—Mi vida…, mi cielo, que hermosa estas, el amor te tiene especialmente linda, no sabes cuanto te extraño, sé que a veces te conectas pero no es lo mismo, mi confidente de toda la vida—, dijo Juan a quienes las mujeres en el lugar miraban con asombro pues a pesar de no entender nada porque estaban hablando español se notaba que tenía una familiaridad y confianza, que solo se compartía con los esposos en ese país. —Yo también te he extrañado demasiado sabes que eres mi apoyo y compañero de aventuras desde pequeño. Luego fue el turno de saludar para su amiga Elena quien estaba maravillada con todo el lujo del lugar y en especial con el que los había traído hasta allí, Zahir quien era amable y a sus ojos maravilloso, —Hola amiga, que lindo detalle de tu esposo traernos hasta aquí, para comp

