de té. Apretó con fuerza el celular que acababa de colgar, esa mujer había sido tan descarada en mentirle ¿Sola? claramente no estaba desayunando sola. Y en primer lugar porque desayunaria antes de encontrarse con sus amigas. Pasaron veinte minutos y ellos aun según ahí. De pronto dos figuras femeninas se presentaron junto a ellos, David las reconoció inmediatamente. Incrédulo negó con la cabeza. ¡Aquello tenía que ser una broma! Las dos recién llegadas saludaron con la mano a Rafael. —Solo eso me faltab

