Massimo — ¿Estás seguro? - Ella me pregunta Sorprendida. — Por supuesto que lo estoy. — Entonces hay estaré, apoyándote como lo que soy, tu novia. Siempre que quieras, así será y recuerda lo que antes he dicho, considéralo por lo menos. — Asentí y la estreché contra mi pecho. Esta charla me había servido y saber que ella me apoya es lo mejor de todo, ahora estoy más segura de que mi decisión es correcta y que es hora de dar el siguiente paso con Diane, hacerla mi esposa. Nos quedamos en silencio en ese abrazo por unos minutos, ella fue a terminar de arreglarse y yo fui al vestir a hacer lo mismo para dormir, necesitaba un sueño reparador. Al día siguiente fui a la empresa donde ya me esperaba una incontable pila de documentos. — Sonia que alguien me explique como es que aparece tant

