Estoy escondida, un pequeño buró me protege, sé que la policía ya hizo presencia, los escucho disparar, dicen que está controlado pero yo no puedo salir de aquí. -Daddy dónde estás.- susurro mientras el dolor me está matando.- -¡Ahí está la pelirroja!- escucho decir, los disparos se hacen cada vez más fuertes, de nuevo salgo a correr, no me queda mucho por recorrer, pronto llegaré al jardín, supongo que quedaré expuesta en ese lugar.- Abrí la puerta con fuerza y salí, un disparo roso levemente mi rostro, vi como el cabello se movió, por poco y acaban con mi vida. -¡Abajo Eva!- escucho la voz de mi esposo.- Me lancé al suelo, vi como mi esposo sacó su arma y comenzó a disparar, mi hermano también estaba presente, él corrió a mi lado y me protegió con su cuerpo. -Cariño ¿estás herida

