Jinny —Vaya, vaya. ¿Qué es todo esto? —exclama Ash desde la puerta principal. Doy un salto desde el sofá donde estoy trabajando en una pista, con los auriculares puestos. Ash ya tiene el maletín abierto sobre la mesa del comedor y levanta uno de los dos docenas de artículos que hay dentro. Se le resbala y casi se le cae al suelo. —Ah, mierda. —Pensaba que eras atleta. ¿Qué pasó con la coordinación mano-ojo? —Futbolista. Coordinación pie-ojo. ¿Es una parte nueva de tu disfraz? —pregunta mientras paso un dedo por los pares de gafas. —No son para mí. —Ahhh. —Sus ojos se dulcifican y odio lo transparente que me siento—. Sabes, en el momento en que lo mandaste a la mierda en Debajo la primera noche, le dije que si él no iba a mover ficha, lo haría yo. —Pero no lo has hecho —señalo, dev

