Te hare la vida miserable

1266 Words
― El señor Juan Ferrara está fuera de peligro, la navaja no toco ningún órgano importante, pero es necesario que esté en reposo absoluto ― hablo el médico haciendo que Eva suspirara de alivio, pues estaba con el alma en un hilo. Por lo que Annie abraza a Sabine su hermana mayor, la que siempre trataba de mantener la calma y la que estaba próxima en lanzar un libro a la venta, pues ella era escritora de historias románticas, sin embargo, Marcelo cantaba en su otro trabajo cuando un cazatalentos lo persigue y lo llama para que fuera a la mesa más tarde él fue a la mesa, pues tenía curiosidad quien lo estaba buscando en realidad, puesto que Diego fue al hospital sonriendo maliciosamente al ver que el señor Juan Ferrara tenía una herida en el abdomen. ― Hola ― saludo Diego causando el fastidio de Violeta. ― ¿Qué quieres? ― preguntaba Violeta furiosa. ― Quería saber cómo estaba tu papá, me entere de lo sucedido ― hablo Diego agachando la mirada. ― Como si te interesara ― dijo Violeta furiosa. ― Violeta, él fue mi suegro, me interesa más de lo que tú crees ― hablo Diego fingiendo importancia, aunque por dentro él estaba sonriendo teniendo una sonrisa satisfactoria. ― Sí, claro ― respondió Violeta sarcásticamente yéndose a la cafetería, por lo que Eva vio a Diego y fue a saludar a su yerno preferido. ― Diego, que bueno que has venido ― dijo Eva tratando de sonreír. ― No podía ignorar lo que ha sucedido ― hablo Diego sentándose a su lado. ― Te lo agradezco mucho ― respondió Eva haciendo que él solo la tomara de las manos viendo a Violeta sentada tomando un café. ― Ojalá la hagas entrar en razón ― respondió Eva agachando la mirada. ― ¿A qué se refiere? ― preguntaba Diego un tanto desconcertado. ― Violeta tiene la estúpida idea de casarse con Marcelo ― respondió Eva haciendo que él se parara tan de repente, pues no se esperaba que Marcelo se quisiera casar con Violeta, por lo que aprieta los puños discretamente al saber que tal vez su plan estaba fallando... Por lo que Marcelo se fue a la mesa del cazatalentos que lo estaba buscando con tanta insistencia. ― ¿Para qué me buscaba? ― preguntaba Marcelo cruzándose de brazos. ― Soy un cazatalentos que he puesto mucha atención en tu canto y la verdad me impresionaste ― le dijo Edward sonriendo mientras se tomaba un trago Haciendo que Marcelo se sorprendiera al ver que alguien lo había venido a buscar por su talento. ― Quisiera firmar un contrato con usted si está dispuesto usted podría tomar clases y después de que estés listo grabaremos algo ― hablo Edward, por lo que Marcelo no podía más de la emoción, estaba tan feliz que al fin sería famoso. ― Gracias ― hablo Marcelo, un tanto desconcertado, estaba tan feliz de que por fin sería famoso y sobre todo se podría casar con Violeta, su gran amor o mejor dicho, su futura esposa Edward le da una tarjeta el cual podría llamar por teléfono para saber dónde estaba su estudio de grabación mientras que Violeta estaba sentada tomándose un té para calmar sus nervios cuando llega Diego levantándola de un jalón haciendo que ella le diese una bofetada. ― No me vuelvas a levantar de esa manera ― respondió Violeta furiosa. ― Yo te levanto como a mí se me pega la regalada gana ― le dijo Diego haciendo que ella negara con la cabeza. ― No somos nada, tú no eres nadie para levantarme de esa forma ― respondió Violeta enojada. ― Te recuerdo que no eres mi prometido ― hablo Violeta cruzándose de brazos. ― Y yo te recuerdo que serás mi esposa ― le dijo Diego cruzándose de brazos. ― Jamás seré tu esposa ― respondió Violeta furiosa. ― Ya lo veremos hermosa, recuerda que yo soy un hombre influyente que puede destruirte si yo quiero ― hablo Diego con una sonrisa burlona, por lo que ella traga saliva, tenía miedo de Diego cumpliera su cometido. La noche era larga, una noche entera soportando a Diego, quien no hacía más que torturarla, de hacerle la vida imposible, amargándole la noche de una forma inimaginable. Al día siguiente Violeta se iba a ir a casa cuando Diego la alcanza encontrándose con Marcelo, quien fue con ella. ― Mira a quién tenemos aquí al muerto de hambre de Marcelo ― respondió Diego con una sonrisa Burlona. Marcelo se iba a acercar, pero Violeta lo detiene, quien se quería soltar, pues ya no lo soportaba más. ― Ahora te escondes con Violeta, pero que tierno el Marcelo no se puede defender por sí solo ― hablo Diego riéndose por lo que él le dio un golpe en la cara cayendo hacia atrás. ― ¡Última vez que te burlas de mí! ¡Última vez imbécil! ― respondió Marcelo mientras que Diego se tocaba la nariz. ― Por favor, Marcelo vámonos ― le dijo Violeta tratando de calmarlo, pues los dos se odiaban a muerte. ― Te juro que te destruiré Marcelo ― le dijo Diego haciendo que la riera maliciosamente. ― Eso lo veremos, señor ― respondió Marcelo retando a Diego, quien lo miraba con odio mientras que se subía al carro. Violeta estaba asustada por el altercado que pasaron Diego y Marcelo, quien la abraza haciéndole saber que todo estaba bien. Mientras que Eva fue a ver a Juan lo cuidaba mientras que los policías lo mantenían vigilado, puesto que Héctor trabajaba arduamente en conseguir la fianza de su cuñado para poderlo sacar de prisión en la que él se encontraba. ― No tenías por qué pelear ― hablo Violeta un tanto asustada. ― No podía permitir que se burlara de mí ― dijo Marcelo abrazando a su novia. Por lo que Violeta le da un beso en la mejilla, sin embargo, Diego golpeo el volante al ver que Marcelo lo había golpeado. ― Me las pagaras Marcelo, me las pagaras muerto de hambre ― hablo Diego mientras manejaba. Puesto que Juan había despertado después de la operación, estaba un tanto adolorido, pero estaba fuera de peligro. ― Gracias a Dios que has despertado ― hablo Eva acariciando el cabello de su esposo. ― Nos asustaste a todos, pensé que te perdía ― hablaba Eva asustada, por lo que Juan le acaricia la mano. ― Estoy bien mi amor ― respondió Juan acariciando su mano, por lo que Eva le da un beso en la frente. ― Te amo Juan ― le dijo Eva acariciando su esposo, había veces que no estaba de acuerdo, sin embargo, se amaban, pues ellos habían jurado amor hasta la muerte. Por otra parte, Marcelo la lleva a un café para decirle a su novia que estaban interesados en grabar un disco con él. ― Tengo algo que decirte que creo que cambiara nuestras vidas ― hablo Marcelo sonriendo, por lo que Violeta se quedó un poco desconcertada. ― ¿Es algo grave? ― preguntaba Violeta un tanto desconcertada. ― No es nada grave amor descuida, por el contrario ― hablo Marcelo sonriendo. ― Me buscaron un cazatalentos, si todo sale bien grabarán un disco y no solo eso estoy juntando lo suficiente para poder darte lo que tú que mereces ― le dijo Diego tratando de sonreír. ― Tú me das lo más importante, tu amor, tu ternura, eso es lo que a mí me mantendrá con vida ― hablo Violeta dándole un beso corto en los labios.
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