Kyou no estaba contento, "No sólo ese dardo espiritual era débil, sino que además no logró acertar al objetivo". Cuando vio a Kyoko levantar la ballesta otra vez para intentarlo una vez más, él se la quitó, "Ahora lucha sin un arma". Kyoko le miró, pensando: "Sí, en este momento, siento esa sensación como de golpearte el trasero". Ella se puso de pie, sin ni siquiera molestarse en colocarse en posición de lucha, mientras que Kyou estaba a unos diez metros delante de ella. Kyou se quedó allí sin moverse, esperando, pero no por mucho tiempo, dándose cuenta de que estaba esperando que él hiciera el primer movimiento. En realidad levantó una ceja, "Fue su error". En un segundo Kyoko lo estaba observando al moverse, luego su visión se nubló. Ella fue arrastrada hacia atrás y se golpeó contra

