Todos estaban a la expectativa de la llegada de Saif, el clima estaba tenso y no había mucho por hacer pues además de que era de la realeza y era su pleno derecho el estar allí, así que no quedaba más que esperar para ver cuál sería su actitud y la verdad no tuvieron mucho que esperar cuando entró al lugar cómo si se tratara de una estrella de Hollywood aquel hombre joven apuesto pero com cara de mala leche o que se hubiese chupado un limón. —Buenos días a todos—, saluda con una pequeña reverencia con la cabeza y luego abraza a sus padres, al menos al parecer los quiere y eso habla bien de él. Me toma de la mano, lo cual aquí se puede considerar inapropiado y me saluda en tono seductor, —Buenos días cuñada que alegría poder encontrarnos de nuevo. —Si que bien—, digo sin emoción, realme

