Negado a dejar ir a su hermana, porque está tampoco quería hacerlo, Alex se peleó con Marcos en el avión, quizás hubiera ganado la pelea, pero a su madre se le bajó la presión y corrió a su auxilio, aquel momento lo aprovechó Marcos para agarrar a Maite y sacarla del avión, la trepó en sus hombros y ordenó a sus hombres se encargaren de Alex. —Te destruiré Marcos Heredia—, ladró Alex mientras era detenido por los guardaespaldas de Marcos. Este último subió a Maite en el coche y solicitó al chofer le lleve a la hacienda. Cuando el auto emprendió su marcha, las luces traseras se encendieron, y Maite miró con desprecio a Marcos. —Es mejor que no te alteres, podría hacerle daño al bebé—, aconsejó con una sonrisa de medio lado. —Eres un maldito imbécil, ¿qué quieres de mí, Marcos Heredia

