Desperté primero, a eso de las 7:30am y fue por el sol que entraba por la ventana. Usualmente me levanto mucho más tarde los sábados, pero es porque en mi casa cubro las ventanas con colchas porque ese es un pequeño defecto que tengo, el sol me impide dormir e incluso, si hubiese dormido una hora más, habría amanecido con un fuerte dolor de cabeza, pero como dormí a su lado, pude despertar un poco más tarde y al abrir los ojos, noté que él ya estaba despierto y escuchaba las noticias en la televisión. -Buenos días, dormilona.-Me dijo sonriente y rodé los ojos, mordí mis labios. -Lamento quedarme dormida ayer, estaba cansada. No dormí casi nada la noche anterior. -No te preocupes, no pasa nada.-Sonrió de nuevo y se puso de pie.-Tomaré una ducha, si quieres puedes hacerlo también.-Iba a

