A la mañana me despierto entre sus brazos todavía está oscuro, mi cabeza en su pecho desnudo me hace sentir emociones encontradas por un lado me siento protegida y en casa y por otro lado como si fuera débil y dependiente, no fui lo suficientemente fuerte para mantener mi molestia y orgullo, pero no se supone que el amor nos vuelve tontos, tolerantes e ilusos, tengo miedo pero me da mucho más miedo irme y nunca más sentir lo que siento cuando estoy junto a él. Su respiración cambia lo que me dice que está despierto, busca mi mano y la estrecha, para reconfortarnos, —Buenos días amor—, toma mi cara con una de sus manos para darme un beso tierno. —Buen día para ti también, me siento agotada la verdad. —Si quieres puedes dormir un poco más, pero hoy debemos desayunar junto a la familia, ho

