Amanece, me levanto, él duerme, voy a la cocina, me preparo un café. Camino al balcón y miro la ciudad, la cordillera, la costa de Los Ángeles. En frío despierta mis pezones. Me duelen un poco, es un dolor placentero asociado a las sesiones de sexo de la tarde y noche anterior. Algo similar siento en mi v****a, su semen sigue bajando. El frio del amanecer me hace estremecer, siento placer. Comienza a lloviznar, llueve. De pronto siento sus manos, me abraza, su antebrazo cubre mis senos, sus dedos se detienen en uno de mis pezones. Su otra mano cubre mi sexo. Su pene roza mis glúteos. Besa mi cuello, muerde delicadamente mis hombros y su lengua juega con mis orejas. El frio y la suavidad de las caricias me producen un placer sosegado, sus dedos al jugar con mi pezón causan dolor y satisf

