Un extraño en la fortaleza

1163 Words
Mi cuerpo se sentía pesado, estaba cubierta de sudor, me temblaban las piernas y aun me dolía mucho mi pie, quería llamar a Margaret pero mi celular no prendía. Caí al piso sobre el pie herido, del dolor grite, alguien me levanto del suelo y me recostó sobre mi cama, las luces de mi habitación se encontraban apagadas no podía ver bien quien era, no tenía energía alguna para levantarme, solo deseaba que mi malestar y el dolor de mi pie desaparecieran, pero en lugar de eso el dolor de cabeza incrementaba, no paraba de quejarme. Escuche la puerta del baño abrirse, aquella persona entró al baño como si estuviese en su casa, escucha el agua corriendo. - ¿Quién eres? Pregunte con voz de moribunda. Él se quedó en silencio. Me levante de la cama silenciosamente, abrí el cajón del velador y tome la pistola eléctrica, quería prender la luz de la lámpara, pero no se prendió, trataba ver quién es la persona que estaba aquí conmigo en mi habitación a estas hora de la noche, note que esa persona se dirigía hacia a mí, me volví a costar a toda velocidad para que no se diera cuenta que me levante, mi mano que sujetaba el arma eléctrica la oculte debajo de la sábana, en cuanto se acercó lo suficiente, lo sujete de su camiseta con la mano libre y con la otra le di la descarga en su pecho, solo escuche una leve queja de dolor pero nada más, eso me aterro más, eso era algo imposible. - con esa descarga que le di debería estar tirado en el piso del dolor, (pensé) El tomo el arma de mis manos, y la coloco en el suelo, me acosté hacia tras de la cama como una rata asustadiza hasta que mi espalda topo con la pared. - No sé quién eres, pero llévate lo que quieras, hay dinero en ese armario , no es mucho pero te puede servir, tómalo y no me hagas nada porque si lo haces te mato. ¿entiendes? Esa persona estiro su brazo y me coloco una fría y mojada tolla, con otra toalla la pasaba por mi cuello y cara. Baje la guardia al ver que sus acciones no eran malas, deje que me atendiera, de todas forma no me encontraba con posibilidades de ganar una pelea. - Porque me ayudas? no recuerdo que alguien me debiera algo, como para recibir este tipo de atención. Nuevamente no respondió, era la única loca haciendo preguntas sin respuestas, la oscuridad no me dejaba verlo bien, ni aun estando abierta la ventana con la luz de la luna solo podía ver una silueta masculina, por el ancho de sus hombros y la camiseta azul pensaría que se parece Derek, pero eso es ridículo él no puede estar aquí. (Pensé) Levanto mi cabeza con mucho cuidado y medio de beber un brebaje muy desagradable, los ojos pesaban mucho que me quede dormida. Mientras esto sucedía en mi habitación en otro lugar de la fortaleza se estaba desatando un caos, un hombre a tacaba a sangre fría al personal de vigilancia o cualquiera que se le cruzara matando con una sola mano con sus enormes garras afiladas de dragón destrozándoles el cuello, con un profundo dolor en sus ojos cubiertos de lágrimas y una expresión de una infinita sed de venganza. Me desperté, sin dolor alguno aún seguía oscuro, como si no hubiese dormido tanto, tome una nueva camiseta de mi guarda ropa para cambiarme la camiseta que traía estaba empapada en sudor, prendí la luz de la habitación, revise el baño, cada parte de la habitación pero el ya no estaba. Tome el celular para conectarle al cargador y vi que el cable de mi lámpara estaba desenchufado. - Por eso no podía prender la lámpara, con que definitivamente no querías que te viera. Me senté en el filo de la cama, meditando, no había vueltas que darle el que estaba aquí era Derek. Las alarmas de emergencia se encendieron, Derek aún seguía dentro de la fortaleza, intentando recuperar el cuerpo del dragón que tenían cautivo en la zona 13 encima de la mesa, Scarleth se vistió a toda velocidad, tomo su arma y salió, la gente preocupada se asomaban desde sus ventanas, para saciar la sed de curiosidad , el comandante Steve por parlantes dio la orden que nadie saliera de las casa, convocaba a todos los cazadores al patio central de entrenamiento, Scarleth y sus compañeros se formaron ordenadamente. - Escúchenme con atención, un intruso entro a la zona 13 tienen que capturarlo ya sea vivo o muerto, ese desgraciado mato a tres de los nuestros, gente que estaban haciendo guardia en las puertas principales, lo importante es recuperar la tarjeta roja que robo a uno de los cuerpos, él intruso lleva puesto una camiseta azul y pantalones negros, es joven. ¡¡¡ vaya!! Lo quiero aquí me escucharon? No quiero oír ¡ un se escapó!. Todos se esparcieron para la búsqueda, los de la guardia llevaban perros rastreadores, Scarleth se dirigió directo a la zona 13 con Margarte y Michael, Scarleth quería buscar a Derek sola, pero primero tendría que deshacerse de sus compañeros. - Dividámonos para buscar cada rincón de la zona 13. - No Scarleth es muy peligro estar solos. Respondió Margaret. - La verdad yo estoy de acuerdo con Scarleth, si nos separamos buscamos más rápido, pero con una condición si algo ven no se precipiten ni ataquen solas, rápido se comunican por los boquitoquis. Advirtió Michael Scarleth pensaba mucho en el sueño que tuvo cuando estaba con fiebre en la que Derek desaparecía y aprecia un dragón de la nada. Ese sueño la hizo pensar que Derek podría estar en la habitación número 1 donde estaba el c*****r de ese Dragón gris, al mismo tiempo se decía así mismo que eso es imposible, ya que Derek es humano, no cabría ningún tipo de relación entre humanos y bestias. Scarleth sacó su arma, caminando sigilosamente, por el corredor, con su tarjeta roja abre la puerta número 1, al momento de colocar la tarjeta en el accenso para que bajara, el panel se puso en rojo, rechazando la tarjeta. - Porque no sirve? dijo Scarleth Como no pudo bajar, se fue a buscar en la otra habitación, en donde se encontraban las demás criaturas cautivas. Al abrir la segunda puerta, en el suelo se encontraba un charco enorme de sangre, en cuanto Scarleth abrió la tercera puerta, vio más sangre pintando toda la baldosa blanca del laboratorio, los dos guardias de la puerta tenían rasgados los cuellos, las muchachas del laboratorio también se encontraba en el mismo estado, Scarleth seguía avanzando con una expresión de horror, nerviosa saca el boquitoqui para comunicarse con Michael, inesperadamente se apagan las luces del laboratorio, del susto Scarleth deja caer el boquitoqui. - ¿Qué?, ¿estas asustada? Dijo con un tono voz de burla, masculina y amenazante.
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