La misma noche New York Margaret Hoy debería ser una noche más, una velada más, pero no puedo evitar sentir que muchas cosas cambiarán en mi relación con Williams, no solo lo que significa conocer a mi madre, que es un paso en sí grande, sino que sabrá quien soy, incluso espero que tomé bien la noticia, que no piense que lo engañé, porque en todo momento nunca fueron esas las intenciones, más bien necesitaba tener la certeza que era capaz de amarme por ser yo, Margaret la chica de la tienda, no la hija de un empresario acaudalado, eran hasta razonables mis dudas, ya que lo nuestro comenzó con un encuentro particular. Aunque en este instante los nervios me carcomen, obligándome a mirar cada dos segundos el reloj de la pared de la salita esperando la llegada de mi novio, al punto de no d

