Jinny —Me siento como un topo —digo. La oscuridad me rodea, pero el sol calienta la piel desnuda de mi rostro y mis hombros. —¿Del tipo espía? ¿Como en Misión Imposible? —pregunta Ash desde algún lugar frente a mí. —No, del tipo animal subterráneo. De esos que no ven una mierda. El viento me agita el cabello, pero la tela alrededor de mis ojos lo mantiene firme mientras camino. No ayuda que la mano firme en mi espalda esté caliente y distractivamente baja. —Estar vendada no es lo mío —murmuro. —Entonces es que nunca te ha vendado los ojos la persona adecuada. —La boca de Alexander en mi oreja me provoca escalofríos por la columna. Le lanzaría una mirada asesina si pudiera verlo. Por suerte para él, no puedo. —Me he levantado temprano en mi cumpleaños... —A las once —corrige Ash al

