—Alice, estoy esperando por ti. —habló Mason, con tono demandante. No quería que Alice se viera obligada a pedirme disculpas cuando ella solo me decía la verdad. Mi hermana permaneció en silencio, mirándome fijo—. ¿No lo harás? —Alice lo miró por unos segundos, me miró a mí y se acercó. Todos pensamos que diría algo pero su respuesta a la petición de Mason fue darme un abrazo. —Sígueme la corriente. —susurró en mi oído para que nadie escuchara. Ella fingía que lloraba y me pedía perdón. Yo solo le acariciaba el cabello y le decía que todo estaba bien. Mason la miraba poco convencido. ¿Se habría dado cuenta de que Alice actuaba? Mi hermana y yo nos separamos del abrazo, ella me miró fijo por varios segundos. Me pidió perdón nuevamente, le aseguré que todo estaba en orden, que no era ne

